Policiales
Domingo 03 de Abril de 2016

Denuncian irregularidad en la causa que vincula a Hugo Tognoli con un narco

La defensa de Carlos Ascaíni, supuesto narco de Villa Cañás, se enteró que un casete "fundamental", en el marco de la investigación, había sido roto mientras estuvo en Fiscalía.

Los abogados del sindicado narcotraficante Carlos Andrés Ascaíni y del ex jefe de policía de la provincia, Hugo Damián Tognoli, procesados como integrantes de una “empresa criminal conjunta” dedicada a comercializar estupefacientes, denunciaron “una nueva irregularidad” en el marco de la investigación previa a la realización del juicio oral y público que se realizará en los Tribunales Federales antes de fin de año. Cuando requirieron los elementos secuestrados en el marco del expediente para analizarlos e incorporarlos a sus pruebas, se enteraron que un casete “fundamental” en el marco de la pesquisa, había sido roto mientras estuvo en la Fiscalía.

   El juicio oral a realizarse en bulevar Oroño al 900 estará a cargo del Tribunal Oral Federal 2 integrado por Omar Digerónimo, Beatriz Caballero de Barabani y Jorge Venegas Echagüe, y pondrá sobre el tapete cuatro causas acumuladas. Una es la que tiene como principal imputado a Mauro Andrés Miguenz, como integrante de una banda que comercializaba estupefacientes en el sur provincial; otra es la que tiene al ex jefe policial como jefe de una empresa criminal conjunta de la que también participaban Ascaíni, el comisario Néstor Juan Fernández y el cabo Carlos Alfredo Quintana; una tercera se deriva de la detención de Ascaíni en un cruce de rutas del sur santafesino cuando llevaba un arma de fuego y un kilo de cocaína que luego se comprobó era azúcar con sólo un 4% de droga; y la que tiene como principal implicado a Aldo “Totola” Orozco como líder de una organización de vendedores de drogas y que fue detenido en un megaoperativo realizado en varias localidades junto a 23 dealers.

   Esas causas fueron elevadas a juicio en noviembre pasado por el juez federal Marcelo Bailaque y actualmente se encuentran en lo que se denomina período de pruebas, momento en el cual tanto la Fiscalía a cargo de Adriana Saccone como los abogados, pueden solicitar los materiales secuetrados para evaluarlos y preparar así sus alegatos.

Llamada cortada. Así fue que a mediados de marzo pasado los defensores de Ascaíni solicitaron, entre otras pruebas, el casete número 6 de la causa Miguenz en el cual está registrada la supuesta llamada que su cliente hizo a la comisaría de Villa Cañás para solicitarle al cabo Quintana, quien estaba de turno, le averigüe a quien correspondían los dos vehículos que lo estaban siguiendo y que luego se determinó eran de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

   Pero como respuesta recibieron un escrito en el cual textualmente se dice que “en fecha 21.03.2016 personal de la Fiscalía devolvió el casete de audio Nº 6 que fuere retirado oportunamente, el que se devolvió roto”. Y en el mismo documento se oficia para que “se solicite a la Corte Suprema de Justicia de la Nación si existe una lista de profesionales que se enecuentren en condiciones de reparar la cinta de casete dañada”.

Todo mal. Ante semejante irregularidad los defensores de Ascaíni, Paul Krupnik y José Nanni, manifestaron que “ésto es una nueva irregularidad en una causa plagada de ellas. Ya en el acta de procedimiento realizada el 8 de mayo de 2012 cuando el comisario Druetta apresa a Ascaíni en un cruce de rutas y manifiesta que del interior del auto emanaba un fuerte olor a cocaína cuando después todos los análisis determinaron que sólo había droga en un 4% porque el resto era azúcar; y que portaba un arma de fuego, causa por la cual la Cámara de Venado Tuerto en marzo de 2015 lo absuelve de culpa y cargo argumentando que el procedimiento en el cual la misma es secuestrada «es poco creíble»”.

   Ante esto, los defensores de Ascaíni aseguraron que “el casete no tiene otro respaldo que su desgrabación escrita, pero que no alcanza como prueba para el debate por más que se incorpore como lectura porque eso es la mediatización de la prueba y no la prueba misma”.

   Por su parte el defensor de Hugo Tognoli, el abogado santafesino Néstor Oroño, sostuvo que “habrá que ver en su momento que incidencia y eficacia probatoria tiene ese casete en el debate”, aunque reconoció que “es el hito fundacional de la acusación al ex jefe de policía ya que la llamada de Ascaíni a Quintana para saber quién lo seguía es la que este policía deriva a su superior, el comisario Néstor Fernández, quien a su vez hace uso del código para acceder a la base del Registro Nacional de la Propiedad Automotor que le había cedido en tiempo y forma el jefe policial”.

Fuente: La Capital

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