Espectáculos
Domingo 26 de Abril de 2015

“El amor es siempre el motor de todas las cosas”

Raly Barrionuevo. El folklorista asegura que después de las tormentas llegan cosas buenas. Habló con Escenario sobre su relación con la música y la actuación que dará el 8 de mayo en el Teatro Municipal. Beneficios UNO ofrece un 30% de descuento en entradas a sus beneficiarios.

La chacarera es su rock, su religión y su modo de transitar la vida. Raly Barrionuevo ratifica su rol de comunicador de injusticias y asegura que la credibilidad pasa por respetar las raíces y claro está, él las honra en cada estrofa. El cantante santiagueño llegará a Santa Fe para tocar en el Teatro Municipal el 8 de mayo, desde las 21. En esta oportunidad, Raly compartirá parte de su último trabajo discográfico “Rodar” además de su repertorio folklórico. 
Antes de subir al escenario la semana que viene  Barrionuevo charló en exclusiva con Escenario con su tono descontracturado y su mirada idealista. Dijo que los momentos de dolor juegan un papel muy determinante en las canciones, destacó la importancia de reconocer a la Pachamama y aseguró que todas las canciones son de amor. 
—En tu último disco, “Rodar” decís que tus canciones están impregnadas de la armonía que estás experimentando en tu vida y que es un disco sin histerias ni enojos. ¿Sos un artista que siempre se mantiene en eje?
—No, muchas veces entro en caos, y de ahí vienen muchas cosas. De hecho, al tiempo que salió el disco perdí a mi mamá que siempre fue el motor de mi creatividad y de mis apuestas a la música. Entonces los momentos de dolor que te mueven toda la estructura juegan un papel muy determinante en las canciones. Creo que “Rodar” tiene mucha paz, representa mucho lo que voy viviendo, no paro nunca, voy adonde la música me lleve. No soy un tipo que viaje por cuestiones de turismo, cada vez que viajo es porque me gusta estar con la música. Después, prefiero estar en mi casa y trabajar la tierra.
—¿Te manejás siempre en bicicleta?
—La llevo siempre conmigo. Y cuando tengo un tiempito libre me voy a recorrer el lugar en el que estoy. Si me encuentran se prenden a andar conmigo.
—Tus canciones se caracterizan por ser profundas y sencillas a la vez. ¿Es cierto que la inspiración llega en los momentos de sufrimiento?
—Algo de eso hay. Si te pasan cosas muy intensas, después de esas tormentitas llegan cosas buenas, porque así sucede naturalmente con la Tierra y así pasa con nosotros también. Creo que todas las canciones son de amor a distintas cosas: el amor a la justicia, a alguien que uno quiere, a su tierra, a la gente en general, al camino. El amor siempre es el motor de las cosas, pero bueno, yo no soy de escribir sobre cuestiones románticas, sí escribí “Zamba de acuarela” cuando era más chico. Pero una cosa es la canción de amor y otra son las canciones románticas. Algunas canciones están más ligadas al deseo que al amor mismo; y son cosas muy distintas, el deseo de acostarte con alguien no tiene que ver precisamente con el amor. Para mí “Ey paisano” o “Chacarera del exilio” son canciones de amor. Esa es mi manera de ver el amor: desde lo colectivo. El amor tiene que ver con tratar de ser consciente del contexto en el cual uno vive, con que no te pasen por alto los dolores de la gente.
—Demostraste ser un artista comprometido con la sociedad y eso se ve en cada presentación donde están presentes los temas ambientalistas. En ese sentido, ¿qué percibís de Argentina en tu continuo recorrido?
—Me emociona la gente que se juega el cuero no solo por uno, sino por su contexto. He tenido la posibilidad de conocer gente impresionante en muchos lugares relacionados con la lucha antiminera, contra Monsanto. Y también veo mucha gente que pone energía para volver a la huerta, a lo sencillo, a lo que nos hizo lo que somos. Hoy estamos tan invadidos de cosas venenosas que ya se transformaron en un estilo de vida, como la velocidad en la que estamos. Nos hemos ido alejando de la naturaleza en general. No nos hacemos cargo de que formamos parte de la Pachamama y pasamos a ser máquinas. La gente que hace cosas en pos de volver a la naturaleza es la que me motiva y me mueve.
—¿Tenés una mirada optimista?
—Soy un tipo que no cree que el arte tiene que ver con cuestiones partidarias. Yo no estoy alineado con ninguna cuestión partidaria, no me interesa. Sí, creo en la política y en que cada acción que uno hace en la vida tiene que ver con cuestiones políticas, no así con las cuestiones partidarias. Hay mucha gente que está volviendo a cuestiones esenciales porque necesitamos volver a los yuyos. Soy optimista porque veo mucha gente tratando de cambiar. Por mi parte, hace muchos años que he vuelto a curarme con yuyos. Desde que no tomo remedios no me he vuelto a enfermar de nada, nunca más me volví a quedar disfónico.
—¿Qué hacés si te duele la cabeza, por ejemplo?
—Si me duele la cabeza, yo sé que me tomo un té de orégano y romero y tengo que esperar un rato, no es que se me va a pasar en un segundo. También me pregunto por qué me duele el “mate”. Tengo muchos yuyos como la ortiga o la canchalagua, cada uno con su función. Lleva su tiempo, no existe el milagro como con el ibuprofeno que se te pasa sí o sí. Saber esperar ese tiempo es vivir distinto.
—En Santiago del Estero, ¿la chacarera es su rock?
—Sí, creo que eso tiene que ver con lo cotidiano, con lo ancestral. Me imagino que en la costa del Misisipi, en Estados Unidos, se debe respirar blues. Bueno, a nosotros, en muchas partes del noroeste nos pasa eso con la música folklórica.

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