Ovación
Martes 07 de Junio de 2016

De tal palo, tal astilla

  Nicolás Leguizamón debutó este año con la camiseta de Colón en el último Clásico disputado en el 15 de Abril. Su padre, Oscar Leguizamón, jugó tres años y medio con la camiseta de Unión. Ambos visitaron Diario UNO y hablaron sobre este particular momento que les toca vivir

Le tocó debutar con la camiseta de Colón en el último Clásico y pese a la derrota demostró condiciones como para jugar en Primera División. A partir de allí Ricardo Johansen le brindó toda la confianza y por eso protagonizó todos los partidos como elemento titular.
 
Le faltó convertir, pero de todos modos su rendimiento fue aceptable y es por eso que Nicolás Leguizamón se ganó el derecho a seguir peleando por un lugar dentro del equipo que afrontará el próximo torneo. Está claro que ingresar en un equipo en crisis no es lo más acertado ni conveniente como para desarrollar las potencialidades y virtudes que posee un futbolista. Pero también es una muestra de carácter como para sobreponerse al contexto y eso es lo que intentó hacer el goleador de Reserva que con Darío Franco no tuvo la posibilidad ni siquiera de estar en la consideración del entrenador.
 
Es por ello que apenas asumió Johansen en la semana previa al Clásico que se jugó en el 15 de Abril, el delantero estuvo por primera vez en el banco de relevos e ingresó en la etapa complementaria. Sus buenas actuaciones en la Reserva justamente que dirigía Johansen le abrieron la puerta para tener su bautismo de fuego.

Leguizamón llegó al club en el 2009 de la mano de Ricardo Valli, quien habló con Adrián Chupete Marini, en ese entonces entrenador de la novena división de AFA, que dio el okey para que Leguizamón se sume al club. Pasaron varios entrenadores por la carrera de Nicolás y en 2014, bajo la conducción de Javier López, comenzó a tener participación en la Reserva. 

Frente a San Lorenzo, Nicolás Leguizamón jugó su mejor encuentro con la camiseta rojinegra / Foto: Mauricio Centurión - Uno Santa Fe
 
De todos modos su etapa de esplendor fue en el 2015 y parte de este año cuando primero Ariel Segalla y luego Johansen se hicieron cargo del elenco reservista. El delantero de 21 años tiene una historia particular ya que su padre Oscar Leguizamón está identificado con Unión, club en el que jugó durante tres años a principio de los 90. Si bien Oscar nació futbolísticamente en Newell’s, en Santa Fe está identificado con los colores rojiblancos. 
 
Un hecho particular que de ninguna manera genera un conflicto dado que el padre aconseja permanentemente a su hijo y lo acompaña a todos lados, como lo fue la visita a Diario UNO. Ambos se prestaron a la charla, Nicolás haciendo un balance respecto a lo que le tocó vivir en esta etapa, y Oscar desde afuera y con la experiencia que tuvo como futbolista, analizando las cuestiones que su hijo debe tener bien presente para seguir esta etapa de crecimiento.
 
El análisis del delantero
—Me imagino que más allá del mal campeonato que protagonizó Colón, debés estar satisfecho ya que debutaste en Primera División y tuviste continuidad en los últimos partidos...
—El balance en lo personal es bueno porque a principio de año me había puesto como objetivo adquirir continuidad en Reserva y obviamente que también poder jugar en Primera. Por suerte las dos cosas se me dieron y ahora que las cumplí debo seguir aportando para el mejoramiento del equipo.
 
—¿Por qué pensás que no se te daba la chance de jugar en Primera siendo que eras el goleador de la Reserva con muy buenas actuaciones y si esa situación en algún momento te bajoneó?
—No me bajoneé, porque siempre me mantuve muy tranquilo ya que tengo gente como mi papá que fue jugador y siempre me da consejos, como así también el apoyo que me brinda mi familia. Yo estaba convencido de que jugando y marcando goles la posibilidad iba a llegar. De todos modos yo estaba contento con la continuidad que tenía en Reserva, por lo cual de ninguna manera estaba desesperado o ansioso y eso me sirvió para que la chance se dé en el momento que tenía que ser.
 
—Está claro que fue determinante la llegada de Johansen, que te tuvo como técnico de Reserva y apenas asumió te hizo debutar en el Clásico con todo lo que eso genera...
—Con Ricardo (Johansen) se dio algo muy lindo porque me dio confianza en Reserva y después me hizo debutar en Primera División y eso es algo que no me lo voy a olvidar más. Y con respecto a lo que fue ese partido, obviamente que estaba muy ansioso por la chance de debutar en un partido muy significativo. Por suerte me tocó entrar, pese a la amargura que nos dejó el resultado.
 
—De todos los partidos que jugaste, ¿en cuál considerás que rendiste mejor?
—Pienso que ante San Lorenzo jugué muy bien, en realidad el equipo jugó bien y merecimos otro resultado. Fue el partido en donde más satisfecho me fui aunque no pudimos darle una alegría a la gente en el último encuentro como local.
 
—¿Sentís que cumpliste en los partidos que jugaste pese a que no se te dio el gol?
—El gol siempre es importante para el delantero ya que te ayuda a agarrar confianza y poder estar tranquilo. No obstante en las primeras fechas de Reserva que jugué este año estaba ansioso porque no se me daba el gol y después se terminó dando. En Primera, que es mucho más difícil, lo tomo con tranquilidad y me enfoco en aportar entrega y juego, ya que el gol vendrá solo. Lo peor que puedo hacer es desesperarme, ya que en este tiempo tanto mis compañeros como la gente me apoyaron mucho.
 
—¿Te genera un poco de incertidumbre no saber aún quién será el técnico de Colón, más allá de que demostraste que podés jugar con la camiseta sabalera?
—Lo que pasó ya está y más allá de lo que suceda con el entrenador, soy consciente que debo entrenar al ciento por ciento y seguir de la misma manera que lo venía haciendo hasta acá. 
 
—En Colón se da la particularidad que los jugadores del club debutan a veces con 21 años o más como en tu caso, quizás la excepción sea Sandoval, que lo hizo con 17 años. ¿Pensás que de cara al futuro es algo que debería modificarse?
—En ese aspecto creo que más allá de la edad tanto el coordinador como el técnico deben ser quienes consideren cuando el jugador está para debutar. Por ahí un futbolista puede explotar o estar apto para jugar a distinta edad que otro, lo que sí considero es que si el jugador tiene buenas actuaciones y marca diferencias, ya sea en Reserva como en su categoría, tendría que subir a Primera independientemente de la edad que tenga. 

El día del debut ante Unión cuando el equipo se retira luego de una derrota que se dio en el final del juego / Foto: José Busiemi - Uno Santa Fe
 
—De ahora en más, ¿cuál es el objetivo que te planteás?
—Ahora viene lo más complicado que es mantenerse, por lo cual hay que trabajar y entrenar el doble. Tengo la tranquilidad respecto a que di el primer paso que fue debutar en Primera División y pienso que tengo con qué mantenerme, por lo cual de ninguna manera puedo relajarme.
 
La mirada de papá
—Fuiste jugador y ahora te toca observar que tu hijo debute en Primera División, lo cual se supone que es una gran satisfacción para vos y un momento para disfrutar...
—Es un orgullo y una satisfacción muy grande porque los chicos cuando juegan al fútbol no estudian ni trabajan y llega un momento en que se tienen que definir. Siguen jugando o se dedican a estudiar o trabajar y esa incertidumbre que yo tenía se disipó con la llegada a Primera División y la firma del contrato. Lo cual significa mucha alegría y felicidad.
 
—Teniendo en cuenta tu experiencia como profesional, ¿sos de los padres que aconsejan permanentemente o dejás que Nicolás viva su propia historia?
—Somos de hablar mucho, pero obvio que pretendo que él haga su historia, yo ya no tengo nada que ver y es él el que juega. Lo que sí le doy consejos, charlamos e intercambiamos opiniones siempre buscando lo mejor para Nicolás y que le ayude a superarse día a día.
 
—Vos jugaste algunos años en Unión y estás identificado con el club y tu hijo debutó con la camiseta de Colón. ¿Tomás eso como un hecho particular?
—Es muy particular, si bien debuté en Newell’s, jugué tres años y medio en Unión, por lo cual son sentimientos encontrados. Todo padre quiere que a su hijo le vaya bien y para eso le tiene que ir bien a Colón y por eso quiero que le vaya bien, de eso no hay ninguna duda. De todos modos lo que siento por Unión va a seguir estando, más allá de que deseo que a mi hijo le salgan las cosas bien jugando con la camiseta de Colón.
 
—¿Cómo lo ves a Nicolás dentro de la cancha y cuáles pensás que son sus mayores virtudes?
—No puedo ser objetivo con mi hijo, pero siempre le digo que haga lo que a mí como defensor no me gustaba que me haga un delantero. Y además le dije las cosas que un defensor malo le puede hacer a él. Malo en el sentido de pegarle, alguien rústico que intenta sacar provecho de su forma de jugar. Pero las características de Nicolás son difíciles de definir. Por ahí si se tira atrás va a jugar bien; si se ubica entremedio de los centrales puede sorprender con un gol a través de un cabezazo o de un giro. Lo veo con varias virtudes, pero te vuelvo a decir que no soy objetivo porque se trata de mi hijo y si digo algo puedo quedar mal, entonces prefiero no opinar demasiado.
 
—Y ahora que ya debutó, ¿qué consejo le das de cara al futuro?
—Esta es la etapa más difícil en donde se tiene que dar cuenta del lugar en el que está que, sin dudas, es un lugar privilegiado y al cual le costó mucho llegar. Pasó ocho años entrenando en las inferiores, de mucho sacrificio, de broncas, peleas, sufrimientos, buenos y malos momentos. Por lo cual debe valorar todo eso y una forma de hacerlo es trabajando el doble o el triple respecto a lo que lo venía haciendo para mantenerse, que obviamente es lo más difícil de lograr en el fútbol. Llegar a veces se hace fácil, pero la idea no es mantenerte uno o dos años, sino hacerlo 10 años en lo más alto de una carrera futbolística. Y año tras año ir mejorando, siendo cada vez mejor, para conseguirlo debe tener muchos cuidados físicos, en la alimentación, descansar bien, cuidarse en todos los sentidos y trabajar el doble o el triple.
Mariano Cassanello / mariano.cassanello@uno.com.ar / Ovación

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