Policiales
Viernes 21 de Abril de 2017

Condenaron a 4 años de cárcel al hijo de Eduardo Aliverti

Pablo García fue condenado a cuatro años de cárcel e inhabilitado para conducir por ocho años por la muerte de Reinaldo Rodas. Quedará en libertad hasta que quede firme el fallo.

Pablo García fue condenado a cuatro años de cárcel e inhabilitado para conducir por ocho años en la causa por la muerte del vigilador Reinaldo Rodas, a quien atropelló con su auto en 2013, en la ruta Panamericana. Sin embargo, García quedará en libertad hasta que la sentencia por el delito de homicidio culposo agravado quede firme.

Las querellas, la viuda y los hermanos de la víctima llevaron distintos abogados, habían solicitado 15 años de prisión para García, mientras que la fiscal del Tribunal Oral N° 6 de San Isidro, María Inés Domínguez, pidió cuatro años de prisión.

Los familiares de Rodas se manifestaron conformes con que García Aliverti haya sido encontrado culpable, pero expresaron su desencanto con que el tribunal decidiera que puede permanecer en libertad hasta tanto la sentencia quede firme. No obstante, los abogados querellantes anunciaron que el lunes de la semana próxima recurrirán a la Cámara de Apelaciones para solicitar la detención del condenado.

El hecho ocurrió el 16 de febrero de 2013, cuando García, hijo del periodista Eduardo Aliverti, conducía su auto por la Panamericana en dirección a la Capital Federal y atropelló a Rodas, quien se dirigía a su lugar de trabajo en bicicleta.

A raíz del impacto, la víctima atravesó el parabrisas y quedó muerto en el asiento del acompañante, mientras que el conductor siguió su marcha hasta que fue detenido en la siguiente estación de peaje, donde policías hallaron el cadáver de Rodas dentro del habitáculo del auto.

Horas después, García fue liberado tras someterse a un test de alcoholemia que se le practicó con la pipeta y arrojó que tenía 1,45 gramos de alcohol en sangre, casi el triple de lo permitido. Sin embargo, la defensa del locutor cuestionó luego ese peritaje y lo consideró nulo porque en el ticket impreso por el aparato de la pipeta no figuraba el nombre del acusado.

Por su parte, García declaró por escrito ante la Justicia y negó que conducía a más de 100 kilómetros por hora y que haya intentado escapar, pero que sí siguió su marcha porque entró en un "estado de shock".

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