Ovación
Jueves 18 de Febrero de 2016

Con las manos vacías

Unión perdió este jueves por la noche por 2-0 ante Atlético Tucumán, actual puntero de la Zona 2. El Decano se quedó con los tres puntos por los goles del delantero Cristian Menéndez, ante una pálida imagen de los santafesinos que ahora deberán pensar en San Martín de San Juan, en la Avenida

Unión tropezó con la inteligencia que plasmó Atlético Tucumán y cayó 2-0 con dos tantos del centrodelantero Cristian Menéndez, en el Monumental José Fierro. Pero más allá de la caída en cancha del Decano, la imagen que mostró el Tate no fue la que dejó la fecha pasada en Santa Fe. Ahora habrá que pensar rápidamente en el lunes ante San Martín de San Juan, en el 15 de Abril.
Como se preveía, en el comienzo del partido en la calurosa noche tucumana el dueño de casa intentó meter a Unión en su propio campo, ahogando a los mediocampistas santafesinos, adelantando sobre todo a los volantes e intentando usar los carriles para superar las bandas de Bruno Pittón por izquierda y Emanuel Britez a la derecha.
El Tate aguantó bien porque esa idea de Atlético solamente duró los primeros 10 minutos de juego, después la alineación de Leonardo Madelón empardó el trámite, aparecieron con mucho criterio Mauricio Martínez, Diego Villar y sobre todo la figura de la formación santafesina: Ignacio Malcorra.
Así, con un encuentro parejo aunque por momentos la iniciativa la tuvo levemente el Decano, no inquietó la valla defendida por Nereo Fernández, salvo por errores no forzados como sucedieron a los 9’ y a los 17’, primero por Britez y luego por García Guerreño.
Esas falencias fueron mal resueltas por los delanteros tucumanos. Y es justo resaltar que el Rojiblanco tampoco se quedó atrás a la hora de buscar el arco defendido por Cristian Lucchetti, porque a los 18’ y a los 36’ la formación santafesina casi grita gol, pero primero Julio César Rodríguez terminó mal la mejor jugada de la etapa inicial tirando afuera el remate, mientras que la segunda después de una muy buena forcejeada de Riaño, miró la ubicación del arquero de Atlético pero su tiro se fue por encima del travesaño.
De esta manera y con idas y vueltas constantes quedó siempre en evidencia que los dos equipos siempre buscaron el resultado, cada uno con sus armas pero siempre con la mente puesta en abrir el partido dentro de un partido que fue intenso y con marcador abierto.  Sin dejar de lado que a pesar que el juego fue leal por parte de los dos bandos, el árbitro Fernando Espinoza quiso copar la parada con actitudes prepotentes que hicieron reaccionar a los hombres tatengues, y hasta al banco de suplentes, a tal punto que Adrián Czornomaz se fue expulsado y hasta Madelón tuvo un cruce de palabras con el flojo  juez de anoche.

Demasiado castigo
Y como una premonición, pero en el momento en donde ya Unión era de los dos equipos el que mejor manejaba la pelota, a los 41 minutos salió rápido Atlético Tucumán, llegó un pelota casi frontal en donde parecía que no llevaría peligro, pero cuerpeó Menéndez, Nereo Fernández dudó para salir a buscar la pelota y Bruno Pittón llegó pasado a cruzar, el balón pegó en su cuerpo y la bocha prácticamente quedó servida para que Menéndez tocara la bocha hacia el gol inesperado.
El Tate, golpeado, siguió en la parte final de la primera mitad metiendo al Decano en su arco, pero no pudo igualar el resultado y así se fue el primer tiempo, en un partido intenso, bien jugado y nuevamente con un artista secundario que después de los 30 minutos quiso ser el protagonista con actitudes que hasta cuando los jugadores de la Avenida se fueron a los vestuarios provocaron la protesta constante hacia Fernando Espinoza.

El complemento
El segundo tiempo comenzó entreverado y sin un equipo que tome las riendas del encuentro, de esta manera aparecieron imprecisiones en ambos bandos, pero también quedó claro que de mitad de cancha hacia atrás Unión mostró una cara pálida, no fue una buena noche de los centrales que estuvieron complicados cada vez que los pelotazos largos buscaron a Menéndez.
Y con poco fútbol, pero con mucho empeño el elenco santafesino tuvo la iniciativa yendo decididamente a buscar la igualdad, pero por momentos también en forma desprolija y  teniendo en el campo a futbolistas de buen pie, como los que ingresaron: Martín Rolle y Santiago Nagüel, más Malcorra o el mismo Mauricio Martínez. Las intenciones estuvieron pero también chocaron con la falta de peso en los metros finales ya que Riaño y Rodríguez –hasta que estuvo en cancha– no influyeron y eso estuvo a la vista porque recién a los 30’ y de segunda jugada Gamba casi empata el cotejo, pero apareció el cuerpo de Lucchetti para salvar su arco
 Y Atlético Tucumán aguantó y apostó a la salida rápida de contragolpe, que no supo aprovechar a una línea de cuatro  que sorpresivamente no brindó nunca solvencia individual y colectiva, porque siempre quedó la sensación de la inseguridad que mostraron hasta para salir jugando desde abajo.

El tiro del final
En el cierre, con el Tate que ya estaba jugado totalmente en ataque para buscar por lo menos un punto, esto no sucedió y la mala noche que tuvo el fondo se certificó a los 45’ cuando después de una nueva jugada a las espaldas de Bruno Pittón, llegó Rodríguez, desbordó, metió un centro que un compañero remató para que apareciera la figura de Nereo Fernández. Sin embargo, el balón le quedó a José Méndez, quien remató y la pelota fuer interceptada de cabeza por Menéndez, quien desorientó al golero de Unión para cerrar el 2-0 final.
Fue mucho premio para Atlético, porque el resultado final no refleja la diferencia que hubo en la cancha, pero también hay una realidad y es que en la segunda parte el elenco de Madelón se quedó sin ideas de juego y no supo cómo contrarrestar su propia impotencia… Final y derrota, pero no hay tiempo para lamentos ya que el lunes debe jugar otra vez.

Claudio Cáplan / claudio.caplan@uno.com.ar

 

Comentarios