sociales
Domingo 17 de Abril de 2016

Centro de emociones

Emplazado en uno de los barrios más populosos, esta institución lleva ya 70 años pregonando las bondades de las bochas. Pero en este último tiempo se abocó también a las actividades sociales

El barrio Los Hornos tiene su peso específico en Santa Fe, no solo por la cantidad de gente sino también por su historia. El principio de siglo marcó la tendencia progresista que luego vendría en la ciudad, con la proliferación de fábricas y con el ferrocarril como emblema.
Los años fueron pasando y las instituciones apareciendo. Fue así como en la década del 40, nació un lugar que se arraigó tanto que nunca se pensaría que su vigencia se mantendría pese al paso del tiempo. Los Hornos era una zona de quintas en esos tiempos, con gente trabajadora y luchadora, pero a la que no le sobraba gente.
Es así como en 1946, un grupo de personas se reunió con el fin de crear un espacio donde se pudieron realizar actividades sociales y de camaradería. Lógicamente que fue todo un tema conseguir el terreno, pero sucedió que un día y tras largas e intensas charlas, a este grupo se le prestó unos terrenos ubicados en calle Huergo al 3200, donde construyeron los cimientos de algo increíble.
Fue así como el 20 de febrero de 1946 surgió, con la confirmación de la primera Comisión Directiva, el Centro Recreativo, Cultural y Deportivo Los Hornos. Desde ya su denominación se debió a que, más allá de los objetivos generales, no se quería perder de vista el deporte y el resto del espectro. 
Inicialmente se levantó un edificio donde se puso un barcito para que los lugareños disfrutaran de un refrigerio y dialogaran sobre los temas del momento. Con el paso del tiempo le fue quedando chico a punto tal de pensar en más cosas. Es así como se reunieron los fondos a través de diversas iniciativas y se construyeron las dos canchas de bochas que, a la postre, terminaron siendo el emblema del club. Con ello vinieron la entrada, el patio de reuniones y el salón vip, que hoy es uno de los mayores orgullos por las cosas que se realizan.
Hoy es la casa de muchos vecinos que disfrutan de un gran momento con amigos y personas que siempre piensan en brindar un servicio. Es así como muchas tardes, se prestan las instalaciones para que chicos no videntes disfruten con las bochas, un deporte que no distingue de capacidad y condición. En pocas palabras, un motivo para incentivar a propios y extraños a apostar por un deporte considerado “de viejos”, pero que reúne toda la adrenalina.
Asimismo y para expandirse todavía más, se le abrió las puertas a gente con ganas de formarse y aprender un oficio. Es así como se dictan clases de electricidad, refrigeración y plomería, para citar a algunos de ellos. Una forma de demostrar el compromiso que se tiene para con la comunidad, impulsando proyectos de bien y con fines nobles y más que interesantes.
Con esfuerzo y dedicación de muchos, escapándole al déficit económico nacional del momento, el popular club Los Hornos se forjó una identidad muy fuerte y, al igual que el nombre del barrio, pisa fuerte en Santa Fe con el fin de seguir creyendo que la superación es posible. 

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