Ovación
Domingo 16 de Agosto de 2015

Cambió los juguetes por los guantes

El mexicano Alberto Arizmendi fue el boxeador más joven de la historia que debutó como profesional. En 1924, siendo un niño de 10 años, ya peleaba por dinero aunque, a su primer combate registrado, lo disputó el 11 de octubre de 1927, a los 13 años, seis meses y 20 días.

Corría 1921 y, en una feria de Torreón –ubicada al norte de México, en el estado de Coahuila–, hubo un hecho que, además de las comidas y bebidas típicas y las atracciones circenses y distintos juegos, llamó la atención de los asistentes. Fue un “combate” (por así decirlo) de boxeo, y encuadrado en la categoría “pulga” (fleaweight) donde participó un niño de solo 7 años, tal como lo documentara la revista especializada The Ring en la página 14 de su edición de mayo de 1982, y en la de marzo de 2009. Este protagonista de la “pelea” (en la que se utilizaron guantes y un adulto ofició de “árbitro”), que terminó en “empate”, se llamaba Alberto Arizmendi, y había nacido el 17 de marzo de 1914 en la misma ciudad, en el seno de una familia muy pobre.
Como su salud no era buena, más adelante sufrió un principio de parálisis en sus piernas debido a un cuadro leve de poliomielitis, de la que afortunadamente pudo recuperarse. Una de las terapias empleadas para su favorable evolución fue que, con 10 años, Arizmendi comenzó a entrenarse en un gimnasio de boxeo, siguiendo la recomendación que el médico que lo trató les había hecho a sus padres. Así fue aprendiendo los principios de este deporte –que lo acompañaría gran parte de su vida– y, su condición física, era cada vez mejor. No así las necesidades de su familia, que eran múltiples y urgentes, al igual que la de varias otras en Torreón y, por eso, muchos dejaban la ciudad y se iban a trabajar a los puertos del Golfo de México, como su propio padre lo hiciera temporalmente.
Al igual que sus padres y sus hermanos, Baby –bautizado así por su cara y sonrisa de niño– necesitaba dinero. Pero, ¿cómo podía ganarlo? En la página 58 de la edición de 2006, el Libro Oficial de los Récords del Hall de la Fama del Boxeo Internacional (The Boxing Register: International Boxing Hall of Fame Official Records Book), escrito por los historiadores y estadígrafos James B. Roberts y Alexander G. Skutt, nos acerca la respuesta: “Aunque su primera pelea registrada fue a los 13 (años), numerosos comentarios coinciden en que (ya) peleaba profesionalmente desde algún tiempo”.
Sí, aunque resulte increíble y, por los relatos de la época que lo atestiguan, ese “desde algún tiempo” eran ¡tres años! antes de su primera pelea verificada, por lo que Alberto Arizmendi comenzó a combatir por dinero a los 10, en 1924 y, de este modo, el mexicano se convertiría en el boxeador más joven de la historia en debutar como rentado.
El primer monarca azteca
Con la aclaración anteriormente citada y, con un peso de 108 libras o 48,988 kilos, límite de la actual categoría minimosca, Arizmendi debutó oficialmente –con 13 años, seis meses y 20 días– el 11 de octubre de 1927. Ese día, empató en 10 rounds con su compatriota Kid Laredo (quien se llamaba Jaime Mejía) en el Soledad Roof de San Antonio, Texas.
El 14 de noviembre de 1931, con 17 años, siete meses y 23 días, Arizmendi logró su primer título: el mexicano gallo (118 libras o 53,523 kilos) cuando, en la Arena Nacional del DF azteca, le GPP 12 a Kid Pancho (su nombre real era Francisco Mendoza, y había nacido en Veracruz).
Baby pegaba duro con ambas manos y, con un agresivo estilo de pelea, donde iba al palo por palo sin problemas –pero que también boxeaba cuando el rival lo permitía–, siguió adelante con su carrera, que continuaba en franco ascenso. El 1 de enero de 1932 derrotó al neoyorquino Fidel LaBarba –campeón olímpico mosca en los Juegos de París 1924, y mundial de la misma categoría en 1927– y, a partir de ahí, fue considerado como retador al título pluma (126 libras o 57,153 kilos). Se radicó en Los Angeles y, el 16 de septiembre siguiente, le GPP 10 en el DF mexicano al por entonces monarca pluma de la NBA (National Boxing Association), el estadounidense Tommy Paul –a quien derribó en el 2º y 4º rounds–, pero sin el título en juego porque el oriundo de Buffalo no dio el peso.
Pero así como es el púgil más joven de todos los tiempos en debutar como profesional, Arizmendi tendría otra cita con la Historia, a la que tampoco llegaría tarde: solo 32 días después –el 18 de octubre– y, con 18 años, siete meses y un día, se convirtió en el primer campeón mundial mexicano al GPP 10 al ruso-estadounidense Newsboy Brown (se llamaba David Montrose y, sus padres judíos, habían huido de Rusia cuando él era un adolescente). En el Olympic Auditorium de Los Angeles y, ante 7.000 espectadores, Baby se alzó con el cetro pluma –avalado por la Comisión Atlética de California, ya que algunos estados tenían sus propias versiones de las coronas y, en este caso, su cetro era reconocido “no más allá” de las fronteras de California y México–, y pesando solo 122 libras (hoy sería un supergallo, la división inmediata inferior).
Retuvo su título ante el filipino Varias Milling, con quien E10 en Los Angeles el 22 de noviembre de 1932; dos veces frente al neoyorquino Archie Bell, a quien le GPP 10 en Hollywood, California, el 2 de diciembre siguiente, y el 6 de enero de 1933, en San Francisco, también por puntos tras 10 asaltos y, solo ¡18 días! más tarde, el 24 de enero, le GPP 10 en Los Angeles al filipino Speedy Dado (el nombre real del oriundo de Manila era Diosdado Posadas). Es decir, Arizmendi expuso su cetro cuatro veces –y en todos los casos exitosamente– en apenas dos meses y dos días.
El 28 de febrero de 1933, Baby resignaría su corona mundial pluma de California y México en un combate unificatorio ante el monarca NBA, el zurdo estadounidense Freddie Miller, quien la GPP 10 en el Olympic Auditorium de Los Angeles. En la revancha, disputada el 12 de junio del mismo año en San Francisco pero, sin título alguno en juego, el mexicano se tomó desquite y le GPP 10 al nacido en Cincinnati, Ohio.
El 30 de agosto de 1934, Arizmendi se convirtió en bicampeón pluma al GPP 15 al estadounidense Mike Belloise en el Dyckman Oval de Manhattan, ciñéndose la corona de las 126 libras reconocida por la Comisión Atlética de Nueva York.
Sus cinco duelos con Armstrong
El 4 de noviembre de 1934, Arizmendi le GPP 10 en el DF azteca al fenomenal estadounidense Henry Armstrong (cuyo nombre real era Henry Jackson) en el primero de los cinco choques que sostendría ante quien sería el único boxeador de la historia en reinar simultáneamente en tres categorías –pluma, welter y liviano, en ese orden–, en la época en que solo había ocho divisiones.
“Su boxeo superior y eficaces golpes al cuerpo le permitieron ganar casi todos los asaltos. Peleando con su muñeca izquierda quebrada desde el 2º round, Arizmendi dio una de las exhibiciones de coraje más grandes de la historia del boxeo de México”, destacó la agencia de noticias United Press International  (UPI ) tras su épica victoria ante el moreno. Es más: el 1 de enero de 1935, volvió a derrotar a Armstrong en la capital mexicana aunque, esta vez, fue tras 12 intensos rounds y, de yapa, recuperando el título pluma de California y México.
Arizmendi subió a liviano (135 libras o 61,235 kilos) y, el 7 de febrero de 1936, PPP 10 ante el estadounidense Lou Ambers (su nombre era Luigi Giuseppe D’Ambrosio) en el Madison Square Garden de Nueva York. El 4 de agosto siguiente, en su tercer enfrentamiento con Armstrong, el moreno se adueñó de la faja pluma de California y México al GPP 10 en el Wrigley Field de Los Angeles y, el 15 de marzo de 1938, puso 2 a 2 su serie de enfrentamientos con el azteca al GPP 10 en la misma ciudad.
El 7 de junio de ese año, Arizmendi E10 con Ambers, campeón mundial liviano reinante y, el 10 de enero de 1939, chocaría por quinta y última vez con Armstrong, ahora por la corona welter (147 libras o 66,678 kilos) en poder del moreno, quien le GPP 10 en el Olympic Auditorium de Los Angeles y cerró la serie 3 a 2 a su favor. Esta fue la última pelea que Baby, quien cumpliría 25 años poco más de dos meses después, disputaría con un título mundial en juego.
Su adiós al boxeo
El 24 de febrero siguiente, seis semanas después de su caída ante Armstrong, combatió nuevamente con Ambers, quien le GKOT 11 en el Madison neoyorquino. Aunque Baby pidió seguir, el médico detuvo el combate por un gran corte que el mexicano había sufrido en uno de sus arcos superciliares. Más de 18 años como profesional habían comenzado pasarle factura al aún joven Arizmendi quien, de sus últimas ocho peleas, perdería seis. El combate que marcó su despedida de los rings lo disputó el 21 de agosto de 1942 frente al estadounidense Román Alvarez, quien le GPP 10 en el Legion Stadium de Hollywood, California. Baby tenía 28 años, cinco meses y cuatro días y, su carrera profesional, había terminado.
Tras retirarse, Arizmendi sirvió  en la Marina de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial y, cuando esta finalizó, fue manager de algunos boxeadores y, también, administró un bar y restaurante de su propiedad en el Echo Park, en el centro de Los Angeles.
En los años siguientes su salud comenzaría a resentirse. En julio de 1956 sufrió una crisis hipertensiva, que le provocó una parálisis parcial del lado izquierdo de su cuerpo, y perdió casi 20 kilos de peso. Los problemas se agravarían –incluso presentó un cuadro de diabetes– y, el lunes 31 de diciembre de 1962, tras una prolongada internación y acompañado por su esposa Henrietta, falleció a los 48 años en el hospital de la Administración de Veteranos de Sawtelle, en los suburbios de Los Angeles.
Su gran campaña de 90-28-4 (19 ko) en 122 combates, quedó inmortalizada en el Hall de la Fama del Boxeo Internacional de Canastota, Nueva York, donde Baby ingresó en 2004. Pero, también, siempre se lo recordará por la marca de precocidad que estableció, lo que corroboró el inolvidable Julio Ernesto Vila en su obra 20 Campeones y una leyenda, Tomo II, página 143, quien se preguntaba: “Vale remarcar que Arizmendi tenía 13 años en su primera pelea comprobada, aunque todos sabían que combatía por dinero desde los 10. ¿Quién osaría llevarle el récord a un niño?” Nadie, Maestro. Nadie.

 
Julio M. Cantero / julio.cantero@uno.com.ar

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