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Viernes 28 de Julio de 2017

A este pueblo peruano, las plantas directamente le cambiaron la vida

En una zona muy humilde y desértica de Lima, Perú, fueron alrededor de 50 las familias que decidieron que en sus casas, las plantas no tendrían un lugar accesorio. Ellas sembraron comestibles como lechugas, zanahorias y maracuyá, y también unas cuantas plantas ornamentales junto a sus viviendas.

Éste fue un proyecto impulsado por la Universidad de Washington y realizado junto con la comunidad de Eliseo Collazos. Habiendo comenzado en el 2013, ya todo el pueblo ha cambiado. Y esto, no es solo una cuestión subjetiva.

Un grupo de investigadores, diseñadores paisajistas y especialistas en salud midieron el impacto de los jardines en la comunidad; y comprobaron que en 12 meses, "la salud social y mental de los participantes había mejorado en un 30%".

Además, las familias ahora se sienten más cómodas y orgullosas del lugar adonde viven, que es mucho más verde y recibe las visitas de aves y mariposas: "El cambio más perceptible es el de la estética de la casa, que tiene un impacto directo sobre la percepción de bienestar", señaló uno de los investigadores, y agregó: "La percepción de bienestar se refleja en el estrés y el estrés tiene una relación directa con la salud física".

"Me encanta que cuando siembras una planta crece y se hace hermosa. Yo hice este jardín que florece y estoy contenta", dijo a la BBC una de las vecinas; haciendo hincapié en la alegría que traen las plantas.