Escenario
Domingo 23 de Octubre de 2016

"A la cumbia hay que darle el lugar que se merece"

Roberto Pipy Rivero. En vísperas de la primera Fiesta de la Cumbia Santafesina Escenario habló con el conductor televisivo y locutor radial que supo llevar a lo más alto al género que fue furor en toda la Argentina. Con su programa televisivo, hasta el 2000, mostró al país que en el interior también se podía hacer televisión de calidad. Una charla donde habla sobre Musicalísimo y la actualidad de la música tropical.

"Nunca imaginé que todo iba a tomar las dimensiones que tuvo", explica Roberto Pipy Rivero haciendo referencia al programa Musicalísimo mientras da media vuelta y mira a Canal 13 jugando con el par de lentes oscuros en la mano. Es que en esa casa se forjó lo que, sin dudas, fue el gran suceso televisivo de Santa Fe y la región. Todos los sábados el programa era cita obligada para los santafesinos (no existía el cable) que frente al televisor divisaban al hombre de trajes coloridos con su infaltable gomina y su gran gesticulación frente a la cámara. "Un show", como a Rivero le gusta aclarar, era lo que se veía en cada una de las emisiones. Allí grupos locales y algunos de afuera mostraban sus canciones mientras una tribuna de privilegiados disfrutaban el programa y revoleaban sus ojos siguiendo a algunas parejas que mostraban "cómo se baila la cumbia" parafraseando a Los Palmeras.

Rivero es auténtico. No cabe duda de eso. Tiene la magia que tienen pocos y con su profesionalismo a la hora de ejercer su trabajo forma un combo que es hipnótico a la hora de verlo trabajar.
Con el paso de los años y con varios éxitos televisivos y radiales a lo largo de su carrera supo transformarse en un referente indiscutido del género.

En vísperas de la primera Fiesta de la Cumbia Santafesina, Escenario habló con uno de los estandartes principales para que todo esto haya sido posible en la ciudad, en la región y que tenga un reconocimiento a nivel país. Con ustedes, el frontman por excelencia de la ciudad.

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Postales. Rivero supo construir a lo largo de los años un lugar de privilegio dentro de la televisión santafesina. Llevó su programa por todo el interior con un camión de exteriores llegando a pagar hasta miles de dólares por emisión para que cada localidad pueda ver en vivo el fenómeno de la tevé. Las bailarinas fueron características en su programa. 
Postales. Rivero supo construir a lo largo de los años un lugar de privilegio dentro de la televisión santafesina. Llevó su programa por todo el interior con un camión de exteriores llegando a pagar hasta miles de dólares por emisión para que cada localidad pueda ver en vivo el fenómeno de la tevé. Las bailarinas fueron características en su programa.

—Hace un año que volviste a la tele después de mucho tiempo lo hiciste con Fuerte el Aplauso, ¿qué significa para vos?
—Estoy muy contento. Levantar el teléfono y llamar a los artistas y que todos respondan y participen es algo impagable. La respuesta del folklore y lo tropical es excelente. Creo que mucho tiene que ver con el pasado y lo que fue el éxito de Musicalísimo, ese programa que tantas satisfacciones me dio a mí y a mi equipo de trabajo. Fue un fenómeno único. Se vio en esta ciudad, en Paraná, en Rosario. Ese programa me abrió las puertas a mí en lo que yo hacía y a la vez le permitió a muchísimos grupos poder hacerse conocidos. Todo eso dio sus frutos y hoy en día no dudan en atender un teléfono para estar en nuestro programa. Es mucho respeto mutuo el que existe.

"Creo que lo que hace que exista este respeto entre las dos partes es la seriedad con que se trata al artista en este programa, –continuó. Estoy hablando de grupos consagrados como Los Palmeras, Cali, Alegría, Mario Pereyra, Combo Diez, entre otros.

—¿Y qué recuerdos tenés de Musicalísimo este programa que tanto le ha dado a la música tropical?
—Los mejores. Creo que hubo un antes y un después de Musicalísimo. Eran otros tiempos y no había una movida tan manifiesta y no existían las redes sociales. Todo era más difícil. Siempre cuento que programas como Pasión de Sábado se sorprendían por el fenómeno sociocultural que se vivía en dos oportunidades: primero cuando se grababa y después cuando salía al aire. Recuerdo a productores como los del grupo Volcán, que era furor en ese momento, y no podían entender que se viva la cumbia de esta manera en el interior del país.

"Invertí mucho dinero en ese momento para que todo salga bien. Las escenografías salían el equivalente a un auto por ejemplo. También teníamos una orquesta estable que tocaba en vivo en cada emisión". Esa orquesta acompañaba a los artistas que venían de afuera. Marcela Morelo cantó en ese momento con ellos y fue un show de primera", siguió contando.

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"Alfredo Gómez de Canal 13 tuvo mucho que ver en esto y entendió perfectamente qué era lo que íbamos a hacer y después lo fuimos aggiornando. Comenzamos de manera muy humilde y después todo fue creciendo. Tanto que se nos fue de las manos. Nunca pensamos que se iba a transformar en el fenómeno que fue. Iba público en general, familias enteras, escuelas. Era mágico. Todo comenzó en primavera y Canal 13 con su primacía absoluta hizo que se vaya imponiendo en la pantalla", prosiguió.

—Y en tu caso como conductor, ¿cómo lo viviste?
—Creo que supe aprovechar la veta y el crecimiento de la tevé en ese momento. Los trajes de colores combinados con los zapatos y las camisas con las corbatas fueron creando el personaje que también fue una marca registrada. Además debo decir que era parte del show y lo hice antes que Petinatto, por dar un ejemplo. Todo estaba pensado, lejos de la improvisación y trabajábamos de manera muy profesional. Nos gustaba lo que hacíamos. Ese fue el secreto.
—Y cuando parecía que todo terminaba ahí te animaste a los exteriores.
—Sí. Eso era muy costoso. Pero de alguna manera era llevar a otras localidades lo que siempre veían en las pantallas. Nos servía a todos. A los auspiciantes, a nosotros como programa, a la localidad adonde íbamos y a las bandas que mostraban lo que hacían. Siempre digo que se mostraba como una especie de circo. Es muy loco recordarlo, pero era así. Llegábamos con el camión de los auspiciantes, el de la técnica, el de las bandas y era todo un gran evento en los pueblos. Además siempre digo lo del circo porque era llamativo ver cómo llegaban los choripaneros, los de los praliné, los que vendían aviones de telgopor y los muchachos de los copos de nieve. Siempre llamaban y preguntaban adónde íbamos para ir a vender. Era una locura. Una locura que no era barata porque salía mucho dinero en esa época sacar un programa a la calle. Por suerte este fenómeno facturaba lo suficiente para poder hacerlo. Así llegamos a Rosario donde metimos 30 mil personas en Newell's. Ese día estábamos asustados por la cantidad de gente que había. Por suerte salió todo bien. Muchas veces montamos un escenario gigante en la puerta de Canal 13. Ese fenómeno no se vio nunca más.
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"Podíamos darle a la gente gratis a Los Palmeras, a Coty, Grupo Cali a Mario Pereyra. Eran ídolos populares y era indescriptible poder darle a la gente todo eso", relató.

—¿La verdadera explosión de la música tropical se dio con este fenómeno?
—Creo que sí. Existían muchas cosas desde antes pero el auge y la explosión fue en esta época y tuvimos la suerte de estar en el momento justo. La idea de Musicalísimo es mía y estoy muy orgulloso de haberlo podido hacer. Igual hay cosas que escapan a todo y es cuando se transforman en un fenómeno.
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Postales. Rivero supo construir a lo largo de los años un lugar de privilegio dentro de la televisión santafesina. Llevó su programa por todo el interior con un camión de exteriores llegando a pagar hasta miles de dólares por emisión para que cada localidad pueda ver en vivo el fenómeno de la tevé. Las bailarinas fueron características en su programa. Los Palmeras y Carlos Monzón fueron parte de los sábados en varias ocasiones.
Postales. Rivero supo construir a lo largo de los años un lugar de privilegio dentro de la televisión santafesina. Llevó su programa por todo el interior con un camión de exteriores llegando a pagar hasta miles de dólares por emisión para que cada localidad pueda ver en vivo el fenómeno de la tevé. Las bailarinas fueron características en su programa. Los Palmeras y Carlos Monzón fueron parte de los sábados en varias ocasiones.

—¿Alguna vez pensaste que esto iba a tomar tal dimensión?
—No. Fui aprendiendo sobre la marcha y tuvimos muchos errores. Me vi desbordado en más de una oportunidad. Todo crecía exponencialmente. Alguna vez desde Buenos Aires y Rosario me dijeron "vos tenés que ser el Mateyko santafesino". Con tanta mala suerte que después se tomó la decisión desde Rosario que en el canal no haya más cumbia al aire. Eso fue lo que terminó con Musicalísimo.

—Y ahí empezaste a ver cómo crecían otros productos similares.
—Sí. Por dar un ejemplo después que terminó Musicalísimo salieron Las Primas. Se vestían exactamente igual a las bailarinas que teníamos. Con las Guerreras pasó lo mismo. Musicalísimo fue marcando la cancha en ese sentido. Muchos me dirán que soy un payaso. Para mí eso es un halago porque amo los payasos y sé del compromiso de divertir y entretener.

"Después a la ciudad llegaron otros programas de este tipo pero no fueron iguales,–aclaró. Sí son dignos, hicieron otras cosas, pero no es lo mismo. Yo lo fui puliendo mucho más allá de lo que me ofreció el canal en ese momento. Cambiaba las escenografías, ponía carteles de neón. Invertía mucho dinero en el programa no tanto pensando en el producto sino más en la pasión desmedida a veces en lo que uno ama. A la distancia lo veo y lo recuerdo de esa manera. Fue algo hermoso en un momento justo".

—Y todo ese material es tuyo y lo tenés vos.
—Sí, todo. Hay cosas en VHS en Súper VHS en todos los formatos. Soy dueño de un material riquísimo que me pertenece. Hay material de Gilda, de Leo Mattioli, del abuelo Raggio, de los Cartageneros, Pancho y la Sonora Colorada. Es un tesoro en imágenes y sonidos.

Hace poco una discográfica me quiso comprar todo ese material a partir de la película de Gilda. Tengo dos materiales de ella. Una con su anterior banda y otra como solista. Son cosas que no tienen precio. Ojalá pueda poner esas cosas al aire de nuevo para el recuerdo de todos. Sería bueno reflotar todo esto.

—Estamos en vísperas de la primera Fiesta de la Cumbia Santafesina, ¿cuál es tu impresión frente a tamaño evento?
—No sé si antes los anteriores gobiernos le dieron la espalda o no sé por qué no se hizo. Creo que el actual gobierno puso cartas en el asunto y si se hace bien estamos en presencia de un megaevento para la ciudad.
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Postales. Rivero supo construir a lo largo de los años un lugar de privilegio dentro de la televisión santafesina. Llevó su programa por todo el interior con un camión de exteriores llegando a pagar hasta miles de dólares por emisión para que cada localidad pueda ver en vivo el fenómeno de la tevé. Las bailarinas fueron características en su programa. Los Palmeras y Carlos Monzón fueron parte de los sábados en varias ocasiones. 
Postales. Rivero supo construir a lo largo de los años un lugar de privilegio dentro de la televisión santafesina. Llevó su programa por todo el interior con un camión de exteriores llegando a pagar hasta miles de dólares por emisión para que cada localidad pueda ver en vivo el fenómeno de la tevé. Las bailarinas fueron características en su programa. Los Palmeras y Carlos Monzón fueron parte de los sábados en varias ocasiones.

Hay que trabajarlo bien y ponerle todas las pautas que debe tener una fiesta nacional. De ser así creo que estamos ante la posibilidad de un evento con altura de los que se vive con el cuarteto en Córdoba o lo que puede ser Cosquín en Folklore. Debe ser profesional y tiene que tener pertenencia. Este es el primero y debemos ser cautos en muchas cosas.
"Hay que ser cuidadoso con el lugar en donde se hace y el lugar que le damos. En lo personal creo que con respecto al predio elegido no tendría que ser ni el hipódromo ni Colón ni Unión. Creo que el lugar ideal era Gimnasia y Esgrima de Ciudadela. No hay que herir susceptibilidades y si queremos hacer una fiesta de nivel nacional el lugar debe ser acorde a este tipo de eventos", afirmó.
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"Siempre en la ciudad se hicieron festivales grandes en las Costaneras también sobre Alem entonces surge la pregunta: ¿Por qué ir al Hipódromo? Siempre hubo eventos multitudinarios y nunca hubo problemas en otros puntos de la ciudad ¿Por qué tendría que pasar con la cumbia? Hay que ser cuidadosos y darle a la música que identifica a la ciudad el lugar que realmente se merece", manifestó pensativo.
"Esperemos que pase esta primera edición y ahí se verá si hay cosas para corregir pero es una buena oportunidad para que la ciudad tenga su fiesta y la cumbia también", concluyó el animador.

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