Policiales
Lunes 07 de Marzo de 2016

Caso Correa: los testigos apuntan al “Gusano” Vera

Este lunes comenzó el juicio oral y público que juzga a Cristian “Gusano” Vera como autor del asesinato de su ex, Griselda Correa, muerta en 2013

Dos años y seis meses esperó Susana Montes para que la Justicia santafesina juzgue al acusado del crimen de su hija, Cristian “Gusano” Vera, el cual está imputado de haber matado de seis disparos a Griselda Correa en calle Diez de Andino al 6700 el 20 de agosto del 2013 en barrio Estrada Norte. Por este motivo, comenzó ayer, en la Sala 6 del primer piso de Tribunales, el debate donde el juez de la tercera nominación, Cristian Fiz, analizará la acusación de la fiscala, Estela López Bustos, quien junto a la querella, a cargo de los doctores Federico Lombardi y Zulema Rivera, piden la prisión perpetua para “Gusano”, tras imputarlo como autor del delito de “homicidio agravado por el vínculo de pareja, alevosía y uso de arma de fuego” en perjuicio de Correa.

A su vez, la defensa del imputado, a cargo de Luis Patiño y Rodolfo Aguirre, expusieron que pedirán la absolución del imputado y que además, a lo largo del juicio, demostrarán que Vera nunca estuvo en el lugar donde sucedió el crimen de la joven de 26 años.
 
En medio de lagrimas
En el primer día, pasaron cinco testigos propuestos por la querella. La primera en declarar ante el juez Fiz fue la madre de la joven asesinada, Susana Montes. Previo a su ingreso, la fiscala pidió que el acusado sea apartado de la Sala, ya que por consejo del psicólogo de Montes, no era prudente un careo entre la mujer y el imputado. Fue así que el juez dio lugar al pedido de la Fiscalía y la madre de Correa declaró. 

Foto: Manuel Testi - Uno Santa Fe
 
 
En medio de lagrimas y con un relato dificultoso para escuchar, Montes ratificó lo que vino sosteniendo a lo largo de estos años: que Vera fue quien ejecutó de seis disparos a Griselda Correa aquella noche del 20 de agosto. En este sentido, señaló que esa noche uno de sus hijos le dio aviso de que “el Cristian” se dirigía a su casa. Montes le dijo que vaya adentro de la vivienda porque quería hablar con Vera, ya que quería aclararle que su hija no tenía que estar más con él, pero que las puertas iban a estar abiertas para que pase a ver la hija que había tenido con Correa, la cual tenía en ese entonces nueve meses. Pero eso no sucedió, Vera no bajó a dialogar. Unos minutos después, escuchó el grito de Griselda quien le contó que Vera se había llevado a su hija, a lo que Montes le dijo “hija, él es el padre ya te la va a traer”. Al instante el acusado ingresó a la vivienda –con arma en mano– y golpeó a la joven y luego le disparó. Según contó Montes, el imputado le apuntó y volvió a ejecutar tres disparos más a Correa, la cual falleció unos minutos más tarde cuando era trasladada hacia el hospital Mira y López. 

Montes comentó que la relación entre Vera y Correa se inició en el 2009. En principio el noviazgo era normal pero luego el acusado obligó a la joven a prostituirse –en la provincia de Córdoba y Santa Fe– y también la golpeaba de manera reiterada. “Mi hija no tenía derecho a nada”, señaló. En tanto, indicó que cuando sucedió el sangriento episodio, Vera ya se encontraba en pareja con otra mujer, la cual residía cerca de donde sucedió el crimen.
 
Dijeron lo suyo
El otro testimonio que aseguró haber divisado a Vera en la noche del crimen, fue Franco Landrei, uno de los hermanos de la joven asesinada que se encontraba en la casa aquella noche. Este aseguró que vio a Vera salir de la vivienda luego de acribillar de seis disparos a Correa y se subió a un Chevrolet Corsa Classic. No obstante ello, le afirmó al juez que sabía que el acusado obligaba a Correa a prostituirse. Por su parte, también fue citado a declarar uno de los vecinos de la vivienda donde sucedió el crimen. El hombre aclaró que no vio al imputado, pero sí que escuchó varias detonaciones. “Escuché como que vaciaron un arma”, destacó el testigo. 
Ignacio Mendoza / ignaciomendoza@uno.com.ar / De la Redacción de UNO

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