Femicidio
Lunes 21 de Noviembre de 2016

Detuvieron a prófugo por el femicidio de su mujer y dijo que se le "escapó el tiro"

El hombre era buscado desde hace seis días por la muerte de su mujer, asesinada de un balazo en la cabeza delante de su hija en Mar del Plata. Será imputado del "homicidio triplemente agravado por el vinculo, por violencia de género, y uso de arma de fuego".

Un hombre que era buscado desde hacía seis días por el femicidio de su mujer Valeria Brítez, asesinada de un balazo en la cabeza delante de su hija de 14 años en Mar del Plata, fue detenido en esa ciudad bonaerense y al ser trasladado a los tribunales dijo a familiares de la víctima que se le "escapó el tiro", informaron fuentes policiales y judiciales.
Se trata de Walter "Titi" Escott (37), quien mañana será indagado por la fiscal de Instrucción marplatense María Isabel Sánchez, que le imputó el "homicidio triplemente agravado por el vínculo, por violencia de género, y uso de arma de fuego" de Brítez (34), cometido el lunes de la semana pasada.
Fuentes policiales informaron a Télam que el prófugo fue apresado anoche, cerca de las 23, por personal de la comisaría 5ª de Mar del Plata durante un patrullaje de rutina en la zona del barrio Parque Independencia, en el sur de la ciudad.
De acuerdo a los voceros, el personal policial detectó la presencia de un Fiat Palio Weekend que avanzaba sin luces y al pedirle al conductor que se detuviera, éste intentó evadir el control.
Sin embargo, el sospechoso fue apresado en la calle Submarino Santa Fe, entre Narwall y Mosconi, donde dijo a los policías que no llevaba documentos e intentó hacerse pasar por otra persona.
Luego, el automovilista fue trasladado hasta la comisaría 5ª ya que los efectivos advirtieron que se parecía a Escott y allí, mediante la comparación de datos biométricos, se determinó que se trataba del prófugo buscado.
Según las fuentes, al momento de ser detenido, el acusado sólo llevaba un bolso con ropa y anoche quedó alojado en la Unidad Penal 44 de Batán.
Esta mañana Escott fue trasladado a los tribunales para comparecer ante la fiscal Sánchez pero a través de su defensora oficial, Victoria Sosa, solicitó postergar la indagatoria, la cual se realizará mañana a las 13.
"Escott pidió la prorroga ya que dijo que no se encontraba en condiciones para declarar", explicó esta tarde a Télam la fiscal de la causa y agregó que el imputado también solicitó quedar alojado en otra unidad penal que no sea la 44 ni la 15, también en Batán.
Cerca de las 14, una vez finalizada la audiencia en la fiscalía, Escott era retirado del 8º piso de los tribunales cuando se cruzó con familiares de la víctima que lo increparon y a los gritos le exigieron explicaciones sobre lo ocurrido, a lo que él dijo contundente: "Se me escapó el tiro".
Previo a estos incidentes, la fiscal Sánchez le había tomado testimonial al hijo mayor de la víctima, Malcom Rivera Brítez (18) y otros parientes directos de ésta, a través de los cuales, según la funcionaria judicial, se terminó de "corroborar que la víctima era una mujer golpeada que vivía en el círculo de violencia motivada por el señor Escott".
"El sujeto varias veces le apuntaba con el arma en la cabeza, hacia simulacros de que la iba a fusilar gatillando sobre la cabeza de la víctima y en una de las últimas veces fue muy golpeada, lo que provocó el sangrado de un oído", indicó la fiscal.
Por su parte, el propio Malcolm dijo a Télam: "Me hubiera gustado que Titi se meta conmigo y no con mi mamá".
El joven, con lágrimas en los ojos y abrazado a sus hermanas y primas, apuntó contra la falta de respuestas de los organismos que tendrían que haber intervenido ante los hechos de violencia que su madre sufría "todos los días".
"No le dieron un botón anti-pánico, no le dieron nada a mi mamá (…) Esto se podría haber evitado", afirmó el joven, que denunció que "cuando se le venció la orden de restricción para que no se acercara más" a su casa, su madre "fue a renovarla y no la dejaron, no se la tomaron".
Malcolm recordó que Escott estuvo preso pero cuando abandonó la cárcel al ser beneficiado con un arresto domiciliario "salió cambiado, peor, estaba mucho más agresivo".
"Yo he visto como la agarraba del cuello o de los pelos y yo me metía. El sacó un fierro de la cintura y yo se lo saqué, y le pregunté: ¿por qué le pegás a mi mamá? El se puso nervioso y no hizo nada. Mi mamá fue a hacer la denuncia después de eso", relató.
En este sentido, el hijo de Brítez contó que su madre "quería terminar la relación hace rato" y que por eso "lo echaba todos los días de la casa" pero Escott "se ponía como loco".
"Era un 'enfermito'. Se llevaba bien con todos, pero era con mi mamá el problema. Le pegaba adelante de mis hermanos. Era un momento en el que no se controlaba. Como hermano mayor y como hijo, siempre intenté evitarlo", sostuvo Malcolm y agregó: "Yo la cuidaba protegiéndola, metiéndome. Pero el sentía celos por mí".
Según el joven, Brítez estaba "muy asustada" por la agresividad de su pareja, a pesar de lo cual "siempre se defendió".
"Quiero que se haga Justicia por mí y por mis hermanos Jaqueline (14), Joel (11), Natalí (9), Walter (7), Isaías (5) y Valentina (1)", concluyó Malcolm.
El femicidio de Brítez fue cometido la noche del lunes 14 de noviembre en Soler al 10.900 del barrio Belgrano, en el sur de Mar del Plata, cuando la mujer iba acompañado de su hija Jaqueline y el hombre le disparó en la cabeza desde una moto y escapó.


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