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Sábado 24 de Septiembre de 2016

Diseño independiente: belleza y creatividad para todos los gustos

Cada vez son más las personas que hacen de la pasión por los procesos creativos una salida laboral. Ya sea interviniendo elementos nuevos o reciclando los usados, cada emprendedor busca dejar su marca.

El mercado del diseño de autor en la ciudad evidenció en los últimos años un importante crecimiento, impulsado por la pasión de crear y plasmar su producción en materiales. Los jóvenes que optaron por estudiar carreras afines o artistas que buscan aplicar diferentes técnicas en simples objetos se dedican a crear.
Desde cajas decoradas, ropas, macetas, carteras a calzados, el espectro en el cual pueden aplicarse las ideas es enorme.
Uno de los casos es el de Josefina Pegassano, una joven emprendedora que reparte su tiempo entre su trabajo formal y su pasión por el diseño. Desde hace cuatro años comenzó a darle forma a Poulac. En principio era una marca de accesorios pero más tarde su autora decidió cambiar el rumbo para empezar a trabajar en el área que había estudiado: el diseño de indumentaria. "A la vez que terminé de estudiar me puse a buscar el proyecto, el sentido y la onda que quería darle a la marca", cuenta la joven.
Desde ese momento a la fecha el proyecto se sostiene bajo el nombre de Poulac, Diseño Independiente. La iniciativa está orientada a la fabricación de ropa para mujer con un estilo que mezcla lo hippie y lo moderno.
En cada acto de creación de las prendas que salen de su taller, la originalidad es la premisa. "Trato en general siempre de buscar en diseños y combinaciones cosas nuevas o texturas y estampas siempre combinadas. Trato de hacer una identidad de la marca que en otro lado no sea vea, propia, que se diferencie de los demás",explica Josefina sobre la creación de sus diseños. Si bien asegura que en ocasiones se dificulta, el objetivo es que la prenda no se convierta en un producto cotidiano y que pueda diferenciarse de lo común.
La base fundamental de la marca son los colores y detalles de cada prenda, ya que cada una de ellas tiene un detalle único y diferente de las demás. "Nunca sale una prenda igual a la otra, y lo que más me gusta es el complemento de los accesorios", asegura la diseñadora, quien está habituada a jugar con los elementos y a combinar de las maneras más originales los materiales, un aspecto que colabora a que cada pieza sea diferente y única. "Siempre busco combinaciones y diferentes detalles que no se repitan", describo Josefina.
A pesar de que no dedica el ciento por ciento de su tiempo a la marca, sostiene que los obstáculos principales al momento de encarar un emprendimiento de este tipo son: la constancia, el tiempo y el lugar donde se pueda instalar la marca en el mercado. En esa línea, destacó el efecto positivo que tuvo la instalación del Mercado Progreso como espacio de comercialización para los diseñadores independientes.
"Es una oportunidad que surgió hace poco instalarme en el Mercado, ahí puedo mostrar la ropa, exponerla, venderla y el contacto con la gente. Eso fue lo más difícil, que ahora se da con lo que es el Mercado Progreso", relata la joven. Al momento de realizar un balance, aseguró que los espacios que se ofrecen en el ámbito de la ciudad, como el Diseña Santa Fe, brindan una buena oportunidad de exposición a los emprendedores.
"Siempre puede haber más oportunidades para lo que es el diseño pero creo que en la ciudad está muy buen ubicado todo esto", aseguró y destacó que con propuestas como el Diseña ya cuentan con un público consolidado.
El mercado santafesino es amplio y diverso, esto se refleja en la producción de la mercadería propia de cada marca. Aquellas que ya cuentan con años de trayectoria son identificables fácilmente y en muchos aspectos pueden describirse como únicos. "Cada marca tiene su estilo y está orientada a cierto punto, pero me parece que hay bastante amplitud, las oportunidades de exponer también motivan que esto sea así", afirmó Josefina, quien a futuro anhela poder dedicar el ciento por ciento a su pasión.
Mientras el momento llega, ya se encuentra trabajando en la colección de la temporada primaveral, la cual adelantó estará llena de colores y telas frescas.

El color cobra protagonismo

Desde la perspectiva de la intervención y la sublimación podemos encontrar los productos de Lilian Abraham bajo el nombre de L.A. Hecho a Mano. Abraham dirige desde hace más de ocho años su emprendimiento, el cual se centra en la intervención de objetos como macetas, cajas y prendas.
El concepto que le da nombre a su trabajo se observa a simple vista, en las imágenes y colores vibrantes que la autora plasma en las piezas. "Mis objetos tienen mucho contraste y me gustan los colores fuertes, así se identifica mi firma", explica la entrevistada.
L. A. Hecho a Mano nació como una continuidad de sus trabajos anteriores. Desde siempre esta mujer estuvo relacionada con el mundo del arte a través de la pintura y la decoración, incluso alcanzó a tener su propio negocio y a dictar talleres. "Esto fue hasta el 2001, después me fui a vivir a Italia por siete años y allí también estuve trabajando en esto", recuerda sobre los caminos que fue tomando.
En su estadía en el exterior se dedicó a descubrir nuevas técnicas que decidió retomar a su regreso a la ciudad. "Decidí continuar con lo que más me gustaba y armé la marca, preparé el taller y el showroom", relata sobre la posibilidad que esto brinda para aquellos que desean acercarse y conocer los productos en un espacio ameno y cómodo.
"Es muy importante tener claro qué es lo que querés hacer, a quién querés llegar y cómo", explica Lilian sobre los pasos a dar al momento de encarar una iniciativa de este tipo.
En esa línea, aclaró que también es necesario tener presente la inversión que se deberá realizar, las materias primas a adquirir y el espacio en el cual se comercializarán una vez terminados los productos.
"Pero hay algo muy importante que son las ganas de hacerlo, personalmente creo que de allí nace un buen proyecto, lo demás se va acomodando", afirmó.
La diferencia de las prendas que Lilian diseña se basan en su diseño y la amplitud de talles, estas son sublimadas artesanalmente o pintadas a mano.
Respecto a los objetos en madera y macetas, son diseños exclusivos, todas las creaciones están pintadas íntegramente a mano y utilizando colores vivos y audaces que pueden ayudar a alegrar el alma para quien lo adquiere o recibe como regalo. "Son objetos únicos hechos a mano que significa hecho con el corazón y creo que en todos hay parte de nosotros", afirma su autora.

El revivir de una prenda

Con un espíritu enfocado en la revaloración, La Remolinera conjuga el reciclado y la intervención en diferentes objetos, que van desde calzados, carteras y calzados de autor. En su totalidad son diseños de carácter exclusivo.
El proyecto, que está encabezado por Susana Levin y su hija, empezó por una necesidad de ampliar las opciones en un mercado que se maneja con productos hechos en cuero.
"No trabajamos sobre cuero, esto nace porque yo soy vegetariana y proteccionista; a la hora de comprarme calzados o carteras la opción era muy limitada", relata Susana, sin dejar de agregar que al no tratarse de líneas de cuero, estas eran de muy mala o baja calidad y carecían de diseño. "Así que empecé primero haciendo los artículos de uso propio, y se empezó con el boca a boca. Comenzaron a pedir y ahora estoy con mi hija, que vive en Buenos Aires, ella me ayuda a comercializarlo afuera", afirmó la artista. El reciclado que realizan desde La Remolinera se basa en la renovación de los objetos, ya sean de cuero o símil cuero. El objetivo es a partir del producto que se tiene hacer una prenda exclusiva.
Por otro lado, los objetos nuevos que se ofrecen desde la marca, como zapatillas, si bien son intervenidos se adquieren en el mercado local con la premisa de darle una impronta propia. "No vas a encontrar dos cosas iguales porque son exclusivos", aclara Susana sobre los productos que se diseñan a gusto y calce de los clientes que se acercan para tener ya sea un par de zapatillas diferentes o reciclar una prenda vieja, de esas que cuesta desprenderse por su comodidad o historia.
En esa línea, la artista no dudó en calificar esta carrera en relación a los gustos de cada cliente como divertida.
Los productos u objetos podrán ser intervenidos con diferentes elementos que van desde aplicaciones con gemas, textiles o simplemente pintadas. La idea central es seguir las tendencias actuales y acompañarlas con la trama. "Nos adaptamos a la moda y a las clientas", destaca Susana.
En sus inicios, la marca se pensó para clientes jóvenes, sin embargo el público sorprendió a la autora con un importante grupo de mujeres adultas deseosas por tener algo diferente en su placar.
Al momento de definir su tarea, Susana no duda y asegura que esta se caracteriza por ser un culto a la diversidad y a la moda. Es por esto que la producción que se encara no es masiva, ya que de lo contrario su autora considera que esta perdería valor. "Si nos hacen un pedido por mayor ya no me gusta, porque me gusta saber adónde va", afirma la artista.

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