pais
Lunes 18 de Enero de 2016

A un año de la muerte de Nisman, abundan las interrogantes en la causa

El 18 de enero de 2015, el entonces titular de la Unidad Fiscal AMIA aparecía muerto en su baño. Aún no se sabe si fue suicidio u homicidio.

El 18 de enero de 2015, el entonces titular de la Unidad Fiscal AMIA, Alberto Nisman, yacía muerto en el baño de su departamento en torres Le Parc, Puerto Madero. A un año del hecho, la investigación no cuenta con una hipótesis firme sobre si se trató de suicido u homicidio y sólo hay personas investigadas por sucesos colaterales.
La investigación cambió de manos hace pocos meses pero los interrogantes aún no tuvieron respuesta: se realizaron innumerables estudios forenses y peritajes, pero aún no hay una hipótesis firme sobre el caso, más allá de que la querella a cargo de la jueza federal de San Isidro y exesposa de Nisman,
Sandra Arroyo Salgado, insiste en que se trató de un magnicidio.
Desde el hallazgo sin vida, la fiscal Viviana Fein tuvo siempre delegada la causa y se inclinó por la hipótesis del suicidio, y pese a haber evitado ser apartada por pedido de Arroyo Salgado -con quien mantiene tensa relación- hace pocas semanas la jueza de instrucción Fabiana Palmaghini reasumió la conducción de la causa.
La única imputación que hizo Fein en nueve meses de investigación fue hacia el empleado informático Diego Lagomarsino, por haber sido la persona que confesó haberle prestado el arma calibre 22 a Nisman involucrada en su muerte, pero no por homicidio.
Cuando la investigación cambió de manos, la jueza citó a indagatoria a dos agentes de Policía Federal que tenían a cargo la custodia de Nisman: están acusados por incumplimiento de los deberes de funcionario público porque demoraron en ingresar al departamento del fiscal tras varios llamados que éste no respondía.
Junto a las indagatorias, otra de las varias medidas que tomó la jueza al hacerse cargo del caso es volver a citar a Antonio "Jaime" Stiuso, ex director general de la Secretaría de Inteligencia echado por el kirchnerismo del organismo en diciembre de 2014 y quien tenía trato frecuente con Nisman por colaborar con éste en la investigación del atentado a la AMIA.
Stiuso, en oportunidad de declarar ante Fein, dijo que no había tomado contacto con Nisman los últimos días antes de su muerte y que incluso no le atendió el teléfono en las horas previas, cuando el fiscal lo llamó.
LEER MÁS: Macri recibió a las hijas del fiscal Nisman en su residencia particular
Según los resultados del trabajo que llevó adelante durante todos estos meses la Fiscalía, no hay pruebas que haya habido otra persona además de Nisman aquella noche en el departamento.
En una junta médica, los doce peritos oficiales junto al experto aportado por la defensa de Lagomarsino coincidieron en que el horario de la muerte de Nisman data del mismo domingo, en tanto que para la querella podría extenderse incluso hasta el sábado a la tarde.
Esta última hipótesis podría complicar al técnico informático, puesto que estuvo en el departamento el sábado por la tarde-noche, cuando le llevó el arma a Nisman.
Por el horario, la querella insiste en que ya había perdido rigidez cadavérica el cuerpo, en tanto que para los peritos oficiales aún la tenía, por eso el horario de muerte data del mismo día del hallazgo.
Otro de los puntos de controversia es la posición en que quedó el cadáver al caer el piso, que según la querella fue producto de haber sido obligado a arrodillarse y recibir un disparo en la cabeza, y los golpes que tenía el cuerpo, que para los expertos oficiales no son producto de un acto de defensa sino por la caída libre.
La otra duda que surge en la causa es la ausencia de pólvora en la mano de Nisman, lo que indicaría una señal de que él gatilló el calibre 22, aunque los expertos analizan que este tipo de arma en ocasiones no suele dejar rastros.
La causa por ahora no tiene imputado alguno y no sólo se evalúa un homicidio o un suicidio sino también que éste último haya sido instigado.
Nisman fue encontrado sin vida cuatro días después de haber denunciado a la entonces presidenta, Cristina Kirchner, por presunto encubrimiento de la investigación del atentado a la AMIA; y bajo serias sospechas por su manejo patrimonial a tal punto que una investigación por lavado de dinero posterior a su muerte descubrió que tenía una cuenta en los Estados Unidos con 600 mil dólares.

Comentarios