Colón
Domingo 01 de Octubre de 2017

El nuevo dueño del arco de Colón

El arquero ecuatoriano Alexander Domínguez fue la figura en el empate ante San Lorenzo, en un síntoma de que está encontrando su mejor forma

Tras la salida de Jorge Broun y Jorge Carranza, se armó un dilema importante en Colón para buscar al nuevo dueño del arco. La danza de nombres fue tan grande que ninguno convenció a Eduardo Domínguez, salvo la opción de Marcos Díaz, que no pudo ser posible por lo económico. Fue así como se dejó para la último la incorporación de un golero, pero siempre con la premisa de que debería ser un nombre de peso y jerarquía.


Quizás el punto de inflexión se dio en el partido por Copa Santa Fe ante 9 de Julio de Rafaela, donde el presidente José Vignatti estuvo reunido con Domínguez en el vestuario después de la sorpresiva eliminación. Puede que allí haya surgido la idea de acelerar las cosas en cuanto al custodio de la valla sabalera. Así y todo, el tema volvió a dilatarse y daba la sensación de que Gonzalo Marinell, Ignacio Chicco y Joaquín Aylagas pelearían por un lugar, pero esta historia tenía una sorpresa.


Desde México nació la gran apuesta: el ecuatoriano Alexander Domínguez. Sin lugar en Monterrey, el jugador pretendía más continuidad y por eso había optado por regresar a su país. Por si fuera poco, la idea de volver a su Selección generaba todavía más las ganas por volver a jugar, entonces Vignatti levantó el teléfono –hablando en criollo– y se puso al tanto de la negociación.

Se lo acercaron a Eduardo Domínguez y, casi sin dudar, levantó el pulgar y a partir de allí arrancó la misión de seducción. Después de intensas tratativas, todas las partes se pusieron de acuerdo y Dida, como también se lo conoce, se terminó calzando la sangre y luto. Sus 1,95 metros le dan un plus al arco y, tras las cinco primeras fechas, ya empieza a mostrar lo mejor de su repertorio.

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Precisamente ante San Lorenzo fue la figura de Colón en el empate, que le sirvió para mantener el invicto. Se podría decir que fue de menor a mayor y, poco a poco, va pagando con intervenciones toda la confianza que le dieron. Esta historia en la Superliga recién comienza, pero da la sensación que, sin darse cuenta, casi que se metió al hincha en el bolsillo.

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