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Miércoles 27 de Abril de 2016

Chicos de San Lorenzo canalizan inquietudes a través de la radio

Como un espacio de expresión y participación, comenzaron los talleres de comunicación con jóvenes de ese barrio. Se realizan en La Ochava Roma. El proyecto busca establecer vínculos y plasmar problemáticas

“Espacios de comunicación, producción y lenguajes: construyendo ciudadanía con adolescentes y jóvenes”, así se llama el proyecto de extensión que lleva a cabo la UNL a través de talleres con chicos de entre 13 y 17 años de distintos barrios de la ciudad. Estos encuentros de comunicación apuntan a la construcción de espacios de expresión y participación ciudadana, a través del uso de diferentes lenguajes y formatos. En este sentido, se abordará como problema central la exclusión social de jóvenes insertos en contextos de vulnerabilidad desde la dimensión de la comunicación. 
La semana pasada se puso en marcha la iniciativa y ya siete chicos de barrio San Lorenzo aprenden y proyectan tener un programa de radio. El espacio donde se reúnen, intercambian, aprender y sueñan con tener su propio proyecto, es el Centro Cultural La Ochava Roma, una organización social que tiene un estudio con todos los elementos y las características necesarias para poder cumplir la meta. Mercedes González Darrieul es la tallerista y mientras este marcha sobre ruedas, proyectan otros dos talleres más con chicos de los barrios Roma y Santa Rosa de Lima.
“Ya hicimos dos encuentros. En el primero fueron cuatro, en el segundo seis y se sumará uno más en el próximo. En total serán siete”, detalló Mercedes González Darieul a Diario UNO al mismo tiempo que contó que los talleres son los lunes, de 15 a 17, en Santiago de Chile 2696, en pleno barrio Roma. “Esta experiencia surge a partir de otros talleres que tuvimos cuya sede era también La Ochava Roma. Se había hecho un taller en el marco del programa Juventudes Incluidas del Ministerio de Seguridad con chicos de Liceo Norte, duró seis meses y como fue buena la experiencia empezamos a trabajar como un proyecto de Extensión de la UNL y así surgió esta idea, aprovechando el estudio de radio que allí hay”, agregó más adelante. 
En este caso son varios los actores que participan: la UNL a través de la Secretaría de Extensión, las organizaciones barriales como La Ochava Roma que es la sede y pone a disposición la radio y también el CAF (Centro de Acción Familiar) Nº 23 de barrio San Lorenzo, entre otros. “En un proyecto de extensión se asocian varias instituciones para llevar adelante una iniciativa. En este caso es el sector público como la UNL pero puede ser cualquier área del municipio o de la provincia; y también el privado y de la comunidad. El CAF San Lorenzo es el que lleva adelante este taller porque allí se encontraban los chicos que forman parte. Ahora la intención es sumar jóvenes de Santa Rosa de Lima y de Roma”, manifestó más adelante.

Experiencia en marcha
Por una cuestión de seguridad se garantiza el traslado de los chicos hasta La Ochava Roma. Ellos asisten al CAF de San Lorenzo y es por eso que al taller van acompañados por los trabajadores de esta institución ubicada en Estrada y Amenábar. “Se busca que la comunicación sea un facilitador, que posibilite trabajar otros temas como valores, responsabilidad, compañerismo, trabajo en grupo y también ir conociendo diferentes aspectos de la realidad en la que ellos están inmersos”, dijo Mercedes González Darieul.
Más adelante, la responsable de los talleres agregó: “La producción de radio te permite incursionar en diferentes ámbitos desde la medicina a la política, desde los problemas barriales hasta la economía, entonces ese conocimiento general a veces playo pero amplio es lo que nos permite con los chicos ir abordando diferentes problemáticas y sobre todo darle lugar a los intereses de ellos, llegan con muchas inquietudes, con problemas sociales, de inseguridad, entonces por un lado lo que intentamos es canalizar sus intereses y que vayan encontrando distintas opiniones. No queremos que salgan productores de radio ni locutores, ni operadores, sino que la comunicación y la radio posibiliten que ellos se expresen y conozcan cosas nuevas”.
En el primer encuentro que fue el pasado 18 de abril ellos conocieron el lugar, y la propuesta. De esa manera empezaron a charlar sobre qué se puede hacer en radio, sobre todo porque para todos era la primera vez que ingresaban a una radio. “En el segundo que fue esta semana hablamos con uno de los operadores que nos contó cuál era su experiencia, cómo se operaban los equipos, cómo funcionaba una producción de un programa de radio, entonces hablamos con una persona que tiene experiencia y así empezamos a ver cómo funciona el estudio”, agregó.
De esta manera comenzaron a ver cuáles son las cuestiones básicas que tienen que empezar a trabajar para tener un programa al aire. “La idea es que progresivamente, a través de prácticas y pruebas y un primer micro que tenemos previsto hacer en poco tiempo, lleguemos a tener un programa de media hora por semana y en vivo”, dijo González Darrieul quien aprovechó para contar: “Todavía no tenemos programa pero ya le pusieron nombre: será Radio Rebel”.
En cuanto a los primeros pasos y para finalizar, la encargada de la capacitación contó: “La idea no es decirles hoy vamos a ver la voz, el próximo mes otra cosa, sino al revés por ejemplo preguntarnos si necesitamos música para salir al aire de dónde la sacamos y entonces vamos a internet para bajarla, vemos no solo cómo se hace sino también cómo se pasa al aire. Entonces después ver cómo se hace una entrevista a una persona, y para eso necesitamos preguntas y tenemos que armar un cuestionario. La idea es ver el objetivo e ir desglosándolo, ver qué conocimientos tanto prácticos como teóricos necesitamos para llegar a ese objetivo. Con el correr de los encuentros lo que les vamos a mostrar es que para que lleguen a hacer lo que quieren hay determinados pasos que cumplir antes”.

Los lineamientos del proyecto para distintos barrios
“Buscamos, desde la práctica extensionista, trabajar con adolescentes y jóvenes de entre 13 y 17 años, en talleres de comunicación que apunten a la construcción de espacios de expresión y participación ciudadana, a través del uso de diferentes lenguajes y formatos”, explicó Mariana Perticará, directora del proyecto.
Bajo el eje de la comunicación como un derecho fundamental que habilita otros derechos, los talleres aspiran a fortalecer los vínculos entre los participantes posibilitando una reflexión sobre temas que identifican como propios. “Los talleres se constituyen como un espacio de encuentro que otorgan visibilidad a los jóvenes y, principalmente, a sus problemáticas. En ese registro, uno de los objetivos del proyecto es construir agendas desde la realidad de los propios actores, desde sus situaciones problemáticas, desde sus deseos, de sus aspiraciones y utopías”, subrayó Perticará más adelante.
“El proyecto busca habilitar espacios de diálogo que posibiliten a los adolescentes y jóvenes expresar su propia voz, reconocer sus derechos, afirmar su identidad y proyectar su futuro. Al mismo tiempo, aportar a la construcción y fortalecimiento de la identidad de estos adolescentes y reflexionar sobre su lugar en la sociedad, sus posibilidades y de qué manera revertir su realidad”, agregó la coordinadora del Proyecto. 
Desde la perspectiva de lo comunicacional como parte fundamental de la creación y sostén de lazos sociales, las actividades se proponen generar procesos de participación y cambio social.

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