Santa Fe
Miércoles 02 de Noviembre de 2016

Denuncian falta de control en los cotos de caza de la provincia

La difusión de imágenes en las que se observa a famosos posando tras matar animales en expediciones generó discusión. En la provincia buscan prohibir la actividad por los riesgos que representa para el ecosistema y la salud humana.

En la última semana aparecieron imágenes en las que se observa a personas vinculadas con la farándula nacional posando de manera heroica tras haber asesinado a animales de gran porte. Las escenas que más se hicieron sentir fueron las protagonizadas por el matrimonio compuesto por la mediática Victoria Vanucci y el empresario Matías Garfunkel.

La actitud de frialdad de la pareja generó indignación, rechazo y actos de escrache por parte de los proteccionistas, dio tela para cortar en los programas de chimentos y se convirtió en tema de charla de muchos.

La caza indiscriminada y por el simple hecho de disfrutar el arrebatarle la vida a otro ser vivo se puso sobre la mesa. Sin embargo, y a pesar de las enormes distancias que separan el paisaje de las imágenes que fueron tomadas en Sudáfrica, en Santa Fe el cuadro se repite a diario en los establecimientos habilitados para el turismo cinegético, el cual habilita a la instalación de cotos de caza.

Para que se entienda, el coto de caza es una actividad que implica la disposición de un inmueble cerrado en donde se ofrecen servicios de gastronomía, hotelería y al mismo tiempo el servicio de dar muerte a los animales por ocio, placer o deporte, proveyendo a los cazadores que adquieren esos servicios de todos los implementos como armas o municiones.

La otra línea de acción que se lleva acabo es la relacionada con la Legislatura santafesina donde impulsaron un proyecto de ley que apunta por una parte a prohibir los cotos de caza y el turismo cinegético en la provincia. Este crea al mismo tiempo un espacio institucional para la elaboración de un plan provincial de la biodiversidad biológica y la exploración de actividades turísticas más amigables y armónicas para la naturaleza como es el denominado ecoturismo, el cual es diferente a las actividades que se promocionan.

"Lo primero que hay que destacar es que la provincia no produce información oficial sobre este tema o cuestiones ambientales. Por lo que ante este déficit estructural difícilmente se pueda elaborar un diagnóstico o una política seria para controlar o reorientar determinadas prácticas ilegales", sostuvo Rafael Colombo, abogado integrante de la Asociación Capibara.

Ante la falta de datos oficiales desde la ONG realizaron un relevamiento por el cual detectaron la existencia de entre 10 a 15 cotos de caza o actividades ligadas al turismo cinegético. La cifra se obtuvo a partir de la información que brindaron los relevamientos hechos por los guardafaunas de la provincia y además de datos periodísticos de los últimos tres años que la ONG cuantificó.

Desde la Asociación Civil recalcaron la necesidad de que el gobierno provincial reconozca esta problemática en sus respectivas agendas. "Si es negado, desconocido o minimizado, difícilmente podamos encarar acciones para tratar de revertir la situación", sostuvo el abogado.

En esa línea aseguró que existen fuertes evidencias de diferentes fuentes que dan cuenta de que se trata de un fenómeno muy difundido en el territorio dado las características naturales y legales que la jurisdicción posee. Entre estas falencias Colombo recalcó la existencia de una legislación desactualizada, muy flexible y débiles dispositivos de control que hacen que la provincia sea un lugar atractivo para los cazadores tanto nacionales como extranjeros que no pueden llevar a cabo estas actividades en sus lugares de origen para hacerlo en Santa Fe.

Al mismo tiempo consideraron que la provincia mediante algunos actos administrativos ha brindado gestos muy elocuentes y negativos en relación al tema, por un lado autorizando este tipo de emprendimientos cinegéticos como el de la Primavera y por omisión dejando funcionar y sin controlar los existentes que se ofrecen por medio de internet. "Ese es un problema porque por un lado están negando que esto exista y al mismo tiempo autorizan nuevas iniciativas de este tipo y por omisión no los controlan", aseguró el referente de la entidad.

En torno a la discusión que provocó la foto que difundieron Garfunkel y Vanucci, aseguró que si bien lo primero que genera es indignación y tristeza sobre una situación que se da en Sudáfrica, en la provincia se encuentra muy difundida ante los ojos de todas las autoridades que permiten que pase esta actividad que afecta en distintos niveles al ecosistema llegando a amenazar la existencia de especies autóctonas.

Al introducir especies exóticas que no pertenecen a su hábitat natural y traídas a Santa Fe para su cría en cautiverio, genera varias consecuencias. En primer lugar que esta compita con las especies originarias y por lo tanto la termina desplazando en su competencia por el hábitat. Y al mismo tiempo pueden llegar a transmitir enfermedades para las cuales el ecosistema local no está preparado. Además los emprendimientos cinegéticos de caza dependen estructuralmente de modalidades de utilización de armas de fuego de municiones de plomo.

"Está probado de acuerdo a la literatura científica producida por investigadores de Santa Fe con objetos de investigación en el territorio provincial que estas descargas de plomo producen un daño muy serio en el medio ambiente, en los suelos, el agua y pastizales. Incluso en los sistemas productivos y ni hablar de la salud humana", detalló el consultado.

Punto y seguido no tardó en agregar que el tema es complejo desde todo punto de vista que involucra no solo una agenda ligada a los derechos del medio ambiente y de la naturaleza, sino que también abarca aspectos pertinentes a la salud de la población y de las áreas del sistema productivo agrícola ganadero y está ligado en cierto modo, entre estos emprendimientos y actividades asociadas al delito de trata de personas. "Esto no es información de carácter público, no lo hemos dicho nosotros se han hecho eco de esto investigaciones nacionales, denuncias de parte de funcionarios provinciales, no es un invento nuestro", destacó Colombo al mismo tiempo que la complejidad de la problemática demanda una intervención adecuada de parte del Estado.

La presentación del proyecto que busca prohibir los cotos de caza y el turismo cinegético que es impulsado por la asociación en el ámbito de la Legislatura provincial genera esperanzas entre sus impulsores.

Y es que la iniciativa que fuera presentada originalmente en el 2014, si bien alcanzó a lograr un dictamen favorable en la comisión de Medio Ambiente, esto no fue suficiente ya que en el proceso perdió estado parlamentario.

"El proyecto fue vuelto a presentarse este año y obtuvo dictamen favorable de la comisión de Agricultura de la Cámara y fue girado a la Comisión de Medio Ambiente", relató Colombo.

Tras una reunión que integrantes de la asociación mantuvieron con los legisladores y en la cual estuvieron acompañados por un especialista, observaron que los funcionarios recogieron los planteos hechos en torno a los problemas relacionados a la contaminación del plomo.

"Creemos que los legisladores entendieron que es un problema serio, sin embargo el proyecto debe sortear dos instancias más como la comisión de Medio Ambiente, la de Asuntos Constitucionales, ser aprobado por la Cámara de Diputados y al mismo tiempo tener sanción en la Cámara de Senadores", explicó.

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