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Jueves 30 de Julio de 2015

El dentista que mató al león Cecil ya no puede trabajar y escribió una carta de disculpa a sus pacientes

Walter James Palmer tuvo que cerrar su clínica y no puede salir a la calle por el repudio que genera su presencia. Argumenta que no sabía que la caza era ilegal ni de la fama del león.

Walter James Palmer es dentista y fanático de la caza. Por la indignación que generó su responsabilidad en la muerte de Cecil, el león más famoso de Zimbabwe, no puede salir a la calle y menos ejercer su profesión. Incluso su clínica, Ruver Bluff Dental, tuvo que ser cerrada por los escraches en sus alrededores. Por esta situación es que Palmer decidió enviar una carta de disculpas a sus pacientes.
 
Palmer, de 55 años reside en Minesota, y difundió un comunicado en el que admitió haber matado a Cecil aunque lamentó "profundamente" su muerte. Según explica, creía que la cacería en la que participó era legal y "no tenía ni idea" que el animal fuera tan famoso.
 
En la carta Palmer pide "disculpas profundas" por el "inconveniente" que genera el cierre de su clínica. "Les prometo que haremos todo lo posible para reanudar las operaciones normales lo antes posible", dice, en momentos en que la puerta del centro de atención está lleno de animales de peluche y de carteles en protesta contra el dentista.
 
A principios de este mes, participó junto a un guía en una cacería nocturna en el Parque Nacional de Hwange, en el oeste de Zimbabwe, en el que el león Cecil, de 13 años de edad, fue atraído con una presa para sacarlo del parque nacional donde la caza es ilegal y abatirlo.
 
Se cree que Palmer usó una ballesta para matar al león. El león herido fue hallado 40 horas después y asesinado con una pistola.
 
A continuación la carta completa:
 
"Como ya habrán escuchado, he estado en las noticias en los últimos días por razones que no tienen nada que ver con mi profesión o la atención que les proporciono. Quiero que sepan de esta situación y mi participación. Además de pasar tiempo con mi familia, una de mis pasiones fuera de la odontología es la caza. He sido un cazador toda la vida, desde que era un niño en Dakota del Norte. No suelo hablar de la caza con mis pacientes, ya que pueden ser un tema controvertido y cargado de emociones. Entiendo y respeto que no todos compartan la misma opinión sobre la caza".
 
"A principios de julio, estaba en Zimbabwe en un viaje de cacería con arco para la caza mayor. Contraté a varios guías profesionales y conseguí todos los permisos adecuados. Para mi conocimiento, todo acerca de este viaje fue legal y adecuadamente manejado. No tenía ni idea de que el león que cacé fuera conocido, el favorito del lugar, que tenía un cuello y que era parte de un estudio hasta el final de la cacería. Me basé en la experiencia de mis guías profesionales locales para asegurarme que fuera una caza legal. No he sido contactada por las autoridades en Zimbabwe o en Estados Unidos por esta situación, pero voy a colaborar ante cualquier consulta".
 
"Una vez más, lamento profundamente que mi ejercicio de una actividad que me encanta y la práctica responsable y legal resultara en la caza de este león. Esa nunca fue mi intención. El interés de los medios en este tema -junto con un número considerable de comentarios y llamadas de personas que están enojados por esta situación y por la práctica de la caza en general - ha afectado a nuestro negocio y nuestra capacidad de atender a nuestros pacientes. Por esa interrupción, me disculpo profundamente por el inconveniente y les prometo que haremos todo lo posible por reanudar las operaciones normales lo antes posible. Estamos trabajando para que los pacientes con necesidades inmediatas sean referidos a otros dentistas y los mantendremos informado de las novedades. En nombre de todos nosotros en River Bluff Dental, gracias por su apoyo".
 
 

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