Educación
Lunes 22 de Agosto de 2016

Piden que se establezca un marco legal para bachilleratos populares

Hay tres en la provincia de Santa Fe: uno en la Vuelta del Paraguayo, en la ciudad capital; y otros dos en Rosario. Días atrás, más de 70 docentes de los mismos se reunieron en el Primer Encuentro de Educación de Gestión Social, para analizar los desafíos de la modalidad

Día atrás se realizó el Primer Encuentro de Educación de Gestión Social de la provincia de Santa Fe, en Rosario. Participaron del foro el Bachillerato ReVuelto (Proyecto Revuelta) de la ciudad de Santa Fe, y de la ciudad de Rosario estuvieron representantes del Bachillerato Popular Tablada, escuela Ética de Nuevo Alberdi y la Universidad del Hacer (Ciudad Futura).
Más de 70 docentes de estos espacios educativos debatieron para caracterizar la educación de gestión social y analizar los distintos proyectos de ley que hasta la fecha se presentaron en la Legislatura de la provincia de Santa Fe.
Se definió tener una activa participación en todos los debates y discusiones de este nuevo cuerpo normativo y generar también espacios para aportar distintas miradas y experiencias a lo que serán los principales lineamientos de la política educativa de la provincia en los próximos años.
Además se abordaron varios temas: desde los modos de organización institucional hasta la articulación entre gestión social y modelo pedagógico, pasando por la formación docente y la coordinación de políticas para las escuelas de gestión social.
Un espacio especial tuvo la articulación de acciones de las tres escuelas secundarias ante el Ministerio de Educación provincial para lograr la oficialización definitiva y regularización de la inscripción de los estudiantes del presente ciclo lectivo.
El pedido
En diálogo con Diario UNO, Nube Taleb, una de las coordinadoras del Bachi ReVuelto, explicó: "Se está por reglamentar la ley de educación y es por eso que los tres «Bachi» de la provincia queremos que se conozca la situación de los espacios de gestión social".
"La ley de educación nacional, al sancionarse en 2006, agrega a la gestión pública estatal y a la privada otro tipo de gestión, que es la social. Ahí entran, por ejemplo, los bachilleratos populares. Esa gestión social no está reglamentada. Lo que exigimos es que se regule y se ampare dentro del proyecto de ley provincial de educación, para que los «Bachi» se encuentren dentro de una figura legal que permita regularizarlos como espacios educativos institucionalizados", se explayó.
—¿Esto permitiría que los egresados reciban un título oficial?
—Claro, pero no solo eso, sino que además de ser oficial, el título sea emitido por el propio bachillerato.

La experiencia local
En marzo de 2015 se abrieron las puertas del primer bachillerato popular de la ciudad, el Bachi Revuelto. El espacio –que se gestó gracias al trabajo de la organización Proyecto Revuelta– está destinado a veinte jóvenes, de entre 15 y 40 años, que habitan en el paraje La Vuelta del Paraguayo, quienes por cuestiones específicas no pudieron completar sus estudios en entidades de formación tradicional.
Instalado en una de las salas de la capilla del mencionado paraje costero, el "Bachi" funciona de lunes a viernes, de 18 a 21, bajo la coordinación de un grupo de docentes profesionales y voluntarios que trabajan ad honoren para desarrollar un cronograma de actividades específico en donde las materias se dictan a través de tres áreas (Naturales, Sociales y Comunicación). Es decir que no se basan en la fragmentación de conocimientos impuestos por los lineamientos en donde hay "asignaturas", sino que en cada módulo se dictan los contenidos de forma agrupada.
"El saber no puede ser un lujo" decía una bandera colgada en el patio de la capilla del paraje La Vuelta del Paraguayo. La frase es quizás la síntesis exacta de la lucha que llevan adelante los impulsores de esta iniciativa que buscan instalar en la región una nueva forma de educación.
La inquietud de contar con el bachillerato surgió hace cuatro años cuando Proyecto ReVuelta realizó un censo en el barrio con la idea de conocer las inquietudes y necesidades de sus pobladores y una de las demandas era la alfabetización. En un primer momento, se convocó a docentes y educadores de otras organizaciones, y luego a todas las personas que tenían interés en sumarse a la propuesta.