Ovación
Sábado 22 de Agosto de 2015

Colón estiró su racha negativa en el Brigadier López, al empatar frente a Vélez

Terminaron 0 a 0. Ambos elencos terminaron con un hombre menos por las expulsiones de Gustavo Villarruel y Emiliano Amor. El próximo sábado, el Sabalero visitará a Newell’s en Rosario. 

Colón sumó una nueva frustración en el Torneo de Primera División, al empatar en el estadio Brigadier López frente a Vélez por 0-0. El elenco rojinegro terminó con un hombre menos por la expulsión de Gustavo Villarruel (ST 25’). Su rival también tuvo un expulsado: Emiliano Amor (ST 42’). 
El Sabalero dejó pasar una chance inmejorable para cortar la racha de ocho partidos sin ganar con la que llegaba al cotejo frente al Fortín. Que se acrecentó a nueve cuando Jorge Baliño marcó el final del encuentro. A lo largo de los 90 minutos el conjunto rojinegro cristalizó una nueva decepción, ya que no solo no obtuvo un buen resultado, sino que tampoco jugó bien y en varios pasajes fue superado por su rival.
El sistema táctico que utilizó Darío Franco terminó fracasando, ya que a los 45 minutos decidió dejar de lado lo que trabajó en la semana, para volver al tradicional 4-2-3-1 con el que venía jugando Colón. En esa primera etapa, dio la sensación que los jugadores no se sintieron cómodos con el planteo del entrenador y los que lo sufrieron fueron los dos carrileros y el volante central.
Pablo Cuevas y Clemente Rodríguez no sabían si pasar al ataque o quedarse a defender cuando Vélez soltaba a Yamil Asad e Iván Bella y por eso quedaban a mitad de camino. Y Matías Ballini perdía en la zona central ante la dupla conformada por Leandro Desábato y Lucio Compagnucci.
De esta manera, el equipo visitante ganaba la mitad de la cancha y a partir de allí controlaba el juego, sin llegar demasiado al arco defendido por Jorge Broun, pero el partido se jugaba como deseaban los dirigidos por Miguel Russo. 
Colón dependía exclusivamente de lo que pudiese hacer Alan Ruiz, ya que tanto Gustavo Villarruel como Cristian Guanca no desbordaban y perdían con los laterales de Vélez. Encima Pablo Vegetti jugaba de espaldas y era anticipado constantemente por los marcadores centrales del Fortín.
Así las cosas, el arquero Alan Aguerre no sufría sobresaltos, apenas un par de remates desde afuera del área de Ruiz asomaban como las opciones más potables para conquistar el gol, que a esa altura dependía más de un error de Vélez, que del juego colectivo ofrecido por el Sabalero.
La más clara de esa primera etapa se produjo a los 44 minutos y estuvo en los pies de Bella que dentro del área y con la pelota picando remató desviado, luego de un grosero error de Ismael Benegas y una buena asistencia de Milton Caraglio. La visita elegía atacar por las bandas aprovechando la inconsistencia de los que debían defender.
Colón lo tuvo a los 35 minutos con un disparo desde afuera del área por intermedio de Ruiz, pero respondió muy bien Aguerre despejando el balón hacia un costado. Pero en la contra, el conjunto velezano dispuso de una acción muy concreta cuando Asad a la carrera remató y la pelota encontró el cuerpo de Fatura Broun que contuvo el disparo que tenía destino de gol.
Para el inicio del segundo tiempo, Franco admitió su error inicial y mandó a la cancha a Gerónimo Poblete en lugar de Cuevas para organizar la zona media y defender con cuatro. Esta modificación le brindó algún rédito pasajero, ya que el equipo tuvo otra tónica, al menos desde la actitud y la predisposición para copar el medio.
Fue el mejor pasaje de Colón en el partido arrinconando a Vélez en base a voluntad, aunque con poca claridad. No obstante, en ese lapso generó la situación más propicia para abrir el marcador, cuando Ballini anticipó de cabeza, el balón derivó en Vegetti que desde el piso impactó el balón y permitió una notable respuesta de Aguerre, estirándose bien abajo para enviar la pelota al córner.
Antes, en el comienzo del complemento, Asad hizo pasar de largo a Benegas con un caño exquisito y dentro del área definió, pero los reflejos de Broun imposibilitaron que Vélez estableciera el primer gol, que a esa altura, y en función del primer tiempo, parecía que se ajustaba a la realidad.
La infantil expulsión de Villarruel cuando se jugaban 25 minutos frenó el envión que traía el conjunto local y a partir de ese momento se emparejaron las acciones. El elenco de Liniers se animó más a mirar el arco de Broun y se hizo un partido de ida y vuelta. Con espacios, Colón parecía sentirse más cómodo para jugar de contra con Ruiz como lanzador.
Pero el ex-San Lorenzo falló en la puntada final y los ingresos de Braian Romero y Oscar Belinetz no fueron solución. El ex-Acassuso está atravesando un presente muy flojo, la falta de confianza no le permite desequilibrar en el mano a mano como hacía en la primera mitad del torneo. Mientras que Belinetz propio de la ansiedad de jugar su segundo partido entró muy acelerado y terminó chocando con los defensores visitantes.
Un empate que preocupa por varios motivos. Primero por esta racha adversa que no encuentra final, segundo por el nivel de juego que evidencia el equipo y en lo particular varios futbolistas. Y tercero porque el entrenador parece confundido y lejos de encontrarle una solución a su equipo. Cuando el técnico pierde la brújula, las dudas aumentan y esa incertidumbre se traslada al plantel.
Colón es un equipo limitado, con jugadores que muchos de ellos dan ventaja desde lo físico, producto de la inactividad con la que llegaron. Y encima, el entrenador no mantiene una formación como para darle cierto rodaje. Por todo ello, con dos meses de trabajo, este Colón de Franco no sabe a qué juega. 
Cambia de esquema, no encuentra los intérpretes adecuados y repite pobres actuaciones. Por eso mira la tabla de los promedios, y espera que los de abajo no ganen, porque la realidad indica que a este equipo lo deben ayudar los rivales, porque hasta acá, no se ayudó a sí mismo y eso es un verdadero problema.

Mariano Cassanello/ OVACION Santa Fe/ mariano.cassanello@uno.com.ar

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