Santa Fe
Sábado 25 de Junio de 2016

Cecilia Góngora cargó la culpa de la apropiación ilegal en su marido

Por primera vez en la Justicia contó por qué anotó a José con una identidad falsa y como hijo propio. El jueves dará testimonio la víctima

Por primera vez, desde que la Justicia federal empezó a investigar la apropiación de un bebé en Reconquista durante la última dictadura militar, la mujer que lo anotó y lo crío como propio dio su versión de la historia. Fue el viernes, en el Tribunal Oral Federal de Santa Fe, donde Cecilia Góngora justificó la maniobra con un extenso relato en el cual le echó toda la culpa a su marido, José Segretín (fallecido en 1986), y se expuso como víctima de violencia género.
Desvinculándose del rol de apropiadora, aseguró que ignoraba que Luisa Pratto (la madre biológica del niño) era torturada y amenazada por integrantes de la Brigada Aérea de Reconquista y que solo sabía que había tenido una relación con su marido. Góngora también negó conocer a la obstetra que atendió a Pratto durante el parto, Elsa Nasatsky, que es la otra imputada que tiene la causa.
El juicio investiga el caso de José, que nació el 26 de marzo de 1977 en Reconquista y que fue inscripto por Góngora con el nombre falso de José Segretín. Su acta de nacimiento fue fraguada y el jueves comenzó el juicio oral y público a Góngora y Nasatsky. La investigación también tuvo como imputado al exjefe de Inteligencia de la Brigada Aérea de Reconquista, Danilo Sambuelli, hasta que murió en diciembre de 2014.
"Mi marido estaba convencido de que José era su hijo biológico. Cuando nació el bebé yo estaba en Buenos Aires. Había ido a lo de mis padres escapando de mi casa por la violencia y las amenazas constantes de mi marido. Pero un mes después me pidió que volviera, me dijo que tenía al bebé de tres días y que quería que yo lo cuidara. Y volví",recordó la mujer. En su defensa, Góngora dijo que aceptó inscribir al bebé como propio porque su marido le había dicho que la madre biológica no lo quería y aseguró que nunca se mudaron de Reconquista y que Luisa Pratto y Rubén Maulín (el padre biológico) siempre supieron dónde vivía el niño.
En el juicio en el que se condenó a Danilo Alberto Sambuelli, en 2013, se probó que Luisa Pratto fue víctima de reiteradas violaciones por parte del exjefe de la Brigada Aérea de Reconquista y otros tres imputados. En su testimonio, Luisa (que vivía sola, con dos hijos pequeños) contó que siempre la amenazaban con que iban a asesinar a su hermana Griselda y a su pareja (y padre del bebé) Rubén Maulín, a quienes tenían secuestrados.

Un parto de urgencia
Luego del relato de Góngora, fue el turno de la declaración de Elsa Nasastky. La mujer, hoy de 80 años, contó que fue la primera médica mujer de Reconquista, que toda su familia tenía una formación contraria a la dictadura militar y que el día que nació José, el 26 de marzo de 1977, ella estaba de guardia en el sanatorio de Reconquista.
" Yo asistí una urgencia. La mujer embarazada ingresó a las 10 y a las 10.30 ya había nacido el chico. Nunca la había visto antes, no era mi paciente y tampoco conocía a Góngora. En aquel entonces, a los pacientes se les tomaban todos los datos en la administración y yo corroboraba con la carpeta médica", recordó Nasasky. De la investigación surge que la médica por lo menos omitió corroborar los documentos de identidad correspondientes. "Esta causa destruyó mi vida", concluyó la mujer ante el tribunal.
Para contrastar estas versiones, el jueves próximo será una audiencia clave en el tribunal. Según el cronograma de audiencias, está previsto que puedan dar testimonio los otros protagonistas de esta causa: José, quien recuperó su identidad en 2009, y sus padres, Luisa Pratto y Rubén Maulín.


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