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Martes 19 de Abril de 2016

Arancedo volvió a pedir por el fin de la violencia y la droga en la ciudad

En San Expedito, como en Guadalupe, el arzobispo de Santa Fe hizo un llamado a la dirigencia política de asumir el compromiso de terminar con la inseguridad. También se refirió a la emergencia y a la situación económica del país

A las 17 en punto, la réplica de madera de San Expedito atravesó las puertas de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús ubicada en 4 de Enero al 2400 para encabezar la procesión por las calles del barrio Centro. Escoltado por cientos de fieles y guiado por sacerdotes y el arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, transitó por esa calle hasta Eva Perón, luego fue por 1º de Mayo y retornó al templo por Primera Junta. Allí se celebró la misa central que en un primer momento se iba a hacer en el Patio Catedral (1º de Mayo 2400), pero ante las amenazantes condiciones climáticas fue suspendida.
Varios temas formaron parte de la homilía. José María Arancedo no pudo evitar referirse a la emergencia hídrica que padece la ciudad y la región, como tampoco dejó de hacer mención a la realidad político-económica que vive el país, pero se centró, como lo hizo en el mensaje que emitió hace 10 días en la Basílica de Guadalupe, en la inseguridad en que está sumergida Santa Fe y volvió a insistir con “erradicar la violencia y terminar con la droga que destruye a los jóvenes”. 
“Vuelvo a hacerme eco de las palabras que expresé en la peregrinación a la Virgen de Guadalupe. Tanto dolor llevé ese día, venía de cuatro o cinco homicidios en Santa Fe en una noche. Muerte, violencia y me referí al tema de la droga que avanza y lo hace cerca nuestro, en ese silencio cómplice, en ese mirar para otro lado; y la droga avanza y mata y por eso también venimos a pedir hoy a San Expedito por esto”, dijo el sacerdote santafesino.
En otro tramo del discurso también recordó: “Hablé de las armas, hay muchas en manos de jóvenes y cómo llegan es la pregunta que nos hacemos y eso nos duele. Además hablé del crecimiento irresponsable del juego que va debilitando la cultura del trabajo, del esfuerzo. Por eso hay un reclamo a la dirigente política de asumir un compromiso en torno a los valores, a la familia, a la juventud; en pedirles sinceridad, honestidad, ejemplaridad y esto también hoy se lo pido a San Expedito”. 

Situación hídrica
Al comenzar su alocución y dirigirse a los fieles, habló de la confianza y aseguró que “es un sentimiento que todos debemos tener y sobre todo en momentos difíciles”, luego agregó: “La confianza se apoya y nace de la fe y Expedito tuvo confianza en momentos difíciles y acercarnos a él es llegar hasta Dios y le pedimos que nos dé la confianza que él tuvo para afrontar momentos difíciles”.
En este marco, se refirió a la situación hídrica que vive la ciudad capital, la región y toda la provincia, ya sea por la crecida de los ríos o las intensas precipitaciones que se sucedieron este mes causando pérdidas de todo tipo. “Hoy vengo como un argentino más para contarles que estuve en el interior donde estamos viviendo la emergencia hídrica y traigo como padre el sufrimiento de muchos hermanos que ven su trabajo, sus cosechas, sus barrios llenos de barro y no pueden salir. Esos son momentos difíciles y venimos a pedirle a Expedito. Y qué importante es rezar en los momentos difíciles, es lo que nos devuelve la confianza y nos evita la desesperación”, expresó José María Arancedo.
Pero en este caso también pidió una reflexión a cada uno de los ciudadanos, al hombre que habita esta tierra porque “muchas de las cosas que hoy suceden tienen que ver también con el daño provocado a la naturaleza”. De todas maneras les pidió a los gobernantes “estar al lado de los que sufren y perdieron todo para acompañarlos y ayudarlos a levantarse”.

La realidad nacional
En otro tramo de su homilía, se refirió “a otro momento difícil que vive el país, es el de ajuste o de inflación, pero el es momento donde se reclama más equidad, y solidaridad, sobre todo de quienes más tienen y pueden”, manifestó y luego agregó: “Son momentos difíciles que se viven y venimos en esta ocasión a San Expedito con la confianza y a pedirle al Señor que nos dé esa confianza para seguir caminando y la confianza es también fuente de esperanza. Hoy hace falta honestidad, y ejemplaridad de la clase dirigente para que la carga sea menos pesada para muchos”.
Para finalizar, el arzobispo de Santa Fe hizo una reflexión y pidió el acompañamiento de todos los fieles: “Les pido a ustedes que recen conmigo, no podemos edulcorar todo, hay cosas que claman y lo tenemos que hacer con la confianza que él (San Expedito) tuvo. Que Dios nos bendiga a través de este santo, que nos devuelva la esperanza, la alegría y el don de la fe. Son cosas que no debemos perder nunca”. 

San Expedito cumple y por eso suma fieles
“Vengo a agradecerle a San Expedito como todos los años. Hace un tiempo atrás le pedí con urgencia algo que necesitaba y enseguida me ayudó. A partir de esa experiencia, vengo con frecuencia a rezarle”, aseguró Susana una fiel que esperaba en la cola para ingresar a la parroquia colmada de devotos del santo de las causas justas y urgentes.
Grandes y chicos, hombres y mujeres, todos llegaron para pedir o agradecer. Algunos se acercaron con la imagen del santo y acompañaron la procesión por las calles del barrio, otros simplemente aguardaron en un banco de la iglesia. Esta vez fueron muchos los temas con los que arribaron. “Tengo un familiar enfermo que no se puede mover de su casa. Hoy vengo a pedir por su salud”, subrayó Roberto, otro de los fieles.
Pero Margarita y María llegaron desde el norte de la ciudad para rogar “por una tregua al clima y que paren las lluvias para que la realidad en los barrios mejore”. “Tuvimos que caminar muchas cuadras para poder tomar el colectivo y llegar hasta el centro, pero como lo hacemos cada 19 no quisimos estar ausentes de esta celebración. Él cumple siempre y no nos va a defraudar estar vez”, dijo una de las mujeres. 
“Hoy vengo por primera vez. Todos mis amigos y familiares me decían que venga, así que me decidí y estoy acá para rezarle y pedirle”, reflejó una mujer mayor que con cierta dificultad para caminar esperó en la parroquia que la imagen del santo llegara luego de recorrer las calles. “Hace un tiempo me cumplió y hoy vengo todos los años a colaborar con la iglesia y con la organización de la fiesta, por la gran cantidad de gente que acude a San Expedito año a año”, contó Silvia mientras ordenaba a los fieles en la cola.

Luciana Dall’Agata / ldallagata@uno.com.ar

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