Santa Fe
Sábado 01 de Octubre de 2016

"Creo que no van a llegar las inversiones, ese es el problema"

Mirada económica. La exministra de hacienda de Buenos Aires, Silvana Batakis, dijo que no llegará dinero al país porque no hay seguridad jurídica, y que los inversores esperarán además el resultado electoral del año próximo

Silvana Batakis estuvo a cargo del Ministerio de Economía bonaerense durante la gobernación de Daniel Scioli, y era quien hubiera liderado el equipo económico si el Frente Para la Victoria ganaba las elecciones. Es la primera mujer ministra a cargo de la cartera de economía en la historia de la provincia de Buenos Aires, y le tocó desde 2011 a 2015 administrar un presupuesto que en magnitud es el segundo en la administración pública argentina.

En la semana estuvo en Santa Fe, invitada para hablar sobre economía con perspectiva de género en la Facultad de Ciencias Económicas, y también participó de una reunión organizada por Apyme analizando la realidad de las pymes, frente a las medidas económicas adoptadas por el actual gobierno.
En su charla con Diario UNO, Batakis sostuvo que hay un "panorama complicado" para las pequeñas y medianas empresas debido a las decisiones implementadas, que la inflación está siendo combatida con recesión, y que el aumento de la pobreza y el desempleo es fruto del rumbo elegido por el gobierno de Macri.

—¿Cómo ve a las pequeñas y medianas empresas, respecto de las medidas que se han tomado?
—Creo que es un sector muy golpeado porque se retrajo mucho el consumo interno, y eso tiene que ver con la inflación que achica el bolsillo de todos, pero también con el desempleo. Pero por otra parte, hubo un montón de medidas que también afectan, como las tarifas. Con las importaciones creo que se tiene la intención de disciplinar los precios internos, pero lo que termina sucediendo es que cierran las pymes porque no pueden competir con los precios internacionales. Cuando se decía que los productos argentinos iban a estar en las góndolas del mundo, lo que hoy estamos viendo todos es que en nuestros supermercados hay productos de todo el mundo. Y, lo que se traduce de eso es que o se cerró una fábrica, o que para algo que se podría producir acá, no se creó la expectativa y la estructura para que se pueda generar. Así que la verdad es que hay un panorama muy complicado, y no veo medidas en contra de lo que está pasando.

—El gobierno sostiene que lo que sucede es parte de la herencia recibida, ¿cuál es su visión al respecto, y qué es lo que estaba mal y debía ser corregido?
—Creo que se tiene que hacer un ejercicio de cómo fueron las transiciones de estos últimos años de democracia. Ahí se puede ver que esta fue la mejor transición de la historia argentina en los últimos años. La anterior buena la encontrás a principios del 1900. Entonces, esto de una herencia negativa, hay que tratar de contextualizarlo. Recordemos como fue la transición con Menem, con Alfonsín, o con De La Rúa. No solamente fue ordenada desde lo institucional y desde lo político, sino que además el país no estaba en llamas, como en todas las crisis económicas que se vivieron con anterioridad. Por otro lado, había un país con tasas de desempleo bajas. Cuando el Presidente dice que hay que evaluarlo desde hoy en adelante, digo que las medidas económicas de todos estos meses las tomó este gobierno, y son las que generaron mayor desempleo. Respecto de la pobreza, también es preocupante que una de cada tres personas viva en condiciones de pobreza, pero en estos meses se han generado nuevos pobres. Por supuesto que había que hacer un montón de correcciones, pero que agregaban a lo que se hacía antes. Cuando tenés un país con dinamismo interno, y una demanda que genera este círculo virtuoso de consumo y producción, hay que empezar a ver después de eso cómo se logra producir y lograr competitividad. Pero no por el tipo de cambio, por la baja de salarios.
"Esta fue la mejor transición de la historia argentina en los últimos años"
—¿Coincide en lo que dijo Prat-Gay de que la inflación se frenó?
—Hay distintos instrumentos para combatir la inflación, y creo que el peor de todos es con recesión. El proyecto de presupuesto que presentó el gobierno, prevé una inflación del 17% y seguramente va a ser menor que la de este año que va a estar arriba del 40%, pero es con recesión. Vamos a tener tasas similares a las que se tuvo en el gobierno anterior, pero con mayor pobreza y mayor desempleo. No es un tema tan sencillo de resolver como se decía en campaña, y creo que no están tomando las medidas para combatirla.

—Otra crítica es que antes se ocultaban los números reales, ¿cuál era su postura frente a lo que pasaba antes, y a lo que pasa ahora?
—Yo soy fanática de las estadísticas, y creo que no se tienen que violentar, sino al revés tienen que estar todo el tiempo. Metodología para hacer distintas mediciones, pobreza, inflación, canastas, hay muchas en el mundo, y uno tiene que ir mejorando porque hay un dinamismo en cómo se miden estas cosas. Se tiene que apuntar a fortalecerlas, porque sino es muy difícil saber adónde dirigir las políticas públicas. Así que en eso siempre voy a estar a favor de que se mejoren todas las estadísticas.

—¿Y respecto a lo que pasaba antes?
—Digo, creo que se debió haber continuado con las estadísticas. También es cierto que cuando se hacen cambios, la metodología tiene un tiempo de implementación, pero creo que se tiene que acelerar los tiempos para tener buenos índices. Eso no quiere decir que, en el período en el que no se desarrollaron los índices de pobreza, no se pudieran tener estimaciones, y cuando hay una tasa de empleo creciendo, la contracara es que la pobreza disminuye. Por más que no tengas ese indicador directo, hay formas de hacer una estimación. No es lo ideal, y es mucho mejor tener el índice, pero se puede hacer esa evaluación.

—¿Cómo ve el endeudamiento?
—Los países desarrollados están muy endeudados en el mundo, y deben más del 100% de su PBI. Cuando terminó la gestión anterior, Argentina debía el 30% de su PBI, es uno de los guarismos más bajos a nivel mundial, junto con Arabia Saudita. Según todos los inversores hay espacio fiscal, pero el tema es si Argentina va a tener los dólares para pagar, y esto ya lo hemos pasado. Ahí tenés un problema, endeudarte en una moneda que no es la soberana. Por otra parte, se esperaba que con el acuerdo con los fondos buitre bajara la tasa de interés, y lo que estamos viendo es que no bajan del 8%. Argentina sigue pagando tasas altas y en períodos muy cortos. Entonces, esta deuda para el próximo gobierno va a ser muy alta, y el alerta es cómo vamos a poder pagarla y los intereses se tienen que pagar todos los años. Este año se estima que el endeudamiento es de 36 mil millones de dólares y la mayor parte encabezada por el gobierno nacional, pero también están las provincias.

—¿Cual es su parecer respecto del presupuesto 2017 que plantea crecimiento de 3,5% e inflación de 17%?
—Son metas y creo que lo de la inflación puede ser cumplido, pero porque hay recesión. Sobre la meta de crecimiento, los países en desarrollo para distribuir riqueza, necesitan crecer sostenidamente a tasas por encima del 5%. El 3,5% del año que viene, si se logra, será por un rebote con respecto de la caída de este año que será de 2%. Entonces, con el crecimiento del 3,5% del año próximo, más el crecimiento poblacional, lo que da es que efectivamente per cápita no se va a crecer, y esto produce que no se generen puestos de trabajo. Respecto del tipo de cambio, creo que hay una puja muy fuerte entre el sector financiero, y el agropecuario para ver quién se queda con la rentabilidad de la devaluación, y el sector industrial es un convidado de piedra en esta mesa, porque no hay políticas para que el sector pueda crecer, pero además de eso, es como el receptor de un tipo de cambio de dos sectores que además no generan empleo.

—¿El empleo no va a llegar a través de las inversiones como se dice?
—Creo que no van a llegar inversiones, ese es el problema, porque desde el exterior están esperando a ver qué pasa políticamente, y los inversores cuando quieren invertir preguntan, porque eso condiciona la economía. Entonces van a esperar la elección de medio término, para saber si al gobierno le quedan dos o seis años. Además, Argentina tiene tasas de rentabilidad muy altas en lo financiero, entonces llegan inversiones que tienen que ver con esto y con el corto plazo, y se necesitan inversiones que tengan cierta estabilidad, y hoy no hay estabilidad jurídica en Argentina, vinculado con el tema de las tarifas. Entonces desde el exterior, se preguntan quién maneja el tema tarifas, y ese nuevo ingrediente hace que el inversor de la economía real se retraiga.

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