Economía
Miércoles 22 de Julio de 2015

Desecharían 3 millones de litros de leche en la cuenca santafesina por el bloqueo en dos plantas

Tamberos comenzaron a tirar la materia prima debido a que las firmas Saputo y Williner no hacen la recolección por el bloqueo a sus plantas.

Más de tres millones de litros de leche serían desechados en las próximas horas por los tamberos de la cuenca lechera santafesina, debido a la falta de recolección de la materia prima por parte de dos industrias del oeste provincial, Saputo y Williner. Las plantas de ambas compañías se encuentran bloqueadas por productores nucleados en Apla y manifestantes de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra), el gremio de la actividad.

Los tamberos de Apla y el gremio Atilra mantienen bloqueada desde hace dos días la planta de Saputo en Rafaela y desde ayer hacen lo propio con la de Williner en Bella Italia, con la intención de que ambas industrias den marcha atrás con su decisión de rebajar el precio que le pagan al productor por la leche entregada y lo retrotraigan a los valores de mayo último.

Este reclamo se tornó multitudinario —por el respaldo logístico que aporta el gremio que conduce Héctor Ponce— pero no cuenta, en cambio, con el consenso de otros nucleamientos más representativos de productores como la Mesa de Productores de Leche de Santa Fe (Meprolsafe), Federación Agraria Argentina o las Sociedades Rurales de Rafaela y Sunchales, entre otras, entidades que "repudian la acción de bloqueo a la salida de productos elaborados y el consiguiente accionar de la empresa afectada que, unilateralmente, suspendió el retiro de leche de sus entregadores y la negativa de otras empresas procesadoras a recibir leche ya retirada de los establecimientos remitentes", según indicaron en un comunicado.

Al mismo tiempo, estas entidades de productores denuncian "la inacción de los gobernantes para resolver este conflicto que tiene raíz en la baja del precio recibido por el productor como consecuencia de la no exportación de los excedentes ante los malos precios internacionales".

Ante esta situación, ayer Saputo y Williner decidieron interrumpir el servicio de recolección de leche en los tambos luego de una negociación que no prosperó con Apla y Atilra, lo que provocó que muchos productores y cooperativas comenzaran ayer por la madrugada a desechar leche cruda en las fosas y alcantarillas de los establecimientos.

Ayer a primera hora desde Meprolsafe aseguraraban que estaban en riesgo de ser tirados 1,5 millón de litros de leche que son los que recolecta a diario Saputo, a los que ahora se sumó un número similar que es el que recoge su par Williner, lo que totaliza entre ambas unos 3 millones de litros de materia prima.

Industria intransigente. La situación se complicó aún más ayer a última hora de la tarde cuando tras una reunión el Centro de la Industria Lechera de la Argentina (CIL), que nuclea a las grandes industrias lácteas, emitió un duro comunicado en el cual asegura que "debido a la profundidad de la crisis de la lechería internacional y sus implicancias locales en un sector que necesariamente exporta el 30 por ciento de su volumen, se hace imposible reconocer precios de materia prima que escapen a esta realidad sin que ello afecte la viabilidad de toda la actividad".

Además, señaló que "la mecánica del bloqueo no hace otra cosa que agravar aún más la difícil situación de las empresas y del resto de los productores, al imposibilitar la recepción de la leche, su procesamiento industrial y la comercialización de los productos elaborados".

Finalmente, CIL señala que "agotadas las negociaciones ante la falta de razonabilidad y fundamento de las demandas y medidas adoptadas, accionará por las vías legales" y espera "la inmediata intervención de las autoridades para poner fin a este ilegal conflicto".

 

Informe: Gustavo Gigena

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