informacion_general
Sábado 28 de Mayo de 2016

Con un emoticón dejó en claro que ni el día de su muerte quería perder el sentido del humor

Una mujer dejó expresamente sentado que el día que partiera en su aviso fúnebre no hubiera una cruz, sino el sonriente emoji que guña el ojio y saca la lengua.

Carmen Bustamante Barangó fue una mujer que no perdió el sentido del humor ni aún el día de su partida de este mundo.
Quizás ese fue su último deseo: que no la lloraran, que la recordaran con humor. Por eso el aviso fúnebre que apareció en el El Periódico de Catalunya incluyó el último deseo que esta hincha del Espanyol les exigió a sus hijos: que el mensaje fuera acompañado por su emoticono favorito, el que saca la lengua y guiña un ojos.
El texto que acompaña a la imagen dice textualmente:: "Acabó este viaje -en este mundo- en su casa en General Mitre, frente al antiguo campo del Espanyol, a los 75 años de edad, el 27/5/2016; y os agradece a los que la conocisteis que hayáis participado en este recorrido lleno de luz, de generosidad extrema y de orgullo de su isla (Menorca), de su apellido (Bustamante) y de todo su clan".
Según destacó el diario catalán, Carmen partió el pasado viernes y la esquela fue publicada este sábado. Al parecer, la aparición del emoticón no fue una decisión de sus hijos, sino que le había trasladado el pedido días antes de fallecer a su hija mediante señas debido a que era su "emoji" favorito.
En palabras del periódico, este es el primer texto que publican en recuerdo de un difunto desde 1978, cuando salieron al mercado.
Al parecer, no era creyente y consideró que la mejor forma de ser recordada era con esa cara sonriente. Con todo, el texto también incluía unas palabras dedicadas a recordarla, ya fuera en persona o en casa: "Sus hijos, nietos, yernos, nueras, hermana, cuñado, primo, sobrinos y demás familiares os invitamos a recordarla en la distancia, si os apete, o pasaros por la ceremonia de homenaje".

Comentarios