Crece el consenso para aprobar una nueva reforma tributaria en Santa Fe
07:12 |
Santa Fe
|
El tránsito hacia una nueva reforma tributaria en la provincia parece finalmente estar en el último
tramo.
09 de marzo de 2010
El tránsito hacia una nueva reforma tributaria en la provincia parece finalmente estar en el último
tramo. El gobernador Hermes Binner envió ayer un mensaje a la Legislatura que habilita el
tratamiento, en sesiones extraordinarias, de la modificación de tributos que le permitirán obtener
recursos adicionales para mejorar la oferta salarial a los empleados públicos. La decisión surgió
luego de que el oficialismo y parte de la oposición —vinculada al sector gremial— avanzaran en
darle forma a un proyecto que contemplaría las ambiciones de cada uno y obtendría mañana despacho
en la comisión de Asuntos Laborales para luego ser tratado el jueves en la Cámara de Diputados.
Así lo indicó ayer el titular del oficialismo en la Cámara baja provincial, Raúl Lamberto,
quien aseguró que las iniciativas serán debatidas en comisión y confió en encontrar el consenso
suficiente para llegar al recinto con un proyecto que garantice su paso al Senado.
Puntos de consenso. Los puntos sobre los cuales ya habría un principio de acuerdo serían los
siguientes:
+ gravar con el impuesto a los ingresos brutos a la industria (hoy exenta) que facture por
encima de los 60 millones de pesos;
+ exigirle el pago del mismo tributo a la construcción con una alícuota del 2%, salvo las
unidades destinadas a vivienda única;
+ reducir al 5% la posibilidad de desgravar con ingresos brutos el Derecho de Registro e
Inspección (Drei);
+ y la flexibilización del uso del Fondo Unificado de Cuentas Oficiales (Fuco) hasta el
100%.
+ Además, los radicales frentistas que se vienen resistiendo a gravar al sector al campo,
ahora aceptarían la propuesta de cobrar ingresos brutos a los pooles de siembra, una iniciativa que
figuró en el primer intento de reforma que propuso el gobierno en 2008, pero que no formó parte del
segundo intento.
Aunque las diferencias del oficialismo con la oposición ligada al Frente para la Victoria
y los sectores de extracción gremial se centraban en los números a partir de los cuales la
industria debía tributar ingresos brutos pero no en la necesidad de que este sector deje de estar
exento, los cuestionamientos que realizaron los legisladores reutemistas abarcaban cualquier
intención de subir tributos.
Prenda de cambio. Por eso, a cambio de la posibilidad de formar parte de una mesa de consenso
y no poner palos en la rueda, algunos legisladores reutemistas le pidieron al gobierno una señal de
buena voluntad política y exigieron que el Ejecutivo se comprometa a reducir en un 1% lo que ellos
denominan “gastos superfluos”, estimados en unos 150 millones de pesos.
En una semana que arrancó con nuevas medidas de fuerza de los estatales (hoy se inicia un
paro de 72 horas de los docentes y el miércoles otro por el mismo lapso de los empleados nucleados
en ATE y UPCN) Binner volvió a insistir en la necesidad de contar con los recursos adicionales para
hacer frente a estas demandas y aseguró que confía en que desde la Legislatura “surjan las
soluciones para que tengamos clases todos los días y los hospitales funcionen”.
Ayer, a través de decreto 347, Binner incluyó en el temario de sesiones extraordinarias “los
proyectos de reforma tributaria que incorporan modificaciones fiscales e impositivas”, que, tal
como se vienen sucediendo los hechos, se plasmarían en una iniciativa única que contemplaría la
demanda de todos los sectores políticos en pugna, pero que en definitiva habilitaría los fondos
para hacer frente a las demandas salariales.
Las negociaciones entre el oficialismo y los bloques del PJ de extracción gremial —y a la que
se sumaron a última hora diputados reutemistas, aún después de que el senador Juan Carlos Mercier
saliera ayer con los tapones de punta contra la gestión socialista— se aceleraron, en un contexto
en el cual los legisladores cargan con la presión de intendentes y jefes comunales por mayores
recursos financieros para sus jurisdicciones.
“Como vuelvo a mi departamento y les digo a los intendentes con los municipios paralizados
y las escuelas cerradas que la única salida es que deben ajustar el gastos cuando lo que necesitan
es pagar los salarios”, admitió un senador provincial, que no sacará los pies del plato, pero que
dejó trascender que varios de sus colegas “tampoco quieren incinerarse con Mercier bloqueando en
pos de un proyecto personal”.
Al ser consultado sobre la viabilidad cierta de un acuerdo, el legislador del PJ y titular
de la CGT Santa Fe, Alberto Cejas, se limitó a señalar que “es indispensable llegar a un consenso
en beneficio de los trabajadores y no de mezquindadez políticas que impidan ver el horizonte”.
