Santa Fe
Martes 18 de Octubre de 2016

Celebra sus 70 años una vecinal que nació entre cavas y barrancas

Se trata de Pro Adelanto Barranquitas. El 17 de octubre de 1946 se fundó la entidad con el fin de luchar por un barrio mejor y cerrar siete cavas que contaminaban el lugar. A pesar de los años, los actuales vecinalistas tienen mucho de aquellos mentores. Un repaso por su historia

Un 17 de octubre de 1946 nació la Asociación Vecinal Pro Adelanto del barrio Barranquitas. Un grupo de vecinos, movilizados por el fallecimiento de don Juan Doello que había contraído el virus del tifus, decidió constituirse en una entidad con el fin de organizarse y mejorar la calidad de vida de los pobladores del barrio, un lugar que se fue conformando en torno a los hornos de ladrillos y que debido a la extracción de tierra para dicha actividad fue generando cavas que luego se iban cubriendo de agua. Esto fue lo que provocó una contaminación y enfermó al vecino y alertó al resto para luchar por un lugar mejor.

Es por este motivo, que la actual comisión directiva tiene previsto hacer un acto conmemorativo por los 70 años. Será mañana, a partir de las 18.30, en la sede de Domingo Silva y Francia. En la ocasión, se reconocerá a los integrantes de la comisión directiva de 1973 porque "los grandes logros que se dieron en el barrio y sobre todo cómo cambió la fisonomía fueron justamente en la década del 70". Lo tuvo como presidente a don Higinio Veiga, un referente importante para la seccional 6ª y el barrio Barranquitas y además llegó a ser concejal arrojando muchas mejoras en el barrio. Por eso el reconocimiento es para él y para quienes lo acompañaron en ese proceso. Se va a descubrir placas, a entregar diplomas y un mate como obsequio y símbolo de la amistad y vecindad a los familiares de esa comisión directiva y a los tres que aún están vivos.

Quienes viajaban en el tren que atravesaba la jurisdicción barrial, percibían en este paisaje la conformación de barrancas pequeñas, de allí el nombre de Barranquitas. Aquel año, 1946 fue el que vio nacer a la institución social, que paulatinamente fue creciendo en reconocimiento, en trabajos, en intervenciones y de la mano de Nicolás Gentile fueron haciendo realidad todos los sueños de los hombres de aquella época. Los logros fueron paulatinos y se hicieron notorios con la comisión directiva de 1973, que dirigió Higinio Veiga, porque se concretaron numerosos avances.
"Hoy esta comisión hace 11 años se puso al frente de la institución y diariamente vela por sostener vivos los sueños de sus fundadores y hacer realidad nuevas ilusiones" - Alfredo Pennisi, presidente de la vecinal
A este grupo de ciudadanos los siguieron otros que entregando su tiempo y voluntad dedicaron su trabajo para el logro del bien común. "Hoy está comisión hace 11 años se puso al frente de la institución y diariamente vela por sostener vivos los sueños de sus fundadores y hacer realidad nuevas ilusiones sabiendo que cuando la comunidad se organiza, todo es posible", expresó el actual presidente de la vecinal Alfredo Pennisi.

Un repaso por la historia
Este barrio tenía un aspecto campero. Los pobladores originarios comenzaron a erradicarse en la década del 10, la fabricación de ladrillos era la principal ocupación, actividad que fue restando tierras al paraje y quedaron formadas siete cavas intercomunicadas que formaban un sistema lacustre más peligroso que pintoresco. La profundidad de las cavas, imitaba el formato de pequeñas barrancas, esta particularidad puede ser la causa originaria por la cual el barrio recibió el nombre de Barranquitas.

Hacia 1930 ya desaparecidos los hornos de ladrillos quedaron conformadas tres inmensas cavas, una ubicada en la intersección de Francia y Domingo Silva, donde hoy se emplaza la escuela Nuestra Señora de Fátima, la capilla Santa María Goretti y la sede de la vecinal, llamada la "ciénaga", donde los chicos jugaban, arriesgando sus vidas. Otra en Juan del Campillo entre Francia y Saavedra, lugar que hoy ocupa la plaza Amalia Mablioni de Rebeck; y la tercera formada por Francia, Córdoba, Saavedra e Iturraspe, calle que los días de lluvia parecía desaparecer pues el nivel de agua la tapaba y conectaba las cavas entre sí.

En 1939 se fundó el Club Quilmes. Más tarde en 1941 se creó el Bochas Club El Litoral ubicado hoy en Pedro Centeno al 3400; y en 1944 se trasladó el Club Atlético Unión a su actual emplazamiento en avenida López y Planes. Entre las historias más amargas se puede contar la de Juan Doello, un vecino que en 1946 perdió la vida por tifus, debido al elevado grado de contaminación que existía en las aguas de las cavas. Movilizados por esta terrible situación, un grupo de vecinos comenzó a reunirse con la intención de constituir una sociedad vecinal y poder así reclamar con mayor fuerza ante las autoridades, exigiendo una pronta solución al problema. Para el 17 de octubre de ese año, la fundación de la sociedad era una realidad y comenzaba a funcionar en Domingo Silva 3351.
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En 1954 y tras el arduo trabajo de la vecinal se comenzó a rellenar las cavas con tierra proveniente del desagüe construido entre Candioti y Recreo hasta Monte Vera, como así también del barrido de las calles de la ciudad. Otra de las cavas se rellenó con la tierra extraída para la construcción de la pileta del Club Atlético Unión. La eliminación de las cavas fue una lucha de perfiles épicos que concluyó en 1972. Los propios pobladores acompañaban a los carros de basura asegurándose que la misma llegara a destino.
El relleno de las cavas comenzó a tomar forma y de la mano de quien fue presidente de la vecinal don Higinio Veiga la población de Pro Adelanto Barranquitas soñó con tener calles y viviendas dignas y poder así mejorar su nivel de vida. En 1973 llegó una tarea aún más comprometida, la de ser concejal y durante su gestión procuró al barrio 16 viviendas, obra realizada por el municipio, que en ese momento estaba gobernado por Noé Adán Campagnolo.

Para cerrar el acto de mañana, la actual comisión directiva mostrará un video con un repaso por el pasado y el presente y los logros alcanzados. "En 2005 estaba a punto de perder la personería jurídica, entonces hicimos una recuperación administrativa, luego trabajamos sobre lo institucional (lo edilicio) y sobre todo en que el vecino volviera a confiar en una entidad como es la vecinal", dijo Alfredo Pennisi. Hoy tiene un gran salón para eventos donde se dictan talleres y cursos, además funciona la escuela de patín; y también una pileta que disfruta el barrio pero también otras instituciones.

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