Ovación
Lunes 29 de Febrero de 2016

Cambiar para recuperar la memoria

Luego de la goleada que sufrió ante Rosario Central, el entrenador Darío Franco meterá mano en el equipo pensando en el juego frente a Independiente, que se disputará el próximo sábado a las 21.30. Es factible la vuelta de Yamil Garnier, pero además habría otras variantes. 

En apenas una semana Colón pasó de ser un equipo sensación, al que todos elogiaban por su manera audaz de jugar, a ser uno más en el torneo local y cuestionado justamente por su falta de equilibrio. Lo más razonable sería encontrar un punto intermedio entre estas dos afirmaciones y destacar los aspectos positivos y negativos que entregó el elenco dirigido por Darío Franco en estas cinco primeras fechas. 
Desde lo matemático y pese a las dos derrotas consecutivas, los números siguen siendo aceptables y juegan en favor de la tarea que lleva adelante el cuerpo técnico. De todos modos, está claro que el entrenador deberá revisar varias cuestiones en función del futuro y al menos así lo dejó expresado en la conferencia de prensa en donde se refirió con términos bastantes polémicos a lo que fue el rendimiento de sus jugadores .
“Espero otra actitud, hoy hay futbolistas que no me dejan para nada conforme con su rendimiento. Por eso buscaremos variantes para que el equipo vuelva a ser el de antes”, fueron algunos de sus dichos que indudablemente no ayudan en cuanto al clima interno. Esas cosas siempre es mejor decirlas puertas adentro. Pero Franco cultiva ese estilo y nadie se lo modificará. Hasta aquí supo llevar al plantel para que no se generen conflictos con lo cual es un gran mérito. Aún el año pasado cuando transitó el peor momento y los resultados no llegaban, el grupo siempre lo bancó y eso habla bien del técnico. 
Pero ahora deberá meter mano en el equipo y sin dudas replantearse algunas cuestiones que hasta hace poco no eran tenidas en cuenta porque los resultados lo favorecían y el equipo se mostraba contundente en el ataque. Pero luego de los partidos ante Godoy Cruz y Rosario Central, donde el elenco sabalero recibió siete goles, se encendieron las alarmas y es evidente que allí deberá trabajar y mucho.
El técnico confía demasiado en un jugador como lo es Yamil Garnier, quien sumó apenas algunos minutos en este campeonato dado que se lesionó en la primera fecha frente a Arsenal. Un desgarro lo marginó de los siguientes cuatro cotejos y ahora estaría a disposición.
De todas maneras sería ilógico pensar que el ingreso de Garnier para jugar ante Independiente pueda solucionar la endeblez defensiva, primero por que el ex-Sarmiento jugó un solo partido completo en esa posición que fue ante Arsenal en el torneo pasado, más allá de que durante la pretemporada el técnico lo utilizó allí en los encuentros amistosos. Y segundo porque el problema no solo radica en los cuatro del fondo, sino que la falta de equilibrio en la zona media hace posible que a Colón le lleguen con suma facilidad.
Frente a Central intentó remediarlo sacando a Víctor Figueroa para incluir a Adrián Bastía, pero el cambio no resultó efectivo, no tanto por el rendimiento del Polaco sino porque el rival lo superó a lo largo de los 90 minutos.  De todos modos está claro que el Sabalero ofrece ventajas con un mediocampo en donde solo tiene a Gerónimo Poblete como neto volante de recuperación, más allá de la mano que pueda dar Pablo Ledesma.
Justamente el ex-Boca es un futbolista determinante en la estructura titular y no es casualidad que cuando él juega mal lo mismo sucede con el equipo. Ledesma es el termómetro de la zona media y el claro indicio es que en los ultimos dos cotejos se la pasó corriendo detrás de la pelota en vez de manejarla como lo hizo en los primeros tres encuentros.
Pensando en el Rojo es una fija el ingreso de Garnier en lugar de Ismael Benegas, quien nunca demostró solidez. Desde que llegó a Colón  es muy difícil encontrar alguna actuación convincente por parte del marcador central paraguayo. Y encima Germán Conti, quien venía siendo el mejor defensor, decayó en su nivel y hoy no ofrece tantas garantías como antes.
El lateral derecho es otra dificultad que debe afrontar el entrenador ya desde el torneo pasado. Porque debió apelar a Yamil Garnier, quien no cumplió en esa función más allá de algunos partidos discretos, porque antes ni Luis Castillo ni Pablo Cuevas pudieron afianzarse en esa posición. 
De allí que en este mercado de pases una de las prioridades de Franco fue la llegada de un lateral derecho. Por tal motivo arribó Santiago Villafañe, quien había hecho la mayor parte de su carrera en el fútbol del exterior y venía de jugar en Grecia. No estuvo en el debut ante Arsenal porque no llegó la habilitación  y  recién jugó su primer partido frente a Quilmes. Pero salvo en el encuentro ante Belgrano, en el resto terminó defeccionando al igual que  sus otros compañeros en ese puesto. Por lo cual es una chance concreta que Franco meta mano en ese sector de la cancha y una posibilidad podría ser el ingreso de Raúl Iberbia, quien cumplió ante Arsenal para jugar como lateral izquierdo, y que Clemente Rodríguez pase a la derecha. 
Y en la mitad de la cancha y en ofensiva es concreto que disponga de modificaciones ya que bajó mucho el rendimiento de Víctor Figueroa y Diego Lagos. El ex-Newell’s no se lo observa cómodo en esa posición y es por ello que una alternativa sería que juegue como extremo por izquierda en donde tuvo un destacado nivel jugando con la camiseta de la Lepra en el ciclo que condujo Gerardo Martino.
Por su parte, Nicolás Silva entró bien ante Central y de este modo es una alternativa para conformar el bloque ofensivo estacionado por la izquierda. Cuestiones que a lo largo de la semana deberá resolver el cuerpo técnico para dar vuelta la página y recuperar la memoria. Está claro que Colón debe cambiar y no repetir los mismos errores que lo llevaron a comerse dos goleadas en siete días. Aún está a tiempo, pero para eso Franco y sus jugadores deben levantar la puntería.
Mariano Cassanello / Suplemento Ovación 
 

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