sociales
Domingo 30 de Agosto de 2015

Asociación Vecinal Pro Adelanto Barranquitas: “Deprisa y sin pausa las cosas se logran”

El presidente de la entidad, Alfredo Penissi, destacó las tareas que se realizan y los objetivos: “El amor por esta vecinal es grande”, reconoció

La vida de los clubes está signada por un montón avatares. Pero lo que los hace grande es la gente que, con su sentido de pertenencia y compromiso les da una razón para existir.
 
Aunque la sociedad a veces se preocupa de otros temas, las instituciones trabajan para prestar un servicio indispensable a la comunidad mediante actividades recreativas, competitivas y de contención. Uno de los casos es el de la Asociación Vecinal Pro Adelanto del Barrio Barranquitas, que está plagada de opciones para disfrutar en grande y aprender cosas nuevas.
 
Precisamente el presidente, Alfredo Víctor Penissi es la cara visible y trabaja en pos de bregar por el bienestar de un estamento que se expande cada día que pasa. “No tenemos deudas, y lo que somos capaces de generar nos permite mantener la institución. Eso no es poca cosa, mucho más hoy sabiendo cómo se va depreciando el tema del peso, entonces fuimos lo suficientemente capaces para generar y administrar los recursos para subsistir”, comentó.
 
“Nos sostenemos gracias a la cuota del aporte de las personas que se abocan a cada una de las actividades, mediante la venta de bonos contribución con la venta de alfajores, pastelitos y de dos bingos que son tradicionales en nuestra institución”, agregó.
 
Siguiendo con su análisis sobre el presente, destacó todo lo hecho en los últimos años y que se vio refrendado a través de obras: “Cuando nosotros llegamos en 2005 nos encontramos con números en rojo, con muchas deudas, por ende tuvimos que hacernos cargo de un montón de cosas de las que nos costó salir. Teníamos la ilusión de empezar a trabajar y que la gente de nuestro barrio vuelva a creer, pero al encontrarnos con todos estos problemas fue un duro golpe. Gracias al trabajo en conjunto y responsable los superamos. Tampoco es que tenemos para tirar manteca al techo, pero estamos en una situación que nos permite mantenernos. Lo que no podemos es seguir creciendo a lo que deseamos, porque cumplimentar con cada uno de los impuestos es un tema, haciendo que salgamos casi derechos”.
 
Seguidamente, sentó su postura sobre los objetivos de la Vecinal: “Respetamos el objetivo social en que se fundó la Asociación, que es representar a los vecinos. Después fuimos implementando actividades a raíz de que había una gran demanda y que la gente necesitaba un lugar para expresarse y desarrollarse. Entonces, creamos algo similar a una bolsa de trabajo, donde muchos vecinos encontraron su fuente de ingresos dictando algunas de las clases. Esto nos permite tener un abanico de actividades interesantes. La vecinal creció de una manera exponencial, pero sabemos que aún nos falta mucho; no queremos perder la esencia social. Pero sería mucho mejor si tuviéramos el apoyo del Estado, que hasta el momento no sucede. Sueños tenemos todos, de ellos vivimos. Por eso decimos que, deprisa y sin pausa, las cosas se logran”.
 
En el final y visiblemente emocionado explicó sus pasión por trabajar en este lugar: “Muchas veces me lo pregunto. Cuando era pibe esta institución me dio mucho, entonces tratamos de devolverle algo de eso. Por eso sigo estando acá. No quiero dilapidar todo el esfuerzo que hicimos, porque sería como retroceder. Entonces la idea es que, a partir de nuestra labor, se piense solo escalar. Pero admito que muchas veces lo charlo con mi familia y amago con bajar los brazos. Aunque el amor por esta vecinal es muy grande y eso es lo que me incentiva a seguir. Siento que es una vocación de servicio y tratar de desarrollarlo en este ámbito me puede. Siento que es mi segundo hogar”.
Juan Diego Ferrante / Diario Uno Santa Fe

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