Espectáculos
Domingo 21 de Febrero de 2016

Dos caminos en la música

El fundador de Los Palmeras ya tiene un sucesor que seguirá sus pasos en el mundo tropical. Con un sonido más renovado, el hijo del acordeonista se mete de lleno en el ambiente artístico con la formación de su grupo Palmae. Escenario charló con los dos Marcos en una entrevista exclusiva. 

La música une. Y de eso no hay dudas. En el caso de la familia Camino la música es el gran estandarte y siempre estuvo presente en la casa. Así fue como Marcos Camino hijo empezó a estudiar piano desde muy chico a la edad de nueve años. “Al principio era algo que no me gustaba tanto. En realidad es como que las clases eran aburridas, muy teóricas y eso me hizo pensar en lo que quería y dejé todo”. Hoy me picó el bichito de nuevo y empecé a estudiar con otros profesores. Eso me motivó y de esa manera pude juntar algunos amigos y armar mi banda”, explica el joven mientras mira constantemente a su padre.
Marcos Camino es una eminencia dentro del género tropical. Algunos aseguran que es el creador de la cumbia santafesina y con 42 años de carrera en Los Palmeras ya grabó casi 50 discos y decidió compartir su sabiduría con su hijo que a los 17 años muestra talento y decide seguir un camino parecido al de su papá.
Escenario habló con los dos Marcos sobre su relación con la música, Palmae, la agrupación recientemente formada que ya se perfila con éxito y Los Palmeras, ídolos musicales indiscutidos. 
—Primero hablemos con el padre, ¿qué significa que un hijo elija el camino de la música cuando esta fue la que te ha dado tanta satisfacciones?
Marcos Camino: A fuerza de ser sincero se han dado cosas que me llaman poderosamente la atención. En primer lugar me llamó la atención con la velocidad que Marcos empezó a dominar el instrumento (piano). Otra cosa fue que él tiene 17 años y fue a esa misma edad cuando yo decidí ser músico. Es una casualidad tal vez, pero es algo que me llama la atención. Es una gran coincidencia. Yo no salgo de la sorpresa y a la vez estoy orgulloso de él. Me da mucho gusto verlo que haya podido formar su banda y compartir con ellos ensayos, escenarios y giras. Es algo que me pone contento porque tuve el placer de poder hacerlo también y es algo muy reconfortante y placentero. Me da alegría también que de alguna manera él pueda cosechar todo lo que se ha hecho. Son muchos años los que me acompañaron en la música.
—Y en tu caso, ¿cómo es tener a un maestro en casa? Más allá de que tengas otros profesores imagino que aprendiste mucho viendo a tu padre tocar tantos años.
Marcos Camino (h): Sí, se aprende mucho solo de verlo. En primer lugar lo que aprendí es el compromiso. Él nunca me obligó a que sea músico o que tenga una banda. En algún momento despertó en mí algo que me hizo estudiar música. Así fue que empecé a tocar piano. Él me decía que no deje. Que le dé duro, que a veces era tedioso, pero eso era lo que a la larga daba resultado. Después dejé. Tenía otras prioridades y quedó todo en stand by.
—¿Y cómo retomaste?
M. C. (h): Fue después del accidente de mi viejo. Es como que ese hecho hizo que se despierte en mí volver a la música. Sumado a eso cambié de profesor y eso me dio un aire distinto. Vi la música de una manera diferente, se me hizo más entretenido y a avancé mucho en poco tiempo. 
—¿Y que tu padre sea Marcos Camino ayuda?
M. C. (h): Sí, totalmente. Es algo que acelera todos los tiempos. Es genial. Nos dice por dónde tenemos que ir y qué tenemos que hacer. 
M. C.: Igual quiero aclarar y es bueno hacerlo que la banda toma todas las decisiones sola. En mi caso es solo un acompañamiento. Ni siquiera soy su profesor. Solo lo acompaño como padre y trato de volcar mi experiencia para que ellos no cometan algunos errores que son muy comunes cuando se empieza. Lo otro es todo mérito de ellos. 
“Un claro ejemplo que demuestra esta relación que tenemos,–continuó–, es que cuando él aprendió a conducir no le enseñé yo. Lo mandé a una academia. El papá a veces no tiene la conexión necesaria para transmitir algo tan importante. En mi caso yo fui papá a los 48 años. Nos separan muchos años. En este caso pasa lo mismo. Lo que sí trabajo con él o trato de ayudarlo es en lo conceptual en lo comercial. En saber manejarse con los medios. Eso lo da la experiencia y es importante para obtener éxito. Igual lo primordial siempre debe ser la música. Trato de explicarle eso. Es fundamental manejar el grupo, tener un buen repertorio y que todo esté bien aceitado”. 
“En la parte de los contratos y esas cosas le ofrecimos la oficina de los Palmeras, –aclaró. Él al principio tenía temor que no lo vendiéramos. Nosotros no vendemos a nadie. No tuvimos buenas experiencias y él pensó que le íbamos a decir que no. Después le dije que no. Llamamos a mi secretario y se pusieron de acuerdo. En ese caso se sacaron un elefante de encima ya que tienen los equipos. Les conseguimos que puedan grabar sus temas. Les prestamos los instrumentos y les conseguimos los músicos en caso de que se vaya algunos. 
Y en tu caso, ¿cómo ves la ayuda de tu papá?
M. C. (h): Y, lo que más me ayudó es a controlar la ansiedad. Él tiene la tranquilidad que te da la experiencia. Yo soy muy ansioso y quiero todo ya. Por otro lado me hace ver que hay cosas que yo creo que son fundamentales y a lo mejor no es lo más importante. Él me explica qué tengo que hacer o dónde está lo más importante y que las otras cosas las manejen otros. En pocas palabras, me enseñó que no me puedo encargar de todo. 
—Y hablemos de la banda, ¿cómo está formada? 
M. C. (h): La banda está formada por ocho integrantes. Tenemos dos voces una masculina y una femenina que es algo que se usa mucho por estos tiempos. Los miembros son Yamila Iommi, Agustín Rodríguez, Marcos Camino, Santiago Rivero, Franco Noriega, Gabriel Cappelacci y Juliano Gilliard.
“En lo que respecta al repertorio,–prosiguió–, tenemos dos temas nuestros que ya los pueden ver en YouTube o en el Facebook de la banda que es Palmae. Después hacemos un par de covers y además como no podía ser de otra manera tenemos cuatro temas de Los Palmeras. Ensayamos siempre y la verdad es que nos sorprende lo mucho que crecimos en poco tiempo. Como hablábamos antes es importante la ayuda de Los Palmeras ya que nos evitamos caer en algunos errores que tienen al comenzar las bandas y estamos ocupados íntegramente en las canciones y en componer. Eso hace que todo sea más fácil y que avancemos mucho. Ya están los temas en las redes sociales y ya están saliendo algunos toques en diferentes lados. Eso quiere decir que vamos por buen camino. Dos son las canciones que tenemos en YouTube y nos sorprende la cantidad de visitas que tienen; uno es La Previa y otro se llama Me Extrañarás. Los hicimos bastante rápido y nos da buenos resultados”. 
M. C.: Son temas muy pegadizos y están muy bien hechos. Si hay que decir qué estilo son están dentro del tipo de cumbia que se escucha ahora. Estos sonidos que llegan desde el Uruguay con bandas como Rombai. Lo han logrado. Está muy bien hecho y ya tienen su demo que está sonando por todos lados y ya estuvieron en televisión. Vienen bien y para mí es una experiencia nueva porque lo veo de afuera y me divierte mucho. 
—Imagino que no faltará oportunidad de verlos juntos.
M. C.: Seguramente se dará en alguna oportunidad. Siempre le damos espacio a todos. Hace poco cuando festejamos los 40 años tocó Astro Bonzo con nosotros que es una banda de rock local. Y siempre recuerdo una anécdota con Sergio Torres. Las primeras veces que lo llevábamos a cantar con nosotros (creo que la primera fue en Tucumán) Sergio no miraba a la gente. Era muy tímido. Le daba vergüenza. Y le fuimos enseñando. “Che Negro mirá para arriba, toda la gente vino a verte le decíamos”. Y así fue aprendiendo y hoy es un gran artista y no para de cantar con nada. De esto se trata el mundo de la música de ayudar y que siempre en algún momento esté la idea de compartir un escenario. Eso es lo bueno de este ambiente y es lo que debemos disfrutar. Con Los Palmeras aprendimos mucho y me parece que ya es hora de pasar todos esos conocimientos a las nuevas generaciones. Por ese lado andamos y la verdad es que todo esto nos da muchas satisfacciones. 

Maxi Marano / Suplemento Escenario 

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