Ovación
Viernes 22 de Abril de 2016

Demasiadas cosas en juego para Colón

Colón afrontará un partido clave dado el contexto que atraviesa. Por lo cual un triunfo descomprimiría el ambiente, en cambio una derrota agudizaría el mal clima que se respira

Está claro que todos los clásicos son partidos más que especiales, pero para Colón el de este sábado es aún más dado el contexto que está atravesando desde hace un tiempo. Vale recordar que hace un mes perdió como local ante Unión por 3-0 y ese resultado generó una crisis futbolística y además agudizó la interna dirigencial.
No es casualidad que luego de ese partido el equipo sabalero acumuló dos empates y una derrota y en ese lapso pidió licencia el presidente Marcelo Ferraro que fue internado antes de comenzar una reunión de Comisión Directiva y días después renunció Darío Franco luego de caer ante Sarmiento. 
 
Pero el mundo Colón se vio sacudido en esta semana con lo que fue la agresión que sufrió Alan Ruiz luego del entrenamiento del miércoles que se desarrolló en el SAT. Como consecuencia de eso, el futbolista decidió abandonar la ciudad y más tarde declaró que no volverá a Santa Fe. Con lo cual el equipo rojinegro se perderá de contar con su goleador y el futbolista más desequilibrante que tenía el plantel. Una baja sensible, más allá de que el rendimiento de Ruiz había bajado notoriamente.
 

Está claro que la apretada de la barra no le hizo nada bien a la institución ni tampoco al plantel a días de jugar el partido más importante del campeonato. No obstante se trata de futbolistas profesionales que deberán superar esta coyuntura para brindar lo mejor durante los 90 minutos en el 15 de Abril.
 
El técnico Ricardo Johansen dispuso de apenas cinco prácticas para trabajar con el plantel, aunque las condiciones climáticas le fueron modificando el diagrama. Aún así el jueves paró un equipo en la cancha y es el que finalmente jugará el Clásico con dos modificaciones respecto a la formación que cayó ante el Kiwi. Lo más novedoso por parte del nuevo cuerpo técnico es el esquema táctico que implementará.
 
 
Un 4-2-3-1 es el sistema elegido para fortalecer la mitad de la cancha a partir de dos volantes centrales como Gerónimo Poblete y Adrián Bastía y delante de ellos una línea de tres mediocampistas que tendrán la obligación de proyectarse en ataque, pero también dar una mano en la recuperación fundamentalmente Mauricio Sperduti y Diego Lagos por las bandas. A diferencia del Clásico anterior, en este Colón no llega como favorito y la sensación es que la mayor responsabilidad correrá por parte del elenco rojiblanco. Esa situación puede favorecer el planteo de Johansen para salir airoso y poder festejar. Aquel famoso dicho que indica que los antecedentes no cuentan es el principal argumento en el que se basa Colón para soñar con un triunfo.

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