santafe
Viernes 03 de Julio de 2015

Denuncian que la falta de jueces en el fuero penal atrasa las causas

El Presidente del Colegio Pleno de Jueces, Roberto Reyes, cuestionó los tiempos del Consejo de la Magistratura para cubrir las vacantes.

El Presidente del Colegio Pleno de Jueces de la Primera Circunscripción, Roberto Reyes, pronosticó un panorama un tanto desalentador para el futuro del avance de las causas penales en el centro norte de la provincia de Santa Fe,  si no se logra recomponer la estructura de recursos humanos y materiales en el Palacio de Justicia, donde las vacantes de jueces que se han producido en los últimos años no tuvieron nuevas designaciones.
Puesta en números, la preocupación del magistrado marca una baja del 50 por ciento de vocales de Cámara; dos ausencias en los seis juzgados de sentencia, que son absorbidas por los otros cuatro jueces de sentencias; las vacantes de los dos juzgados de menores –cuyas causas también recaen en los cuatro jueces de sentencia que quedan– y situaciones similares en los estrados correccionales que hoy tienen dos jueces que deberán concluir con todas las causas correccionales iniciadas antes de la reforma procesal penal y que también deberán dar resolución a los casos en los que se investigaban faltas.
Los resultados esperados
“El panorama es bastante oscuro, y no nos permite brindar una buena y eficiente administración de justicia para la comunidad. Sobre todo tratándose de la Justicia Penal,  porque sabemos que la cara visible del Poder Judicial es el fuero penal”, sostuvo ayer Reyes en diálogo con la prensa y aseguró que si se logra paliar ese déficit, el nuevo sistema procesal penal podría brindar todos los resultados esperados.
“Siempre sostuve que este sistema es muy bueno”, continuó Reyes: “Mereció en las Jornadas Científicas de la Magistratura en la provincia de San Luis el calificativo –de parte del jurista Julio Maier–  de «verdadera maravilla» que hicieron los santafesinos. No vamos a cuestionar el sistema. No solo es bueno sino que además era necesario. Pero no se puso en marcha con los recursos humanos y materiales que ameritaban su funcionamiento”. 
Actualmente, la Cámara de Apelación en lo Penal está reducida a la mitad de sus miembros. Desde hace más de un año hay tres vacantes  que no se cubrieron y se suman al vacío de la Sala III que ya lleva más de cuatro años. En enero pasado, el secretario de Justicia, Mariano Candioti, había anunciado que cubrir las vacancias en las Cámaras iba a ser una de las prioridades de este año, para poder darle integridad a los fueros. Sin embargo, ese tránsito lento hacia la cobertura es lo que apremia a los magistrados.
A media máquina
“Antes había cuatro salas de tres miembros cada una. Ahora,  la Sala I tiene un solo vocal, la Sala II, tiene dos; la Sala III, ninguno, y la Sala IV, a la que pertenezco es la  única que tiene los tres integrantes. Esto no quiere decir que tengamos menos trabajo porque en realidad, al trabajar como Colegio de Jueces, todos trabajamos sobre las causas, que llegan a esta instancia”, detalló Reyes.
Pero además, por falta de jueces, los camaristas locales ahora también deben integrar las Cámaras de Apelaciones de las ciudades de Vera y Rafaela.  “Esto implica que por cada causa de esas ciudades tengamos que integrar el tribunal por lo menos con un juez de Cámara santafesino. A veces son más, porque si alguno de los camaristas de esas localidades intervino previamente en el conflicto, entonces hay que enviar más vocales desde Santa Fe. Y hay que tener en cuenta que cada causa genera por lo menos tres viajes de esos jueces: uno para firmar la admisibilidad, otro para el debate y el último para firmar la sentencia. Cuando esto ocurre, la agenda completa del día de ese magistrado en su fuero natural debe ser cancelado”, sostuvo Reyes.
—¿De quién es la responsabilidad en la demora en la cobertura de las vacantes?
—Del Consejo de la Magistratura. El presidente del Consejo de la Magistratura, que es el señor secretario de Justicia del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia (en referencia a Mariano Candioti). No nos dan respuesta, no sé qué le dirán a la Corte, pero al Colegio de Jueces no nos dan ninguna respuesta.
—¿Cuál es la situación en los juzgados de primera instancia?
—De los jueces de instrucción del viejo sistema de instrucción, algunos quedaron para la conclusión de causas y otros pasaron al nuevo sistema procesal penal. Lo mismo pasó con los jueces correccionales. Hoy para terminar las investigaciones que se iniciaron en el viejo sistema, hay solamente dos magistrados. El juez de faltas, Héctor Valli, se jubiló hace más de dos años y ese puesto nunca fue cubierto. Una jueza de menores se jubiló hace dos años, y la otra hace poco. Sus casos son cubiertos por los jueces de sentencia y las causas de los juzgados de falta por los juzgados correccionales y de instrucción. Entonces, esos jueces no solo tienen el trabajo como jueces correccionales y de instrucción para resolver y terminar con los expedientes que cayeron en sus despachos sino que encima tienen que trabajar para el juzgado de faltas y para dos juzgados de menores. En los juzgados de Sentencia la situación es similar, hay dos vacantes y cuatro jueces que tienen que terminar con todas la causas.
“El problema más grande va a estar en el sistema nuevo, donde ahora el déficit no se nota tanto porque también faltan fiscales para investigar. Pero cuando se nombren más fiscales, y aumente el número de delitos investigados los magistrados no van a dar abasto. Los casos que hoy llegan a las salas de audiencias son siempre sobre cuatro delitos, que son los más graves: homicidios, abusos sexuales, robos calificados y tenencias de arma de fuego. De los hechos culposos, por ejemplo, no hay ni noticias”.   

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