Colón
Miércoles 04 de Octubre de 2017

Fortalezas y debilidades del Sabalero

En las cinco fechas que se llevan jugadas, Colón mostró virtudes y defectos aunque de todos modos el balance es positivo si se tienen en cuenta los resultados y la condición de invicto que ostenta.

Los números avalan el trabajo de Eduardo Domínguez y la actuación del equipo. Jugados cinco partidos de la Superliga, Colón se ubica en la 6ª posición sumando nueve unidades, producto de dos triunfos y tres empates por lo cual está invicto. Tiene cinco goles a favor y dos en contra.

Esa estadística podría resultar engañosa si se tiene en cuenta la capacidad goleadora, dado que un tanto por partido no es un mal promedio, sucede que tres de esos goles fueron convertidos en un solo encuentro (Defensa y Justicia).

Está claro que hasta aquí la mayor virtud que evidenció el Sabalero es el trabajo del bloque defensivo que incluye a los cuatro defensores y sobre todo al volante más retrasado que es Matías Fritzler. Dos goles en contra es un un dato concreto al punto tal que junto a San Lorenzo y Unión son los equipos que menos tantos recibieron sacando a Boca que apenas le marcaron uno.

Los dos marcadores centrales (Germán Conti y Guillermo Ortiz) están afianzados y vienen rindiendo en buen nivel. Ya se conocen del torneo pasado y ese es un dato insoslayable para entender el momento de ambos. Por otra parte, hasta aquí Alexander Domínguez que podía generar algunas dudas producto de su inactividad, terminó respondiendo de buena forma y fue la gran figura ante San Lorenzo.

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Por allí las mayores incógnitas está en los laterales, aunque Clemente casi siempre cumple, la excepción fue el partido con Defensa y Justicia, aunque a este cotejo llegó condicionado desde lo físico. Por su parte, en el sector derecho arrancó Lucas Ceballos y ahora juega Gustavo Toledo que cumplió en los dos compromisos en los que fue titular.

Mientras que el mediocampista más retrasado que es Fritzler hizo olvidar rápidamente a Gerónimo Poblete y es un sostén fundamental para la estructura defensiva actuando como dique de contención cuando el rival juega en el terreno rojinegro. Se terminó complementando muy bien con Conti y Ortiz.


En contrapartida, las mayores dificultades se presentan de mitad de cancha hacia adelante, pese a los cinco tantos convertidos. Con un mediocampo conformado por jugadores de buen pie y apego al manejo del balón. Pero esas características no se traducen en generación de juego o en opciones de gol.

Por momentos Colón traslada, conduce, pero no define en los metros finales, le falta cambiar el ritmo y dejar de ser demasiado previsible. A veces se enamora de tocar mucho por abajo, pero se le dificulta clarificar como para dejar a un delantero mano a mano.

Y cuando eso ocurre, los de arriba fallan, dado que tanto Diego Vera como Nicolás Leguizamón atraviesan una racha negativa y están peleados con el arco. Viruta no convierte desde la 24ª fecha del torneo pasado en el empate ante Unión 1 a 1 en donde marcó desde los 12 pasos.

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En tanto que Leguizamón la última vez que festejó fue por la 28ª fecha en el triunfo como local ante San Lorenzo por 2 a 1. Es decir que ambos no marcaron en este campeonato ni tampoco en la Copa Argentina en donde Colón quedó eliminado ante Huracán.

Los únicos tantos de los delanteros en la Superliga fueron de Tomás Sandoval ante Rosario Central y de Tomás Chancalay frente a Arsenal. Dos jugadores de 18 años que están protagonizando sus primeros encuentros en el Primera División.

Así las cosas, es evidente que el bloque defensivo está más aceitado y funciona de mejor manera que el bloque ofensivo. A menudo se dice que siempre es más complicado generar juego que impedirlo y es por eso que el cuerpo técnico deberá trabajar en los circuitos de ataque para convertirse en un equipo más determinante.

La ambición de protagonismo está latente y eso se nota en la conformación del equipo y en los cambios que realiza el DT. Sucede que esa combinación de futbolistas de características ofensivas no siempre se traduce en situaciones de gol ya que adolece de inventiva y lucidez en los metros finales.

Aún así, con luces y sombras el crédito está abierto, pero como dijo el propio Domínguez después del partido ante San Lorenzo "pretendemos y necesitamos más", respecto al deseo de ser protagonista y poner la vara más alta respecto al torneo anterior. Depende del cuerpo técnico y del plantel dar el salto y no conformarse con lo hecho.