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Domingo 05 de Junio de 2016

Compromiso, la palabra clave de las relaciones

Las parejas se cimientan en base a pautas que deben estar establecidas conforme a los deseos de ambas partes. Por lo tanto, es preciso saber bien qué se quiere antes de proyectar. Por Alejandra Stamateas 

¿Te pasó que una pareja te dijera: “Estoy muy bien con vos, pero no me pidas más, no me puedo comprometer”? Una investigación que hicieron el analista Robert Moore y el escritor Douglas Gillette en 1993 asegura que los arquetipos masculinos se pueden agrupar en cuatro imágenes fundamentales. Analicemos cada una:
1. El rey. Es el hombre que dice: “A mí me tienen que obedecer”, “Acá mando yo”. Da órdenes, le gusta dirigir, sobresalir y es muy exigente. Muchos hombres que tienen esta característica la usan de manera beneficiosa, pero muchos otros creen que las demás personas, como sus súbditos, deben inclinarse delante de ellos y obedecerles.
2. El guerrero. Es el que necesita defender. Cree que él tiene la responsabilidad de proteger a todo el mundo y por eso tiene que ser muy valiente. Claro, para ser tan valiente debe ser una persona fría, sin emociones, distante, porque tiene que estar atento al peligro para defender a todos. Estos hombres están siempre dispuestos a resguardar, pero son tan fríos y tan distantes que no pueden expresar emociones.
3. El mago. Es el hombre que tiene sabiduría, conocimiento. Es el que lo sabe todo, y si no lo sabe, lo inventa, porque no puede decir: “No sé”. Siempre tienen la razón y busca una manera de solucionar todo.
4. El amante. Es el que sobrevalora la sexualidad. Este hombre organiza su vida alrededor de sus aventuras sexuales. Es muy impulsivo, se enamora de una y de otra, puede estar con dos, tres, cinco mujeres al mismo tiempo, ¡no tiene límite!
Estos son los cuatro modelos “puros”, pero existen muchas mezclas entre los arquetipos: hay hombres que tienen un poco de guerrero y otro poco de amante, los que tienen mucho de rey pero también tienen algo de mago, etcétera. 
Ahora bien, los modelos puros tienen en común una característica: están más comprometidos con sostener el modelo que con una relación interpersonal. Esta es la razón por la cual, cuando les pedís tener una relación comprometida, a ellos les cuesta mucho.
¿Qué significa “comprometerse” para las mujeres? Para nosotras “comprometerse” es tener una relación donde haya una visión de futuro. Queremos que esa relación crezca, madure y se profundice, lo que también implica salir de la clandestinidad y que ese hombre nos presente a su familia, a sus hijos, a sus amigos. Las mujeres queremos formalizar; sin embargo, muchas veces el hombre nos responde: “Más adelante”.
Si tenés una relación con alguien que no se compromete, que quiere vivir solo “aquí y ahora”, que te propone que sean amantes, hacerse compañía cuando no tienen otra cosa que hacer, que no quiere “blanquear” la situación, que se conforma con salir los fines de semana, tener sexo y tomar un cafecito, entonces necesitás saber que esa relación no va a avanzar, porque es una relación superficial. El hombre te dice: “No me quiero comprometer”, pero vos insistís: “¡Quiero que se comprometa!”.
Entonces, ¿qué podemos hacer? Lo primero es preguntarnos: “¿Soy verdaderamente feliz en esta relación?”. Si no te sincerás, vas a seguir esa relación de por vida, ¿y sabés cuál es el problema? Vas a perder tiempo; tiempo que podrías usar en seguir buscando alguien que sí quiera comprometerse. Sincerate, admití que preferís que por lo menos venga un rato a quedarte sin nada. Lo cierto es que sí, podrás tener “una alegría” cada tanto, pero eso te duele, porque querés una relación más profunda, con compromiso. Entonces, ¿cuál es el miedo por el que no podés decirle “basta” a ese hombre?, ¿es miedo a quedarte sola?, ¿es miedo a que ese hombre sea “el último tren” en tu vida?
Necesitás saber que el compromiso es una elección, y cuando entre dos personas hay compromiso, ambas se siguen mutuamente. ¿Cuánto tiempo hace que estás reteniendo una relación que no tiene compromiso y por lo tanto, no es lo que vos querés? ¡El no compromiso daña tu estima! No entres en el juego de creer que no sos suficiente mujer para él; no entres en el juego de que te diga que no está seguro de comprometerse con vos porque la relación tal vez no valga la pena; no entres en el jueguito de creer que porque estuvo con vos más tiempo o te hizo un regalo, quizás algún día se comprometa; no entres en el juego de que se va, vuelve, y vos siempre te la pasás esperando. Si lo hacés, vas a perder tiempo que podrías emplear en buscar lo que querés: una relación con compromiso y no un vínculo de amantes.
Tenés visión de futuro y querés compartir tu vida con un hombre que quiera ordenar su vida y comprometerse, porque ambos saben que si se comprometen, lo que va a venir va a ser mejor que lo que están dejando. Entonces, dejá ir a ese hombre que no puede comprometerse, no retengas lo que no funciona, lo que destroza tu estima, ¡hay otros sueños grandes que anhelas alcanzar!

Por Alejandra Stamateas - redaccion.santafe@uno.com.ar / Especial para Diario UNO

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