Miércoles 09 de Noviembre de 2016

Amplían acusación para un policía que mató a su exnovia

Se trata de Daniel F., quien en diciembre del 2014 ejecutó con diez disparos a Cecilia Natalí Retamoso. La Fiscalía le atribuyó el delito de femicidio. Antes de fin de año presentarán la acusación para ir a juicio oral y público.

A casi dos años del brutal crimen de Cecilia Natalí Retamoso (25), su principal acusado, Daniel Ricardo F., nuevamente tuvo su paso por tribunales. En esta ocasión, para recibir otra acusación, la de femicidio, ya que el sujeto solo había sido imputado por homicidio calificado por el uso de arma de fuego agravado por el vínculo los días posteriores al crimen en barrio Roma.
Esta nueva atribución surgió luego de que la investigación penal preparatoria, llevada a cabo por los fiscales de Homicidios, Cristina Ferraro y Jorge Nessier, devele que aquel crimen se dio en el marco de la violencia de género, ya que Retamoso y el imputado habían sido pareja y que luego de separarse, la mujer había sufrido una gran cantidad de amenazas.
En los próximos días quedará por finalizada la medida cautelar de prisión preventiva con la que cuenta el imputado en la actualidad. Por este motivo, la Fiscalía solicitará una prórroga de la privación de la libertad y además presentará, antes de que llegue diciembre, la acusación para ir a juicio oral y público para el 2017.
La muerte de Retamoso remonta al 21 de diciembre del 2014. La joven de 25 años había concurrido a un tradicional baile del Club República del Oeste –avenida Freyre al 2700–. Al culminar el evento, a las 6.30, se retiró con un amigo. Caminaron unos pasos hacia calle Vera, a 50 metros de la avenida, y subieron a una camioneta Ford Eco Sport blanca, sin imaginar que lo peor iba a llegar en cuestión de segundos.
Es que un sujeto, al que todos sindicaron como Daniel Ricardo F., llegó hasta el lugar y comenzó a increpar a Retamoso de manera violenta y con un arma de fuego la amedrentó mientras su amigo se encontraba al lado con un profundo terror.
Por razones a establecer, el violento sujeto la ejecutó con más de ocho disparos, los cuales la hirieron en distintas zonas del cuerpo. A su vez, una de las balas se incrustó en la pierna del acompañante de Retamoso.
Consumado el hecho, el asesino se retiró por Vera hacia el oeste, mientras que la víctima quedó tirada en la Ford Eco Sport sin vida. Minutos después, arribaron peritos de la Policía Científica para efectuar los peritajes de rigor. Por su parte, el médico policial constató que Retamoso había sufrido diez impactos de bala: uno en la espalda, dos en el rostro, uno en la mano derecha, uno en el parietal izquierdo, uno en el tórax, uno en el hombro derecho, uno en el abdomen, uno en el hombro izquierdo y uno en el cervical izquierdo.

Un criminal uniformado
Horas más tarde de aquel hecho, Daniel Ricardo F. se hizo presente en la vieja Sección Homicidios de la Unidad Regional I. Allí habría confesado a los pesquisas que él fue quien asesinó brutalmente a su expareja.
Seguidamente entregó su arma reglamentaria –una 9 milímetros con la que habría cometido el femicidio– y luego fue puesto a disposición de los fiscales de Homicidios, Ferraro y Nessier, los cuales lo imputaron por homicidio calificado por el uso de arma de fuego agravado por el vínculo. Días después, se ordenó la prisión preventiva, la cual cumple desde aquel entonces.
Previo al crimen, el presunto asesino prestaba servicios como agente de la UR VIII con sede en el departamento General López, en el sur provincial.
Desde ámbitos de la Fiscalía confían en que el sujeto llegue a juicio para el próximo año y sea allí donde exijan la pena máxima para este tipo de casos: la de prisión perpetua.



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