Policiales
Viernes 10 de Abril de 2015

Dio negativo el ADN del detenido que había confesado haber matado a Lola Chomnalez

El diario uruguayo El Observador anticipó que el cotejo de la sangre encontrada en la mochila de Lola y la muestra extraída del sospechoso dio negativo. Al cuidacoches se le hizo una pericia psiquiátrica, aunque ya está liberado.

El resultado del examen de ADN que se le hizo al sospechoso investigado por el crimen de Lola Chonmnalez, no coincidio con las muestras de sangre obtenidas en la escena del crimen. El dato preliminar fue comunciado por la Policía a la jueza de Rocha, Silvia Urioste. El hombre ya estaba en libertad desde hoy a las 8 de la mañana.

Así lo anticipa y describe el diario uruguayo El Observador, publicación en la que se agrega que el vocero de la Suprema Corte, Raúl Oxandabarat, explicó que al vencer el plazo y no haber fallo, el sospechoso está en libertad pero en la medida que es un indagado, "aún vencido el plazo, está obligado a cooperar con el juez".

El hombre volvió a ser interrogado por la jueza y la fiscal entre las 4 y las 7 de esta mañana, antes de ser enviado hacia el Instituto Técnico Forense en Montevideo para realizarse pericias psiquiátricas.

Por otra parte, fuentes judiciales dijeron otro medio uruguayo, Subrayado.com.uy, que "El Chalila" en su última declaración contó cómo se encontró con Lola en la playa. Ella caminaba de Valizas hacia Aguas Dulces y él en sentido contrario. Cuando se cruzaron él quiso venderle "estampitas del amor", iniciaron un diálogo en el que la adolescente le contó de dónde era y le dijo que estaba saliendo con un chico.

Este último capítulo de la investigación del crimen comenzó a principios de la semana cuando la Policía recibió una llamada anónima (realizada desde un teléfono público) en la que una mujer dio datos precisos de quien, dijo, era el asesino de Lola. Según se supo, la denunciante aportó algún dato que tornó creíble la llamada.

Cuando el hombre fue detenido, su actitud y primeras reacciones (cuyos detalles no trascendieron) fueron interpretadas por policías como un principio de admisión de la culpa y así lo transmitieron a algunos superiores y a varios medios de comunicación. Primero dijo que no había estado en Rocha en el mes de diciembre, pero luego reconoció que sí, que estuvo no solo en Rocha sino en Valizas, donde mataron a Lola.

El caso Lola

Lola Luna Chomnalez había llegado sola a Valizas a pasar el fin de año junto a su madrina, el marido, la hija de ambos y un hijo de 14 años de un matrimonio anterior de él. Según relató su familia, la tarde del domingo 28 de diciembre la chica se fue a caminar sola y no se supo más nada sobre ella hasta el martes 30, cuando apareció asesinada.

La joven fue encontrada en el camino al balneario Aguas Dulces, a poco más de cuatro kilómetros al norte de Valizas. El cuerpo estaba en posición fetal, cubierto de arena y hojarascas. Tenía cuatro cortes en el cuello (dos de estos más profundos, que le provocaron heridas en la yugular externa), un fuerte golpe en la cabeza y otro puntazo en el antebrazo derecho.

Aún así, los médicos forenses concluyeron que Lola murió asfixiada por la arena. Al momento de encontrar el cuerpo, la Policía levantó restos de cabello en una tabla de madera, una colilla de cigarrillos y una prenda de vestir de hombre. Todo fue enviado al laboratorio y los investigadores todavía esperaban por el resultado de esas pericias.

Otro informe clave que se sumaría a la causa en algunos días, tiene que ver con una ampliación de la observación que hizo la Policía Científica sobre el lugar del hecho, ya que por el momento la jueza Urioste solo cuenta con un informe preliminar. También se solicitó una junta médica para precisar la data de muerte de la chica, otro sobre las condiciones meteorológicas en esos días y un análisis de las llamadas y mensajes de texto que intercambió Lola desde su celular.

Los investigadores, además, buscaron indicios en el listado de pasajeros que viajó con la chica a Valizas. En esas dos semanas, la investigación provocó críticas y cruces entre la Policía de Rocha y la jueza saliente, Marcela López Moroy. La lista de detenidos llegó a una decena. Primero se apuntó al círculo familiar, luego a lugareños y por último a un changarín apodado "Conejo". Todos fueron liberados a las pocas horas por falta de pruebas.

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