Ovación
Domingo 03 de Septiembre de 2017

De la ilusión a la preocupación

El nivel de Diego Vera cada vez convence menos. Llegó a Colón y aportó sus goles al promediar el torneo pasado pero su sequía se alargó en La Paternal

José Vignatti siempre estuvo obsesionado por Diego Vera. Varias veces intentó convencerlo y finalmente, con la anuencia de Eduardo Domínguez llegó a Colón para disputar el tramo final de la temporada 2016/17.

Sin lugar en Independiente, el uruguayo también decidió buscar en Santa Fe ese protagonismo que no tendría con Holan en el Rojo.

Su debut se produjo en el segundo tiempo frente a Olimpo, el 13 de marzo, donde también se estrenaba el DT luego de la convulsionada salida de Paolo Montero. En aquel partido reemplazó a Ismael Blanco pero no tuvo la posibilidad de convertir.

Las cualidades del delantero, más allá de no anotarse en la red adversaria, comenzaban a verse en el Clásico que Colón le ganaba a Unión como visitante por 2 a 0 en el 15 de Abril. Hubo que esperar 370' para que el Charrúa anote su primer tanto, el 7 de abril en Santa Fe frente a Godoy Cruz, con victoria rojinegra por 1 a 0.

Ese pareció ser el punto de partida para una racha que se extendería en cancha de Quilmes (1-0), seguiría en el Brigadier López (2-1 a Tigre) y finalizaría en Junín, cuando Vera le marcó el primer tanto a Sarmiento (4-0) pero se iría lesionado, lo que causaba preocupación en todo el mundo Colón.

Se avecinaba el segundo Clásico y por ende sería preservado contra Atlético Tucumán para que pueda estar disponible frente al rival de toda la vida. Aquel cotejo, si bien su participación en el juego era escasa, fabricó el penal que él mismo ejecutó y decretó el empate 1-1. Sus cinco goles eran respetables y lo ponían como uno de los puntos altos en la racha positiva del equipo de Domínguez.

Pero Colón ingresó en un bajón que apenas pudo aplacar con un triunfo frente a San Lorenzo más un par de empates. Vera volvió al equipo pero esa sociedad con Leguizamón tuvo la pólvora mojada. La nueva temporada se abrió, el pase del uruguayo a San Lorenzo empezó a estar en boca de todos, aunque la caída de la operación lo deja en un camino a recorrer diferente.

Vera fue duda por esa situación en el inicio de la Superliga, aunque el DT lo incluyó frente a Central y no pesó nunca ante el adversario. Ahora, ante Huracán, Domínguez lo dejó en el banco y desde su ingreso tampoco pudo aportarle algo al Sabalero para torcer el rumbo.

Los 578' oficiales entre certamen doméstico y Copa Argentina lo ponen en una racha adversa para el jugador mejor pago del plantel, por el que se invirtió mucho y la gente se entusiasmó con sus goles. Se fueron varios delanteros, quedan muchos juveniles a su lado y una intranquilidad que el propio Vera deberá desterrar con su aporte en la red contraria.