Colón
Jueves 15 de Junio de 2017

Poblete se va de Colón pero su pase le dejaría algo al Sabalero

Versiones indican que en esta semana hubo un acercamiento entre el representante y el presidente sabalero, José Vignatti. Enterate en qué consistiría el arreglo

La partida de Colón de Gerónimo Poblete no tiene marcha atrás. Anteriormente, Ovación había dado cuenta de que el mendocino jugaba sus últimos partidos y que las ofertas eran cada vez más recurrentes al quedarse con el pase en su poder. Esto tiene que ver con que nunca se pudo llegar a una cuerdo para prorrogar su vínculo, pese a las propuestas. Incluso se escuchó mucho que esto no era posible porque Pablo Caro, quien maneja sus destinos, solicitaba una comisión que en el club no estaban dispuestos a abonar. Fue así como, a medida que fueron pasando los meses, la sensación de llegar a un arreglo parecían esfumadas.




Pero al final del camino, quizás puede haber una luz. Algunas versiones dan cuenta de que Caro habría dialogado esta semana con el presidente rojinegro, José Vigantti, con el fin de encontrarle una salida decorosa a esta historia. Pese a que a Poblete se le presentó una propuesta más que importante, no satisfizo sus pretensiones. Es más, el propio mandamás sabalero admitió que en su última renovación (durante la Comisión Directiva anterior) no se lo remuneró como correspondía y ahora eso se sentía. De todas maneras, todos saben que se trata de algo discutible, ya que el jugador puede aceptar, pero es otra cuestión.


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Ahora bien, por lo que se pudo saber, se habría acordado de palabra para que Colón no pierda parte de su patrimonio. ¿Cómo es esto? Que el propio Pablo Caro acerque a un cliente (entiéndase, a otro club) antes del 30 junio, es decir en 15 días, cuando finaliza su contrato, y allí concretar la venta. Así, ambas partes terminarían satisfechas. El tema es el tiempo, ya que no se logrará en dos minutos y, por si fuera poco, también está el tira y afloje y las especulaciones de los interesados en el volante, que harían que todo se dilate más.

Sí está clarísimo que gestar la renovación es imposible. Entonces, si los pasos son así, arranca una carrera contrarreloj para tratar de hacer el mejor negocio por el actual capitán del equipo. Después es materia de opinión si el jugador se empecinó en no renovar e irse, o si la dirigencia nunca se plantó u ofreció algo mejor. Muchas veces los números económicos no lo son todo, pero que ayudan, de eso no hay dudas.