mundo
Viernes 25 de Diciembre de 2015

Cómo saber si habrá un estallido solar

Las erupciones solares son uno de los eventos más temidos que pueden producirse en el espacio. Imagine una explosión masiva que arroja millones de toneladas de plasma y radiación moviéndose a toda velocidad. Puede ser mortal para los astronautas y peligroso para la Tierra. Cuando las erupciones alcanzan el campo magnético que rodea nuestro planeta, el contacto puede crear tormentas geomagnéticas que perturben los servicios de telefonía y los satélites, y noqueen las redes eléctricas. Ya ha ocurrido en el pasado y puede volver a pasar, con la diferencia de que en un mundo cada vez más dependiente de la tecnología los daños serían mucho mayores.
Por este motivo, la NASA, las distintas agencias espaciales y científicos de todo el mundo arden en deseos de saber cuándo una erupción se acerca y cuándo lo que parece ser el comienzo de una explosión es sólo una falsa alarma. Saber la diferencia podría afectar al calendario de futuras misiones espaciales, como los viajes a Marte, y mostrar los pasos que deben tomarse para proteger los satélites, sistemas de energía y otros equipos.
Una nueva investigación que esta semana publica la revista Nature puede arrojar luz sobre el asunto. Científicos del Princeton Plasma Physics Laboratory, del Departamento de Energía de EE.UU., han identificado un mecanismo que puede detener las erupciones antes de que abandonen el Sol. El hallazgo ayuda a distinguir, en su inicio, las explosiones que saldrán disparadas de las que fracasarán.

La mancha más grande
Las erupciones violentas, llamadas eyecciones de masa coronal, se derivan de una liberación súbita de energía magnética almacenada en la corona solar, la capa más externa de nuestra estrella. Esta energía se encuentra a menudo en las llamadas «cuerdas de flujo magnético», estructuras arqueadas masivas que pueden girar y girar como un cordel. Cuando estas estructuras de larga duración giran y se desestabilizan, pueden entrar en erupción hacia el Sistema Solar o fallar y colapsar de nuevo hacia el Sol.
Los investigadores recrearon cómo funciona la corona solar en sus experimentos de laboratorio y comprobaron que esos fallos en la expulsión del plasma se producen cuando el campo magnético guía, una fuerza que corre a lo largo de la cuerda de flujo, es lo suficientemente fuerte como para evitar que la cuerda se tuerza y se desestabilice. En estas condiciones, el campo interactúa con corrientes eléctricas en la cuerda de flujo para producir una fuerza dinámica que detiene las erupciones. Ahí está la clave.
Los investigadores creen que los físicos solares deben estar pendientes de esta actividad del campo magnético del Sol. Un candidato prometedor para el estudio es la mancha o región activa más grande en el pico del ciclo solar, ocurrido en octubre de 2014, que produjo muchas grandes llamaradas, pero sin erupciones. El análisis preliminar de esta región también ha demostrado que un número de erupciones fallidas tiene que ver con el mecanismo descubierto.
Algunos investigadores creen que es «solo cuestión de tiempo» que una tormenta solar «excepcionalmente violenta» acabe golpeando la Tierra destruyendo sus sistemas de comunicación y suministro de electricidad.
Fuente: abc.es

Comentarios