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Domingo 12 de Febrero de 2017

Ganó una fortuna y ahora pretende denunciar a la lotería por "arruinarle la vida"

"Creí que sería 10 veces mejor, pero hizo de mi vida 10 veces peor. Me digo a mí misma que la vida sería más fácil si no hubiese ganado", asegura.

"La mayoría de días quisiera no tener dinero. Creí que sería 10 veces mejor, pero hizo de mi vida 10 veces peor. Me digo a mí misma que la vida sería más fácil si no hubiese ganado". Es es la reflexión que hace la joven escocesa Jane Park, quien asegura que su vida está muy lejos de la que soñó cuando ganó más de un millón de dólares en una lotería con tan solo 17 años, 2013.
Al principio, la joven se dedicó a disfrutar del dinero. Se compró un lujoso auto, viajó a destinos exóticos, conoció a muchos chicos y se realizó un implante mamario. Sin embargo, poco a poco enfrentó la otra cara de la riqueza. "Los últimos tres años... no los disfruté. Y no debería ser así. Es estresante", asegura.
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Por eso está considerando iniciar acciones legales para elevar la edad mínima que deben tener los participantes para ganar los premios, actualmente fijada en 16 años. En ese sentido, recordó lo que le dijo su abuela: "Es como si me hubieses dado un arma". La joven le respondió que es lo mejor que le podía pasar, pero ahora indica que entendió a qué se refería. "Me decía que uno no debería darle esa cantidad de dinero a una joven de 17 años".
Antes de ganar el premio, era una pasante administrativa que ganaba 8 euros por hora. Cuatro años después, asegura que nunca pensó la diferencia que marcaría el dinero en su vida. Además, decidió volver a trabajar, ya que prefiere "la rutina normal", aunque en sus redes sociales (donde se identifica como @JaneSexualPark) muestra su activa vida nocturna y su afición por el alcohol.
"La gente me mira y desea tener mi dinero, piensa que soy feliz. Pero no se dan cuenta de mi estrés", señaló. Según repasó, tuvo que cortar la relación con su novio porque "solo le interesaba lo que tengo". Además, no le gusta viajar tantas veces al año, ya que prefiere esperar a que sus amigos tengan vacaciones laborales.