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Domingo 13 de Diciembre de 2015

“Bien ordenados y con muchos proyectos”

El presidente, Omar Affranchino, no ocultó su satisfacción por llevar las riendas de una entidad modelo: “No existe un secreto, solo trabajo”.

Cruzando el Puente Carretero se asoma con mucha bravura la ciudad de Santo Tomé, casi como si fuera un barrio más de la capital provincial, pero con un ritmo de vida diferente y lleno de connotaciones. Cuna de importantes emprendimientos e ideas revolucionarias, pero así también de instituciones emblemáticas y con historia.
El club Unión Santo Tomé reúne todo lo que el ciudadanos busca: deporte, contención, esparcimiento y aprendizaje. Detalles que le permitieron mantenerse en el tiempo y crecer de la mano con la sociedad. Hoy es una de las entidad más reconocidas y un ejemplo a seguir por todos. Una muestra cabal de que haciendo las cosas bien y desinteresadamente se pueden conseguir muchos objetivos.

Pensador y trabajador
Ocupando un rol fundamental en la vida cotidiana, el presidente, Omar Affranchino, habló sobre cómo los trata el mundo, además de contar todos los proyectos que hay por delante.
“El presente es más que bueno. Nos encuentra bien ordenados, prolijos, con muchos proyectos y sin ningún tipo de deuda, que es quizás algo muy poco habitual en los clubes actualmente. Conformamos una comisión que siempre priorizó el orden en función de proyectos faraónicos que en un momento no nos llevaban a nada. La realidad indica que hay que tener bien los pies sobre la tierra y saber que esas grandes ideas no deben desarrollarse si no se tiene una base sustentable. Nuestros empleados cobran hace ocho años todos los 30 y mantenemos las cuentas con Afip y Ansés al día. Entonces, en base a nuestras posibilidades, vamos haciendo cosas y mejorando las instalaciones”, reconoció.
Pero sus sensaciones no quedaron solo en eso, sino también en algo todavía más tangible: “Algo que sí ya podemos afirmar, ya que venimos hace un buen tiempo trabajando, incluso ya están hechos los planos, es construir en el último piso dormis deportivos, que no hay en Santo Tomé. Son como pequeños departamentos para alojar a delegaciones cada vez que se realizan encuentros, haciendo que las localías sean más concretas y viables. Se realizará con todos fondos genuinos y por ende hay que tener mucho cuidado para así dar pasos seguros”.

Ni un misterio
Para que una idea prospere hay que ponerle el mayor empeño para que se mantenga viva. Pero a decir verdad, manejar un club está lejos de ser una tarea fácil y se necesita en muchos casos de malabares para crecer. Así es como Omar no se anduvo con vueltas y dijo la posta para estar firmes: “Orden y mucho trabajo. Yo soy contador y siempre digo que una de las cosas que hace a una persona es su compromiso y honestidad. Después, cuánto tiempo llevan trabajando en el club. Entonces la conclusión es que la mayoría de los que estamos acá tenemos, por lo menos, 20 años en diferentes facetas. Todos tenemos un montón de defectos, pero sienten a esto como su familia y por eso le ponen tanto compromiso. Casi que pasó a ser nuestra segunda casa. No damos pasos en falso. No existe un secreto que nos permita crecer, solo trabajo”.
Seguidamente y sin titubeos resaltó lo importante que es el sentido de pertenencia: “Esta es una comisión bastante rara, porque ninguno nació en la ciudad, pese a que sí tuvimos nuestros hijos. Pero desde el día que llegamos, como que nos agarró esa pasión que no se puede explicar. Fue así como el club terminó siendo nuestro segundo hogar. Incluso muchos de nosotros venimos casi todos los días. Eso da la pauta del sentido de pertenencia que reina, porque lo hacemos como amigos. Es lo mismo que sucede en cualquier grupo. La ecuación es clarita: si te encontrás 100 pesos vos no podés gastar 120 y, en caso de que así sea, el mes entrante tendrás que gastar 80. Tenemos muy en claro el concepto de que hay que cuidar lo que es del club. Con esa premisa mantenemos el orden”.
En el final y casi por inercia se refirió a lo que siente por el club y si alguna vez se preguntó por qué estaba en la institución: “Sí, muchas veces. Y la respuesta a esa pregunta es que soy feliz. Para mí es una satisfacción. Más de una vez, porque no son todas rosas, te cruzás y peleás con más de uno, pero todo con el fin de hacer bien las cosas. Pero así y todo, cuando termina el año y uno hace el balance, yo siempre llego a la misma conclusión: estoy en el club porque es como mi casa y soy muy feliz”.

Comisión directiva:
Presidente: Omar Affranchino.
Secretaria: Graciela Barolín.
Tesorero: Gerardo Rebaudino.
Vocales titulares: Sonia Lavandaio, Amalia Chemes, Jorge Barolín, Ricardo Godoy, Alicia Goncebat, Sergio Haag, Gonzalo Affranchino, Natacha Díaz y Susana Goncebat. 
Vocales suplentes: Nicolás Rebaudino, Yain Godoy y Leandro Galier.
Revisores de cuentas: Eduardo Terreno y Juan José Rabaudino.

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