Ovación
Domingo 12 de Julio de 2015

Colón empató sin goles con Nueva Chicago en Mataderos

El Sabalero y el Torito aburrieron con un 0-0 que prácticamente no tuvo emociones. Si bien el Sabalero fue el que intentó con una propuesta más ofensiva, le faltó picante en los últimos metros para concretar. El dato negativo fue la expulsión de Franco Leys en el final del encuentro

El partido que abrió la acción del domingo se jugó en el estadio República de Mataderos, donde Nueva Chicago y Colón brindaron un muy pobre espectáculo, quedando como resultado un lógico empate sin goles, que formó parte de la 16ª fecha de Primera División.
De esta manera, el Torito continúa en la última posición (en los promedios y en las posiciones), estirando su racha adversa a 16 partidos sin victorias (siete empates y nueve derrotas). Mientras que el Sabalero no pudo ganar en el estreno de Darío Franco como entrenador, aunque ya mostró algunos atisbos de su propuesta ofensiva, la cual debe agregarle más picante si pretende ir subiendo escalones. El dato negativo fue la expulsión del mediocampista Franco Leys.
En la próxima jornada, el Sabalero recibirá en el estadio Brigadier López a Lanús, el próximo sábado. Por el momento no se confirmó el horario, pero se especula que podría ser a las 20.30.
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El comienzo de una nueva idea
El debut como entrenador sabalero de Darío Franco tuvo como principal atributo un esquema táctico audaz que por momentos llevó a cabo, sobre todo en la primera etapa, en donde se observó lo mejor. En la previa el técnico manifestó que el sistema táctico sería un 4-3-3, pero en el campo de juego se advirtió un 3-4-3, ya que en esa primera etapa, Clemente Rodríguez y el debutante Osvaldo Arroyo se desempeñaron como carrileros. En consecuencia, Germán Conti fue el líbero, Yamil Garnier se recostó por derecha y el paraguayo Ismael Benegas lo hizo por la izquierda. Los dos volantes centrales fueron Pablo Ledesma y Franco Leys.
La idea fue manejar el balón y darle un destino seguro. Por momentos se logró, pero está claro que al Sabalero le faltó profundidad y precisión en los metros finales. El 0-0 final refleja de manera cabal lo que entregaron Colón y Nueva Chicago en un pobre partido, en el que las situaciones de gol brillaron por su ausencia. El Rojinegro se mostró ordenado en los primeros 45’, siendo un poco más que su rival, pero más que nada por la forma de plantear el encuentro.
Lo positivo que arroja el duelo fue que los debutantes estuvieron a la altura de las circunstancias, como por ejemplo Andrés Mehring, quien prácticamente no tuvo trabajo pero que cuando lo llamaron a intervenir lo hizo con criterio, al igual que Osvaldo Arroyo, de muy buen primer tiempo, como para ser una de las figuras del equipo. Buena pegada, decisión para pasar al ataque y despliegue para el ida y vuelta. Interesante aparición que tiene que ver con la decisión de Franco de poner en cancha una formación dinámica y con mucha intensidad.
En la etapa complementaria se cansó producto del desgaste y además se retrasó para darle una mano a Benegas en la marca, cuando Chicago se volcaba en ataque. El paraguayo también aprobó, dando muestras de un juego aéreo interesante, por momentos actuando al límite, como cuando golpeó a un futbolista de Chicago y se ganó la tarjeta amarilla.
Primeros amagues
Colón tuvo mayor audacia ante un rival que necesitaba sumar, pero que se paró decididamente de contra. El conjunto de Franco fue de mayor a menor, ya que en la segunda etapa fue mermando en su rendimiento y la cuestión física comenzó a jugarle en contra. Por ese motivo, Chicago dispuso de alguna situación como para convertir, pero Lucas Baldunciel falló en el remate final.
En el epílogo del juego, un cabezazo de Federico Jourdan (ingresó en el complemento) impactó en el brazo de Abel Masuero, por lo cual Pablo Díaz debió cobrar la pena máxima. Sin embargo, el juez admitió que el balón pegó en el codo del defensor, pero juzgó la acción de manera casual.
No hubo tiempo para más, entre las limitaciones de Chicago y la baja en el funcionamiento colectivo de Colón, la tarde de Mataderos debió conformarse con un deslucido empate, que al fin y al cabo no le sirve demasiado a ninguno de los dos. Es indudable que esta propuesta que pretende desplegar Franco le falta trabajo y se evidenció en la etapa complementaria, cuando el equipo quedó mal parado en algunos ataques del rival. 
No lo terminó pagando caro, porque Chicago no es un oponente de jerarquía. No en vano, lleva 16 partidos sin triunfos. Pero frente a otro adversario, Colón puede quedar al descubierto.
Se quedó con las ganas
El final del partido encontró a un Colón más parecido al de la primera mitad del campeonato que al que desea Franco. En ese lapso perdió la pelota, apostó a la contra y le costó dominar el juego, pero además cometió varios foules y fue impreciso con el balón en los pies.
Con el correr de los minutos, la postura fue mutando. No obstante, el crédito está abierto, ya que recién se jugaron 90’ y aún deben acoplarse algunos jugadores, como el caso de Pablo Vegetti, que jugó algunos minutos, y Alan Ruiz, que seguramente se sumará en estos días. Lo más importante del juego ante Chicago está dado en la racha de siete partidos sin perder, cuatro de ellos en condición de visitante.
Por lo demás, hay mucho por corregir y trabajar; de Franco y sus jugadores dependerá si en el futuro asoma otro Colón o si en definitiva se trata de un maquillaje y es más de lo mismo. Trabajo y dedicación por parte del cuerpo técnico y de los jugadores existe, ahora deberá traducirse dentro del verde césped.

Por Mariano Cassanello / mariano.cassanello@uno.com.ar

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