Domingo 19 de Junio de 2016

El coro de Alto Verde se consolida como espacio artístico e inclusivo

La primera agrupación coral hoy cuenta con quince integrantes, cuyas edades van desde los 12 a 50 años. La meta es crecer artísticamente.

Desde el 2015, Alto Verde cuenta con su primer coro en la historia del barrio. El espacio que busca funcionar como un lugar de contención e inclusión fue impulsado desde el Centro Cultural Alto Verde y está a cargo de tres profesionales de la música.
"Es el segundo año del coro, estamos muy contentos por la respuesta que hubo de parte de los vecinos, que nunca se habían animado a cantar y se acercaron. Hemos hecho bastante en lo que va de este año y medio de actividad", relató Nicolás Loza, director del coro y vecino de Alto Verde, quien junto a otros colegas trabaja para llevar adelante este proyecto.
El responsable evaluó como positiva la respuesta de los vecinos al conocerse la propuesta y la conformación de un grupo estable y consolidado. "Hemos hecho cuestiones artísticas bastante importantes para un coro que recién empieza a funcionar", aclaró el responsable de la agrupación.
Al ser consultado sobre los inicios, Loza relató que apenas los vecinos se enteraron, comenzaron a interiorizarse en la actividad y pusieron manos a la obra a pesar de su desconocimiento. "Es una experiencia nueva en el barrio porque es el primer coro que hay; era todo un desafío encarar el asunto, pero no tardó en conformarse el grupo", explica el profesor. Hoy el coro cuenta con un total de 15 integrantes, de los cuales muchos son los que comenzaron el año pasado y se sumaron más participantes, con edades que van desde los 12 hasta los 50 años.
Un desafío
El coro es una propuesta que surgió desde una asociación civil del barrio, el Centro Cultural Alto Verde, y la insistencia de Loza. "Yo soy vecino del barrio, pero toda la vida canté en coros. Me parecía que hacía falta uno en mi bario", explicó el profesor, quien además también dirige otras agrupaciones de la ciudad. El primer año de trabajo, los ensayos se realizaban en la casa de uno de los integrantes de la agrupación, dado que el Centro Cultural no cuenta con una sede propia. Sin embargo y a l ver que logró continuidad, este año la vecinal Pro-Mejoras Alto Verde ofreció las instalaciones de su sede para que los coristas contaran con un lugar para ensayar todos los jueves, en el horario de 20 a 22.
Enseñar a personas que nunca han tenido contacto con la música en un ámbito coral no es fácil. Es por esto que los responsables a cargo de los quince integrantes del coro viven el proceso de aprendizaje de manera muy provechosa tanto para los alumnos, que acuden a cada clase con ganas de aprender, como para los que están al frente del aula. "Para mí, que es la primera vez que estoy al frente de un grupo que nunca cantó en su vida –sostuvo Loza–, es un enriquecimiento y aprendizaje, porque los coros con lo que he trabajado tenía gente que contaba con experiencia musical", de esa manera las clases son fructíferas. Además de Loza, otros dos docentes (el profesor de técnica vocal Pablo Caraccia, y la asistente de dirección del coro Sofía Biolé) dedican parte de su tiempo y esfuerzo para que los alumnos sigan adelante y logren una mejor técnica.
Al tratarse de la primera formación coral en la historia del barrio, el mayor desafío fue generar el espacio como actividad nueva. "Uno siempre siente ciertos temores a la hora de encarar algo nuevo y la reacción del público receptor de la actividad –relata Loza–. Creo que hemos logrado lo que nos propusimos".
Con el objetivo de seguir mejorando la performance de los integrantes de la agrupación, los responsables del coro cuentan con una agenda de metas por llevar adelante en este año. Es por esto que en agosto participarán en talleres de capacitación que se dictarán en Villa Constitución, la primera de muchas más. En tanto que la primera presentación de este año tuvo lugar el 12 de junio pasado en el marco de un té bingo que se realizó en Barranquitas, en colaboración con otra agrupación coral.
"El espacio, más allá de ser un espacio de inclusión social, es un espacio también de socialización", aclaró Loza, quien destacó que junto a sus compañeros y alumnos tienen ciertas metas y aspiraciones artísticas, las cuales esperan que sean mayores con el pasar del tiempo y el trabajo que se realice.
Uno de ellos es interpretar arreglos corales de compositores santafesinos que no son muy fáciles, algo para lo cual ya están trabajando. "Otro de los proyectos es poder entrar en un concurso popular", adelantó el director de la agrupación. Todos los interesados en sumarse podrán hacerlo sin importar la altura del año, explicó Loza, quien agregó que "siempre hay algo nuevo para enseñar" y que, en caso de que se sume la gente que ya cuenta con experiencia, podrá enseñar a los que ingresen.


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