Ovación
Domingo 25 de Septiembre de 2016

Colón se trajo un punto de San Juan

El equipo de Montero empató sin goles con San Martín


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La necesidad será la misma. En Santa Fe o en cualquier cancha del país. A Colón no le sirve con ser protagonista, aunque ello lo acerca indefectiblemente a resultados positivos.
Eso es lo que hilvanó este proceso en tres partidos y es lo que debe seguir haciendo, al menos hasta el corte por las fiestas allá por el capítulo 14.
Es saludable haber conseguido 7 puntos sobre 9 cuando recién amanece un certamen que promete ser muy parejo y tendrá cuatro descensos. Ese el punto neurálgico por el que atraviesa la formación de Paolo Montero.
Desde su vínculo con la entidad rojinegro, el Charrúa fue claro en lo que venía a jugarse. Después, se las circunstancian lo ameritan, será el momento de pensar en un objetivo superador. Por lo pronto abrazado a ese objetivo inicial el conjunto santafesino se apresta a afrontar otra batalla fuera del Brigadier López.

Mejorar algunas cosas

Colón todavía no pudo garantizar volumen de juego colectivo en un partido entero, o al menos en gran parte de uno.
Fueron grajeas, fútbol en cuentagotas, entrega total, mucha disciplina táctica y por sobre todas las cosas, no salirse de la línea que le permita a los rivales herirlo.
El cero en el arco propio resulta saludable y de hecho se convirtió en un registro nunca antes alcanzado desde aquel ascenso en 1995.
Fatura Broun tapó más de lo imaginado en el final del semestre anterior y cuando no pudo, sus compañeros o los palos lo salvaron.
La dupla de centrales es de lo mejor de los últimos tiempos: el nivel regular de Conti no sorprende pero ingresó bien Guillermo Ortiz y se ganó la titularidad.
Por las bandas hubo altibajos y el DT le dio la confianza en la izquierda a Iberbia por sobre un Clemente Rodríguez que pareciera no gozar del crédito necesario.
Los volantes centrales muerden y el que más se atrevió a jugar hasta aquí es Poblete. Su nivel también puede llevarlo arriba al Sabalero.
Bernardi demostró que asociado a Ledesma pueden ayudar a Blanco en la gestación de las jugadas y también cuentan con capacidad para desprenderse y llegar al arco rival.
Lo propio sucedió desde que ingresó al equipo titular con Nicolás Silva. Su velocidad es un arma importante para sortear obstáculos y entregarle la puntada final al equipo que todavía no apareció como el entrenador y su gente pretenden.
Las zozobras que pasó en los tres partidos dependieron de errores propios de retroceso, con pérdida de tenencia y con el soporte defensivo que impidió tantos en su valla. Pero con el correr de las fechas pueden aparecer equipos que no perdonen esas falencias y definitivamente pueden convertirle.
En esos puntos viene trabajando Montero para que con una idea y sostenido en un esquema táctico que favorezca a todos, se puedan, además de seguir consiguiendo resultados, jugar mejor a la pelota.

Rival de atención

La llegada de Pablo Lavallén a San Juan le dio un toque de calidad a San Martín. Cada entrenador siempre está preso de los resultados, pero el ex jugador de River a partir de sus conceptos intentó cambiar la mentalidad de un plantel que pudo retocar, pero básicamente ya conoce el Adn que intentá plasmar en cualquier territorio.
Línea de cuatro en el fondo, con la posibilidad de que los laterales se puedan desprender para convertirse en volantes con llegada, dos volantes raspadores, un enlace con buena visión y dos puntas rápidos. De esa manera se presentará el Santo, aunque la posibilidad de sumar a Gustavo Villarruel como un delantero de área también eleva la propuesta hasta transformar de acuerdo a las necesidades en 4-4-3.
Los resultados no lo acompañaron a los cuyanos en el inicio del torneo, aunque su exigencia fue completamente distinta a la que tuvo que afrontar Colón.
En la fecha inicial, San Martín pisó el Nuevo Gasómetro y desde el vestuario ya perdía 1-0 pero en una ráfaga, de la mano de Ezequiel Montagna, lo dio vuelta. Claro que el Ciclón llegó al empate por intermedio de Blandi aunque dio la sensación de que pudo llevarse más que un punto.
Después le tocó el estreno del Ruso Zielinski como DT de un Racing que fue práctico ante un rival que tuvo posesión de pelota, acciones de riesgo pero careció de eficacia. Lo más reciente es más que positivo, a tal punto de que Lavallén repetirá la misma formación que utilizó en el Monumental frente a River.
El estratega destacó que sus jugadores siempre tuvieron la convicción para atacar a un grande en su casa, no perdieron la paciencia en ningún momento al encontrarse en desventaja, y una vez consumada la igualdad, fueron a encontrarse con los tres puntos aunque finalmente hilvanaron su segundo empate.

Estar preparado para herir

Colón trabajó sobre el rival, en función de los errores que cometió en los tres cotejos iniciales y que fueron reconocidos por los protagonistas.
Esa ambición de ir a buscar el triunfo debe ir de la mano con la claridad para retroceder cuando no tenga el balón aunque sin retrasarse demasiado en un campo difícil.
La misión inicial de los volantes centrales será entonces plantar bandera lejos del marco de Broun, pero ganando ese duelo para darle después un correcto destino. Todo en la previa parece más sencillo de lo que después los protagonistas se encargarán o no de ratificar.
Está más que claro que la cosecha importa, pero como intenta plasmar Montero, que ese fin comience a través de un camino que sus pupilos puedan transitar, donde la mezquindad no existe y queden de lado los miedos a perder.
La mentalización de este plantel, que tiene varios jugadores de experiencias y con batallas importantes sobre sus espaldas, es otro de los puntos importantes para traerse algo desde el Hilario Sánchez.
Cuando entren a la cancha seguramente poco importarán, pero existen también antecedentes favorables que indican que nunca el Prócer pudo batir al Sabalero. Mientras San Martín quiere regalarle a su gente el primer triunfo en el torneo, Colón va por un nuevo éxito que le de aire en la tabla de promedios.

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