Santa Fe
Sábado 09 de Julio de 2016

Dos santafesinos proponen un cambio en la relación con el agua

Son arquitectos y docentes y se animan a desafiar conceptos encarnados en la ciudadanía local. "Partimos de una mirada metropolitana, amplia", dijeron.

Héctor López y Marcelo Cerati son arquitectos de la ciudad de Santa Fe y docentes en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad Nacional del Litoral. Desde su espacio catedrático hace tres décadas que analizan y elaboran proyectos –numerosos premiados a nivel internacional– para el Gran Santa Fe, centrados en primer lugar en su relación con el agua.
En ese marco desarrollaron la iniciativa Los Valles Aluvionales, "una propuesta paisajística multivial de producción y servicios, como estrategia de apropiación territorial con rango metropolitano, para la inclusión e integración social, teniendo en cuenta los aspectos sustentables de la región".
En diálogo con Diario UNO, Héctor López explicó: "Partimos de una mirada metropolitana, una visión amplia, que va más allá de Santa Fe y Paraná y se extiende a la región. Entendemos que un arquitecto no es simplemente alguien que hace casitas, sino que es un profesional que se ocupa de su medio".
Continuó Cerati la exposición en relación a la propuesta: "Tenemos un territorio de muchas cualidades y virtudes. A Santa Fe se la ve como inundable y en realidad es bondadosamente de agua dulce. El municipio tiene solo un 15 por ciento de tierra firme y el 85 por ciento está compuesto por bañados, lagunas y ríos. Son suelos no convencionales, pero son también parte de su territorio".
Desde estas últimas palabras nace el concepto clave desde el cual no solo arman proyectos, sino también desde el cual imparten educación a sus alumnos –muchos de ellos hoy funcionarios o referentes políticos e institucionales–: "Nosotros como docentes ponemos en cuestión este tema y trabajamos con ese territorio no convencional. Es decir, pensar en cómo se puede vivir sabiendo que hay determinadas épocas de crecida, evitando la emergencia, la evacuación y hacer tipologías de vivienda adaptables a esa realidad y sustentables en el tiempo".
En diálogo con Diario UNO, intervino López para clarificar aún más su punto de vista: "Santa Fe no es vulnerable. Somos nosotros los vulnerables, la mentalidad de Santa Fe es vulnerable, porque no nos adaptamos a nuestro medio. La vulnerabilidad viene desde la política, ese miedo al agua. Lo primero que tiene que tener una ciudad para ser vulnerable es que su gente mentalmente lo esté, que crea que no se puede resolver. Nosotros estamos en contra de los proyectos de relocalización de la gente, que está en ese lugar por muchos motivos. El criterio debería ser el de adaptación al medio", acotó.
Con ejemplos concretos, Cerati mencionó: "Ese tipo de problemas ya los tuvieron La Guardia, Colastiné e incluso Rincón; donde debería haberse construido la defensa donde correspondía y no extenderla para después hacer negocios inmobiliarios. Y después surge que hay que declarar emergencia, con los costos operativos que eso implica para evacuar".
—¿De qué manera se pueden adaptar los barrios o viviendas al paisaje?
Héctor López (HL): —Se puede convivir con el paisaje e incluso potenciarlo, en vez de tomarlo como un problema. Acá tenemos un paisaje de verde y de ríos. Si Alto Verde o La Vuelta del Paraguayo tuvieran adaptadas sus viviendas, por ejemplo, con planta alta (que muchas familias lo hicieron por su cuenta). Cuando se actualizó el ordenamiento territorial, esos barrios quedaron en zonas denominadas "anegadizas". Es decir, lo que para nosotros es potencial, para la normativa es anegadizo. Nosotros estamos a poco de jubilarnos y la verdad es que estamos cansados de que nuestra ciudad viva con miedo al agua.
"En una reunión en el Centro Comercial le planteamos a los presentes: «Si se inunda la ciudad y el agua llega a la Peatonal, ¿qué prefieren que se les inunde? ¿El lugar de atención o el depósito de mercaderías?». Lógicamente prefería que no se les inunde el depósito, porque ahí tenían sus productos. Entonces, ¿por qué le ponemos barreras a la ciudad? Hoy, gran parte de lo que se inunda es lo que nos hace vivir, por ejemplo las quintas, el sector productivo. Cuando empecemos a pensar al revés vamos a ser mentalmente menos vulnerables", agregó.
Marcelo Cerati (MC): —Hace 30 años que hacemos ejercicios con los alumnos, con trabajos que han sido premiados en competencias, y las prioridades han sido siempre pensar en que si hay agua en distintos regímenes. Puede ser que la vivienda se inunde, pero eso no implica que se inunde mal. La familia tendrá el agua en un determinado sector de la vivienda, que no le afecte en nada en su vida diaria; excepto que en vez de movilizarse en auto, moto o bicicleta; tenga que hacerlo en lancha o canoa.

El miedo
"¿Por qué siempre aparece el concepto «miedo» antes que la solución? Así fue como reformamos la ruta nacional 168 cuando sabíamos que formaba un dique, colocamos la ciudad universitaria donde no debíamos, ubicamos las confiterías bailables donde no se debe... Se cayó en su momento el Puente Colgante por la gran presión que produjo la construcción del barrio El Pozo. Entonces me pregunto: ¿Quién le pone barreras al río? ¿Cuándo vamos a aprender?", cuestionó el arquitecto López (y aclaró: "Esto se lo hemos dicho también a los concejales y a funcionarios que fueron nuestros alumnos hace años").
El proyecto elaborado por ambos profesionales tiene numerosos puntos para desarrollar, desde planes para el Norte de la capital provincial, o miradores en la margen oeste de la urbe, o cambios urbanísticos para la zona sur, hasta el corazón de sus ideas, que se encuentra donde los mapas locales solo se pintan de color celeste.
"Creo que la crisis que hoy estamos viviendo es una oportunidad. A partir de eso planteamos un trabajo de muchos años, con propuestas para distintas zonas de la ciudad. Y valoramos mucho el verde, el espacio público, el espacio de la gente. Como docentes, nosotros nunca enseñamos que el espacio público sea un negocio", concluyó Cerati.



Comentarios