Colón
Domingo 02 de Octubre de 2016

Con un guiño del destino

Colón venció a Defensa y Justicia por 1-0. De esta manera suma 11 puntos en el campeonato y mantiene la valla invicta. El gol lo marcó Emanuel Olivera a los 9' como para rendirle homenaje al número de camiseta que tuvo el Pampa Miguel Ángel Gambier en el Sabalero

Este arranque de campeonato no admite ningún tipo de discusión si uno se remite a los resultados y a la efectividad que muestra Colón. Tres triunfos y dos empates le permiten sumar 11 puntos sobre 15 en juego y trepar a las primeras posiciones a dos puntos del único líder que es Estudiantes de La Plata.

Pero, además, junto al Pincha son los dos equipos que no recibieron goles como para reforzar las estadísticas que le sonríen al elenco rojinegro. El triunfo de este domingo tiene además el aditamento de vencer a un conjunto como Defensa y Justicia que llegaba precedido de muy buenos antecedentes empatando de manera consecutiva con Racing y River. Pero también el equipo conducido por Ariel Holan en el debut había igualado como visitante ante Central. Es decir que el único partido que había perdido hasta el momento había sido con San Lorenzo, otro de los candidatos.

Por lo cual el encuentro no se presentaba para nada sencillo y los interrogantes respecto al cambio de esquema por parte del entrenador Paolo Montero estaban a la orden del día teniendo en cuenta quién era el adversario.

Se sabía que Defensa saldría a atacar y que el Sabalero debería estar muy atento en defensa para no sufrir con la movilidad de los delanteros y volantes del Halcón de Varela. Y en el arranque del cotejo fue Colón el que marcó presencia apretando al elenco visitante y tratando de imponer condiciones.

Por eso en el inicio el partido se jugaba más cerca del arco defendido por Gabriel Arias que por el de Jorge Broun. A los 7' Ismael Blanco se demoró y no pudo rematar dentro del área, pero la presión que ejercía el equipo dirigido por Montero hacía retroceder a Defensa, que no podía imponer condiciones.

Una corrida de Nicolás Silva por el sector izquierdo generó un córner en favor del Rojinegro que el propio delantero ejecutó al primer palo cuando se jugaba el minuto 9' en el que los hinchas iban a homenajear a Miguel Ángel Gambier. Y como si fuera una jugada del destino Emanuel Olivera anticipó a todos en el arco que da espaldas a la J.J. Paso para marcar el gol.

En ese mismo arco en donde el Pampa comenzó a sellar el ascenso a Primera División con el primer gol ante San Martín de Tucumán que también para más coincidencias había sido cerca del caño derecho. Incluso si se desea continuar con las paradojas que generó este gol se podrá mencionar que Olivera tiene el número 6, en su camiseta que dado vuelta se convierte en el mítico 9 del recordado Pampa.

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Por eso el aplauso de todo el estadio llegó luego del gol sabalero como para que el reconocimiento sea aún más estruendoso y la sonrisa se dibujara en el rostro de todos los presentes imaginando al Pampa y sus goles determinantes.

Pasado el regocijo y las emociones fuertes, el equipo dirigido por Ariel Holan comenzó a reaccionar y a transformar en figura a Olivera y a Jorge Broun, quien tuvo tres tapadas notables para sostener el cero en su arco. Primero ante un remate de Elías Gómez y en la acción siguiente para frustrar un disparo de Andrés Ríos a quemarropa.

Además estuvo muy lúcido para anticipar en un mano a mano al ex-River e impedir que el conjunto visitante llegara al empate, cuando los merecimientos empezaban a inclinar la balanza para el lado de Defensa. El partido era de ida y vuelta porque la visita proponía y Colón estaba cómodo en su intención de contragolpear.

Cuando el balón iba por arriba casi siempre ganaba Alexander Barboza, debido a su estatura y la habilidad para saltar. A Colón le costaba neutralizar la pelota quieta más allá de que el tanto había llegado por la vía aérea. Silva e Iván Torres probaron al arco en lo que fue lo más peligroso del Sabalero en ataque, mientras que Pochettino y Juan Kaprof fallaron en los metros finales con sendos disparos que se fueron desviados.

Pero a los 40' llegaría una acción importante en favor de Colón cuando el Mosquito Silva encarara por derecha y Elías Gómez que estaba amonestado lo derribó. Sergio Pezzotta no dudó y le sacó la segunda amarilla y la consiguiente roja.

Daba la sensación que Colón aprovecharía esta circunstancia de encontrarse arriba en el marcador y con un hombre de más. Pero eso no sucedió y es por allí el punto negativo que tuvo la producción del equipo rojinegro. Dado que 11 contra 10 no logró superar a su adversario. De hecho en el inicio del complemento casi se lo empatan.

A los 6' de la etapa complementaria Ríos ingresó por el sector derecho y su remate encontró nuevamente los guantes de Fatura Broun para negarle el gol. Y un minuto más tarde Tomás Pochettino reventó el caño derecho cuando el arquero estaba vencido. El partido no terminaba de armarse y en ese contexto Colón no podía adueñarse del trámite de juego.

Como casi siempre en el torneo le faltaba la puntada final y le costaba poder cerrar el partido. Y lo mismo le sucedió cuando se quedó con dos hombres de más ya que Holan había realizado los tres cambios y Pablo Becker, que había ingresado hace unos minutos, se lesionó el tobillo y debió retirarse en camilla.

Once contra nueve parecía servido para que Colón amplíe el resultado y terminara disfrutando, pero nada de eso sucedió porque Defensa vendió cara la derrota y lo fue a buscar. Y con un par de pelotas quietas paralizó los corazones de todos que no podían creer semejante angustia.

Pero el pitazo final de Pezzotta desató el festejo y despejó todas las dudas. Colón había derrotado a un rival calificado y eso es un paso adelante. Está claro que hay mucho por corregir, pero habrá que reconocer que este equipo tiene el sello de Montero y dentro de la cancha no te regala nada. Tiene muy bien aprendido el libreto y hace un culto de la disciplina y el orden para defender.