Entrevista
Viernes 29 de Septiembre de 2017

Javier Milei tildó al gobierno nacional de ejercer un "populismo cool"

El economista visitó la ciudad de Santa Fe. Dijo que el único ajuste para el 2018 son los subsidios al sector privado y no se tocan los beneficios de "la corporación política". Reconoció que existe un crecimiento económico, aunque comparado con un año "muy malo" como el 2016. Para Milei, sin reforma tributaria y laboral, no habrá crecimiento sostenible. "Este es un kirchnerismo de buenos modales", afirmó.

"Son las consecuencias de tener en el gobierno a un socialista como Marcos Peña", dijo Javier Milei; a lo que un periodista le preguntó: ¿Socialista? Inmediatamente, Milei respondió: "Obviamente, es el socialismo amarillo, casi que te diría que populismo cool", y más adelante agregó: "Es un kirchnerismo de buenos modales".

Polémico como siempre, el economista estuvo en la ciudad de Santa Fe. La visita, gestionada por la Asociación Civil Río Paraná, tuvo como principal motivo una charla centrada en la "economía que se viene, expectativas para el 2018".

En diálogo con la prensa, Milei fue poco optimista respecto al crecimiento económico y brotes verdes que señala el gobierno nacional. Si bien reconoce que existe un crecimiento, sostiene que el mismo se da cuando se lo compara con un año "muy malo", como el 2016. "¿Comparado con qué?" se preguntó, y agregó: "Con suerte, a fin de año llegamos al nivel del 2015".

Para sostener ese crecimiento en el tiempo, Milei dice: "Se requiere invertir y para invertir hay que tener ahorro y Argentina ahorra muy poco". El especialista agregó: "Esta fase expansiva o rebote podría persistir en tanto y en cuanto haya financiamiento externo. Nuestros vecinos invierten cerca del 23 puntos del PBI. China crece a esas tasas porque invierte 40 puntos del PBI, Corea del Sur 35. América latina crece menos porque invierte 22, 23... nosotros el 15".

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El optimismo de Milei se desmorona aun más: "Tenemos destruido nuestro capital humano, las instituciones están aniquiladas y el capital social, la sociedad, está fragmentada. Con lo cual, las chances que tiene esta economía de crecer son bajas".

Según Milei, una reforma tributaria y laboral son inevitables. "En el presupuesto, solamente la presión fiscal cae 0,2 por ciento del PBI. Con eso la cosa no va ni para atrás, ni para adelante. No soy optimista. La sociedad se divide en dos, entre los que nos rompemos el lomo laburando y los parásitos que viven de los impuestos. El proyecto de presupuesto demuestra que los parásitos no están dispuestos a devolverles la plata a los que la ganamos genuinamente con el sudor de nuestra frente".

Respecto a la reforma laboral, descartada por el gobierno nacional, Milei índicó que "por cada 100 pesos que recibe un trabajador, al empleador le cuesta 167". Para el economista, "no hay ningún país del mundo en el que se castigue al trabajo como en Argentina. Parte de ese problema son los sindicatos".

Respecto a la decisión del gobierno de realizar acuerdos sectoriales, disparó: "Me parece una aberración. Estás creando condiciones particulares para cada uno de los sectores. Es absolutamente discrecional. Es tratar, frente a la ley, a cada uno de manera desigual". Sobre la decisión del ministro de Trabajo de conformar una comisión para discutir el tema, apuntó: "Cuando vos querés que algo no se arregle, nombra una comisión. ¿Qué está haciendo Triaca? hizo una comisión con los sindicatos, con lo cual no veo chances de que eso se arregle".

Milei se mostró preocupado por el "desequilibrio fiscal" existente. Consultado sobre el proyecto de presupuesto enviado por el gobierno al Congreso, opinó: "Queda en claro que la única vaca sagrada es el sector público. Porque el único ajuste de gasto que hay en el presupuesto son los subsidios al sector privado. Es decir, nuestro problema es la corporación política. Y los beneficios de la corporación política no se tocan. Solo se toca al sector privado".

Ante este panorama, el controvertido economista opinó que al gobierno solo le queda "algún estímulo de demanda financiado con deuda externa para aprovechar un poquito más de capacidad instalada". Igualmente, advierte: "Eso, la verdad que es una victoria pírrica, eso no es crecimiento, es parte del mismo rebote. Estamos con niveles de déficit fiscal que en otras épocas de la historia argentina terminaron en fuertes crisis. Consecuentemente, de mediar un cambio en el contexto internacional, la cosa se podría poner complicada. El gobierno no ha parado de generar en las últimas semanas muy malas noticias".