Ovación
Jueves 27 de Octubre de 2016

Distracción fatal

Unión se despidió anoche de la Copa Argentina al caer en cuartos de final contra River por 3-0, con goles de Sebastián Driussi, Joaquín Arzura y Lucas Alario. El Rjiblanco pagó cara sus desatenciones en los córners (por donde llegaron los tantos) y en las pelotas paradas

En el estadio José María Minella, Unión cayó anoche con River por 3-0 y le puso fin a su ilusión de llegar a las semifinales de la Copa Argentina. Los goles del encuentro fueron anotados por Sebastián Driussi, Joaquín Arzura y Lucas Alario. Tras finalizado del partido, Federico Beligoy expulsó a Rolando García Guerreño por un supuesto improperio.
En el primer cuarto de hora, las cosas para Unión no se dieron como lo pretendía y había estudiado Leonardo Madelón en la semana de entrenamiento en Mar del Plata: no dejar que River le convierta antes de los 10' iniciales. Pero en pos de sus intereses, los santafesinos se durmieron en un tiro de esquina, Zárate perdió la marca de Driussi que, de cabeza a los 5', abrió el marcador para el Millonario. Baldazo de agua, tan helada como la noche en La Feliz.
Inmediatamente después de eso, Madelón le pidió a sus jugadores que se adelanten en el campo, que dividan la pelota 15 metros más arriba. Fue como un despertador para el Rojiblanco, que se paró decididamente en terreno contrario, ganando la tenencia del baló y encontrando resquicios en una defensa de River que no era tan firme, sobre todo en las pelotas detenidas. Fue así como Soldano tuvo el empate, tras un remate a la altura del punto penal que se terminó yendo desviado.
Aunque el duelo no estaba para lerdos y el elenco de Gallardo lejos estuvo de quedarse y se mostraba picante en los últimos 25 metros. Es así como casi llega al segundo de no ser por la gran intervención de Nereo Fernández, que le tapó una buena volea de Alario casi en el área chica, cuando iban 13'. De ahí, la historia se hizo de ida y vuelta, donde Rolle y Soldano se destacaban en el Tate.
Después de los 25', el duelo no mermó en su intensidad, haciendo que no hubiera pausas y solo verticalidad. Aunque Unión era el que se animaba a ir en busca de lo que necesitaba, que era el empate, y en esa faceta se destaparon Acevedo y Rolle, que le ganó constantemente las espaldas a Ponzio y Rossi. Pero la realidad también indicaba que la velocidad de Martínez y la lucha de Alario en ofensiva eran un problema para River. Todo esto le demandaba a la defensa santafesina a estar muy atenta para no sufrir. Los minutos fueron pasando y cara argumento ofensivo en ambos bandos quedaba en la nada. Pese a intentar, Unión era más un cúmulo de ganas que ideas concretas, adoleciendo de peso ofensivo, aunque en varias ocasiones le dio un dolor de cabeza al Millonario.
Llegó el pitazo final de Beligoy para un primer tiempo entretenido, con Unión que intentó ir en busca del empate con más empuje que otra, más que nada con los desbordes de Gamba, y con un River que cada vez que se adelantó arrimó peligro. De todas maneras, en una de las pocas que tuvo, marcó la única diferencia del encuentro: 1-0.

Cayó de pié
Cumplidos los 15' iniciales del complemento, con mucho ímpetu y verguenza deportiva, Unión salió a llevarse por delante a River y con mucho efecto. Es verdad que no lo hizo con justeza, tuvo una acción que terminó con un tiro en el travezaño de Rolle a los 7'. Pero seguidamente todo se tiñó de polémica cuando Gamba, cuando se iba camino al gol, fue derribado por Batalla, que solo terminó en infracción fuera del área, siendo merecedor de una amonestación que no llegó.
El Tate no se quedó y fue por más, desconcertando a un Millonario que no podía zafar del asedio. Esto hizo que Gallardo meta raudamente mano en el equipo, agotando todos los cambios. El Millonario ya no era tan incisivo, donde Pity Martínez no prevalecía, más preocupado por defender que por atacar. El síntoma claro de como estaba establecido el trámite. En busca de más, Madelón mandó a la cancha a Anselmo en lugar de Soldano, fusilado, para darle frescura al centro del ataque.
A pesar de la superioridad rojiblanca, a los 25' casi se le derrumba la ilusión cuando Driussi quedó mano a mano con Nereo Fernández, pero el golero achicó de gran manera para mantener viva la esperanza. No obstante, fue un amague de lo que vendría dos minutos después cuando, otra vez a la salida de un corner, esta vez entró como trailer Arzura para, de cabeza, establecer el 2-0 para River cuando menos lo merecía.
Eso prácticamente que echó por tierra con todo lo que había edificado Unión hasta ese momento. Más que nada porque había generado un envión anímico que hacía posible atropellar a River, pero en esta oportunidad la efectividad y la jerarquía, más allá de los merecimientos, tuvieron su cuota de influencia. Es verdad que el Rojiblanco volvió a mostraron algunos desacoples, pero también vale la pena destacar le enjundia que tuvo para nunca darse por vencido y someter durante 25 minutos a un rival calificado, de los mejores del país.
Unión sintió el golpe y, por ende, bajó el pie del acelerador. El partido cayó en un pozo que le convenía a River, que solo se dedicó a mantener el resultado. Aunque llegó el tercero a los 48' a través de Lucas Alario, que solo quedó para las estadísticas
Llegó el final del partido, con la derrota de Unión, que dejó todo y que le dio la derecha a más 4.000 almas santafesinas que llegaron a Mar del Plata. Fin de esta linda experiencia para este equipo, que aún debe mejorar un montón, más que nada en las desconcentraciones y en la falta de poder de gol, pero que escaló hasta instancias importantes en la Copa Argentina.


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