Economía
Martes 04 de Agosto de 2015

Dolarizarse en estampillas es otra opción para "cuidar" los pesos

San Luis lanzó un sistema que permite ahorrar con el respaldo de moneda verde. Es para pequeños inversores. Se pueden comprar hasta $50.000 por día.

Por Sara González
gonzalez.sara@diariouno.net.ar
Mientras el Gobierno nacional busca convencer a los ahorristas de que armar un plazo fijo en pesos es la mejor alternativa de ahorro, el gobierno de San Luis ofrece dolarizarse mediante la compra de estampillas.
La idea inicial de la Caja Social y Financiera de la provincia era reimpulsar el viejo mecanismo de adquirir estampillas para cultivar la cultura del ahorro. Pero la operatoria se convirtió en una alternativa atractiva para respaldar los ahorros en dólares. 
A medida que el dólar ha adquirido más protagonismo en la vida diaria por los continuos vaivenes que sufre, la iniciativa del Ejecutivo puntano, a cargo de Claudio Poggi, duplicó la cantidad de ahorristas entre 2013 y 2014.
Según la gerente de la Caja Social y Financiera de la provincia, Nelda Schmid, en 2013 fueron 1.100 los ahorristas que optaron por esta inversión; mientras que en 2014, la suma subió a 2.100. Entre ellos hay mendocinos, así como otros de todo el país porque la operatoria no es excluyente para los puntanos.
Las estampillas de ahorro tienen un valor nominal en dólares. Los valores parten desde U$S5 y las más caras llegan hasta los U$$1.000. El límite máximo de compra es de $50.000 por día.
Este sistema de ahorro le permite a cualquier persona que viva en la Argentina o en cualquier parte del mundo e, inclusive, a una empresa, ahorrar en dólares y cubrirse frente a una futura devaluación. Las estampillas se compran y se venden a un tipo de cambio oficial y cuentan con el respaldo del 100% en activos de la provincia, explicó Schmid.
Las estampillas son la alternativa más accesible para aquellas personas que tienen cierta capacidad de ahorro, pero no lo suficiente como para empezar a invertir en el mercado de capitales donde se requieren cantidades más grandes y asesoramiento profesional.
El sistema permite comprar y vender las estampillas a la cotización del día. Si durante ese tiempo la cotización oficial sube, se obtiene una diferencia; si permanece estable, se mantiene el capital. Ni siquiera se pierde en la compra y en la venta porque hay un tipo de cambio unificado.
Como la entidad no persigue un fin comercial o financiero con este sistema, no cobra costo financiero por la operación. El único gasto que tiene que afrontar el ahorrista es el pago del correo en el caso que sea de otra provincia y no pueda acercarse a la sede de la Caja para retirar las estampillas adquiridas.
La gerente de la Caja puntana sostuvo que esta alternativa de ahorro es muy práctica. “Hace cinco años que la tenemos en vigencia y con el boca a boca cada vez ha crecido más el sistema, porque es una forma práctica y segura de resguardar los pesos contra la inflación”. 
Respecto al crecimiento que ha tenido la operatoria, Schmid lo atribuye a la confianza que se ha ganado desde que se inició. “Inclusive es más seguro que comprar dólares y llevártelos a la casa porque se corre el riesgo de que te los roben. En cambio, si las estampillas las robaran no pueden cobrarlas, sólo puede cobrarlas el titular registral consignado en el Registro Informatizado de Tenedores”, expresó la gerente.
“Es una buena alternativa de ahorro, sobre todo si se devalúa”
 El economista Sebastián Laza, de la consultora Conexión Financiera, sostuvo que es una buena alternativa para respaldar los ahorros en dólares. “Es una forma de ahorro segura, porque las estampillas están respaldadas por el valor del dólar. Es cierto también que como están sujetas a la cotización oficial, si no sube, la inversión no genera rentabilidad. En lo que va del año el dólar oficial ha tenido una rentabilidad del 10%, es poco, si se lo compara con la inflación”.
Pero también es cierto que como se espera un reacomodamiento de la cotización con el próximo gobierno, se puede convertir en una alternativa muy rentable”, estimó Laza.
Si por ejemplo se compra ahora una estampilla de U$S100 con el tipo de cambio a $9,20, se invierten $920. Si dentro de un año se quisieran vender las estampillas y la cotización del dólar oficial fuera de $13, por el sello de U$S100 se estarán recibiendo $1.300.
La cultura del ahorro, el origen del plan
Entre las décadas del ’40 y el ’60, la adquisición de estampillas para iniciar a los más jóvenes en la cultura del ahorro era una acción común. Su origen se remonta más atrás aún, a 1915, cuando se creó la Caja Nacional de Ahorro Postal.
El objetivo era lograr que los niños en edad escolar aprendieran a ahorrar. Pero luego, con las sucesivas tormentas que ha sufrido la economía del país, la capacidad de ahorro se pulverizó y con ello la práctica de comprar estampillas quedó sumida en el olvido. La idea puntana busca revitalizar el antiguo sistema que ahora adquirió mayor relevancia porque ofrece el respaldo en dólares.

►Para elegir. Cada serie (fauna, deportes, paisajes y atajo al futuro) tiene diferentes motivos con diferentes valores: U$S5, U$S10, U$S20, U$S50, U$S100 y U$S500. Además hay dos de U$S1.000.
Las estampillas se pueden adquirir en la Caja Social y Financiera de San Luis o a través de su página web www.estampillasdeahorro.sanluis.gov.ar.
 El único requisito es presentar el DNI. Cualquier persona mayor de edad y con capacidad legal puede realizar un ahorro en estampillas no postales.
Se pueden adquirir estampillas a partir de los U$S5 y hasta un monto máximo diario de $50.000.
Se pueden canjear las estampillas cuando uno lo desee o cuando lo necesite. No es necesario esperar ningún tiempo establecido.
Si se compra vía web, se puede abonar con los medios de pago que le ofrece mercado pago (tarjetas de crédito, Rapipago, Pago fácil, etc.) u optar por una transferencia bancaria (no depósito) a la cuenta que corresponda.
Si se compran por internet, la entidad las envía a domicilio. En ese caso, quien se hace cargo de los gastos de envío es el comprador.
El ahorrista se asegura el cobro aun en caso de pérdida, robo o extravío, ya que sólo puede cobrarlas el titular registral consignado en el Registro Informatizado de Tenedores, a diferencia del dólar, que si se pierde o se lo roban, no hay manera de recuperarlos.
Es importante tener en cuenta que se puede designar un cotitular y modificarlo en cualquier momento.

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