La Nación se quejó de las petroleras y quiere que refinen más combustible
09:45 |
El País
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De Vido acusó a Shell y Petrobras de retacear la refinación de petróleo. Aseguró que el Estado va a
intervenir para que utilicen sus instalaciones a máxima capacidad.
11 de marzo de 2010
Lejos de apaciguarse, los choques entre las empresas petroleras, con acusaciones cruzadas por la
escasez de combustible, son cada vez más explosivos. Ayer fue el turno del ministro de
Planificación, Julio De Vido, que acusó a Shell y Petrobras de “retacear” la refinación de petróleo
para desabastecer al mercado y obligar a YPF a subir sus precios: “Como empresa con participación
nacional, YPF mantiene un precio testigo en el mercado que la actitud irresponsable de Shell y
Petrobras busca alterar, lo que provocará que los consumidores paguen precios más altos”, manifestó
a través de un comunicado.
“Sólo así se entiende que tales compañías, que están cartelizadas, permanezcan de brazos
cruzados mientras pierden participación en el mercado en manos de YPF”, continuó.
Con todo, anunció que el Estado va a intervenir para que las refinadoras utilicen sus
instalaciones a máxima capacidad y no descartó una regulación de las exportaciones de combustibles.
Además, adelantó que hará llegar a la Embajada de Brasil la preocupación del Gobierno por la
actitud “poco ética” de Petrobras.
Desde Petrobras prefirieron no opinar –aunque a última hora hubo versiones no confirmadas de
una reunión entre su director ejecutivo y De Vido–. Pero el presidente de Shell, Juan José
Aranguren, no se guardó nada. “Desconocemos la existencia, dentro del marco regulatorio vigente, de
una compañía a la que se le adjudique el rol de establecer precios testigos en el mercado”, disparó
el ejecutivo en un comunicado. La empresa reiteró que durante enero y febrero vendió un 8,3% más de
naftas.
“¿Alguien puede obligar a otro a que procese crudo a pérdida?”, se había preguntado antes
Aranguren en declaraciones radiales, donde responsabilizó por la escasez de naftas a la política de
precios bajos de YPF, la principal petrolera del país, controlada por la familia Eskenazi. “(YPF)
tiene algo que otras compañías no tienen, o tienen en menor medida, que es la producción propia de
petróleo crudo. Hay que identificar el resultado económico de las compañías del sector de
producción y exploración y de las compañías de refinación y comercialización para, al menos,
analizar si no hay una especie de subsidio cruzado, donde para mantener precios bajos en refinación
y comercialización estoy subsidiando con lo que obtengo en el sector de exploración y producción”,
cuestionó.
Los cruces comenzaron cuando YPF confirmó que importará 50.000 metros cúbicos de nafta súper,
algo que no hacía desde hace décadas, y aseguró que la escasez de naftas fue ocasionada por la
menor producción de sus competidoras.
“Si la demanda sigue creciendo, la capacidad de refinación del país llegará a su punto de
saturación. La Argentina todavía tiene excedentes de petróleo, pero no hay capacidad de nueva
refinación para procesarlo”, explicó el especialista en temas de energía, Daniel Montamat. Pero la
escasez actual estaría originada principalmente en las distorsiones de precios (en la Argentina la
nafta cuesta un 15% menos que el promedio internacional). “Las distorsiones y los controles de
precios introducen un sistema de incentivos perversos, como que sea más negocio no vender. No tiene
lógica”, aclaró Montamat.
