Ovación
Sábado 09 de Abril de 2016

Dudas que se multiplican

Si bien Colón suma 14 puntos y ostenta la 7ª posición en la Zona 1, la realidad indica que el equipo no juega bien y que de los últimos siete partidos sumó cuatro derrotas, dos empates y apenas un triunfo. Encima, en el horizonte asoman Sarmiento y Unión como visitante.

El empate frente a Patronato significó una enorme frustración para Colón dado que en el final del partido se le escapó el triunfo que parecía estar asegurado. No tanto por el rendimiento del equipo, pero sí por que faltaba casi nada para el pitazo de Luis Álvarez. Pero sería engañarse, circunscribirse únicamente a la acción en la que Osvaldo Barsottini derribó a Fernando Telechea para que luego Sebastián Bértoli decretara la igualdad desde los 12 pasos.
La crisis futbolística se inició mucho antes y los interrogantes que comenzaron a generarse en la tarde mendocina, cuando fue goleado por Godoy Cruz, aún retumban en el interior del plantel sin encontrar respuestas. Se pueden detectar fallas colectivas e individuales y obviamente que responsabilidades por parte del cuerpo técnico que conduce Darío Franco.
Pero también y más allá de que no salen a la cancha, no se puede soslayar el rol de los dirigentes que hasta acá vienen haciendo las cosas mal, sobre todo a partir de la interna que se gestó con aquellas declaraciones que soltó José Néstor Vignatti por todos los medios, que no hizo otra cosa que poner arriba de la mesa el conflicto existente.
Es cierto que eso no implica que los futbolistas vayan a tener un mal rendimiento por la disputa de los directivos, dado que cuando salen al campo de juego como profesionales que son deben dejar las cosas de lado e intentar jugar lo mejor posible.
Pero a veces el clima externo no ayuda y eso puede repercutir también en el entrenador que da la sensación de estar siempre a prueba en cada partido que pasa. Y eso sin dudas que genera cierta inestabilidad que no contribuye a la armonía grupal. Dicho esto, la realidad indica que más allá de los desatinos dirigenciales, los principales responsables de este momento son el cuerpo técnico y los jugadores.
Luego de un arranque demoledor en el que Colón había sumado tres triunfos consecutivos marcando nueve goles a favor y desplegando un fútbol de alto vuelo que fue ponderado por todos, aquella derrota ante el Tomba marcó el declive de la formación rojinegra, dado que en siete partidos apenas pudo sumar una victoria que fue ante River como local. Luego sumó cuatro derrotas todas ellas por el goleada, con el agravante de que una fue como local y nada menos que en el Clásico, lo que resulta aún más doloroso.
Y posteriormente llegaron los empates ante Banfield y Patronato que desde lo numérico no aportan demasiado, más allá de rescatar que no se perdió, sobre todo en el partido ante el Taladro jugado en calidad de visitante. La posición en la tabla que ostenta el Sabalero no es despreciable ya que se ubica en la séptima posición sobre 15 equipos.
Pero está claro que las expectativas que se generaron en el inicio del certamen hacían pensar en un Colón protagonista que iba a pelear los primeros puestos. Pero dos puntos sobre los últimos nueve en juego impidieron que eso pueda cristalizarse. Aun así, si el Sabalero superaba a Patronato hubiese quedado a cuatro puntos del puntero que hasta hoy es Godoy Cruz, con 20 unidades.
No obstante, para tener apetencias de estar arriba no se puede ser tan vulnerable en defensa como lo viene siendo. Más allá de que el ingreso de Adrián Bastía le aportó cierto equilibrio a la zona media y en los últimos dos encuentros no le llegaron en demasía. Lo cierto que es aun cuando el rival le genera poco, le termina convirtiendo como sucedió con Banfield y Patronato.
No en vano Colón es el elenco más goleado de la zona 1 con 21 tantos en contra, y el segundo más vencido de los treinta equipos. Solo lo supera Atlético de Rafaela con 22 goles y el que lo iguala es Argentinos también con 21.
Frente a este cuadro de situación parece poco probable que pueda solucionarlo de cara a las fechas que restan. En defensa, el técnico probó con todas las alternativas y hasta acá el único defensor que dio muestras de confiabilidad fue Germán Conti, quien en los últimos partidos recuperó su nivel.
El resto realmente ofrece más dudas que certezas dado que no terminan de afirmarse. Como lateral derecho jugaron Clemente Rodríguez, Luis Castillo y Santiago Villafañe, pero ninguno mostró autoridad como para quedarse con el puesto, aunque para el entrenador el titular es Rodríguez, que se perdió los últimos dos cotejos por lesión (desgarro en el aductor derecho).
Como lateral izquierdo viene jugando Raúl Iberbia luego de que el ex-Boca arrancara el torneo marcando ese sector de la cancha. El ex-San Martín de San Juan es más útil cuando se proyecta a la hora de marcar. Y eso se refleja cuando el equipo rival ataca dado que no tiene tanto oficio para cerrar.
Y respecto a los marcadores centrales, el técnico se la jugó por Yamil Garnier, pero en el primer partido ante Arsenal se lesionó y cuando retornó frente a Independiente se rompió los ligamentos cruzados de su rodilla. Eso hizo que ingresara Ismael Benegas, que tampoco estuvo a la altura de las circunstancias, salvo en el partido ante River en donde cumplió una actuación correcta.
Pero la llegada de Barsottini relegó al defensor paraguayo, quien en los últimos partidos ni siquiera estuvo en el banco de relevos. Lo del ex-Gimnasia de La Plata fue muy malo en el debut frente a Unión, mejoró con Banfield y cuando ante Patronato marcó un gol y parecía acomodarse, cometió un penal innecesario que derivó en el empate de Patronato.
Así las cosas y con poco como para modificar en ese sector de la cancha, Franco deberá apostar a intensificar el trabajo defensivo con el fin de mejorar en ese ítem y también rogar para que los jugadores brinden una mejor prestación.
La situación no es desesperante ni tampoco crítica habida cuenta de que en materia de números el equipo no está comprometido. Pero perdió la brújula respecto a la idea de juego y ese es, sin dudas, el principal problema. Ahora viene Sarmiento y luego el Clásico como visitante, que indudablemente volcará la balanza a favor o en contra de este ciclo.

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